El Rol de la Ciencia Unificada en la Orientación Moral del Mundo

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El Rol de la Ciencia Unificada en la Orientación Moral del Mundo

26 de noviembre de 1972

Hotel Waldorf Astoria, Nueva York, EE.UU.

Primera Conferencia Internacional sobre la Unidad de las Ciencias

Distinguido presidente, destacados científicos y queridos invitados:

El surgimiento de la Unidad de la Ciencia, con su tremendo potencial para mejorar nuestro mundo, es un evento muy importante e histórico. Quiero agradecerles personalmente por todo el tiempo y esfuerzo que han invertido en esta conferencia para hacer posible este gran comienzo. Estoy agradecido de ofrecerles las observaciones finales de esta histórica conferencia. Hablaré acerca del tema: “El Rol de la Ciencia Unificada en la Orientación Moral del Mundo”.

No importa quiénes sean, todas las personas buscan la felicidad. Ser feliz es el deseo y el ideal más irreprimible de la humanidad. Durante los últimos mil años de la historia cultural de la humanidad, no ha habido nadie que no tuviera este ideal de felicidad.

La vida humana y un mundo feliz

Por supuesto que el ideal nunca ha igualado a la realidad, pero los seres humanos constantemente intentaron alcanzar el ideal en sus vidas. De esta forma, se han hecho grandes esfuerzos en todos los campos de la cultura humana: la política, la economía, la sociedad, la religión, la ciencia y otros.

Como bien saben, la humanidad ha establecido una sociedad más desarrollada y abundante que no se puede comparar con aquellas sociedades antiguas o medievales, y no hay duda de que la ciencia ha sido un factor decisivo en este desarrollo. Si no se hubiese desarrollado la ciencia, no se habría hecho realidad la prosperidad económica que tenemos hoy.

Este hecho sugiere que la mayoría de los científicos han tenido como misión facilitar el progreso hacia una sociedad feliz e ideal; es decir que los científicos desarrollaron la ciencia y la tecnología con la misión y el deseo de realizar los sueños de todas las personas. A veces los hombres de poder hicieron un mal uso de los resultados de las investigaciones científicas con propósitos injustos; pero, aun así, el espíritu fundamental de los científicos se ha dirigido hacia el cumplimiento de una sociedad ideal para la humanidad.

La unidad de las ciencias y una tendencia a la unificación

De esta forma, el propósito de la ciencia es realizar los sueños de la gente. Sin embargo, en el pasado, incluso cuando la ciencia ha hecho grandes avances, estos no siempre se usaron para mejorar la vida de la humanidad debido a las barreas nacionales y raciales.

Esto demuestra que algunas personas insistieron en las fronteras nacionales para la ciencia; pero ahora la ciencia le pertenece a toda la humanidad y no debe ser monopolizada por una nación o un bloque en especial.

Esto nos recuerda que muchos científicos con un fuerte sentido de misión lucharon contra las fuerzas injustas que ignoraron este propósito original y que obstaculizaron la realización de una sociedad verdadera e ideal.

Entre todos los científicos, ha habido unos pocos que olvidaron el espíritu de servir a la humanidad y se involucraron demasiado en sus propios intereses. No obstante, la actitud básica de la mayoría de los científicos era contribuir a la paz y la prosperidad de todas las personas.

En la ciencia hay muchos campos, pero no hay uno que no aspire a realizar la felicidad humana. La física, la química, la medicina, la biología, la geología, la astronomía; entre otros, tienen el mismo propósito. Por supuesto que en los últimos siglos la ciencia, debido a su método analítico, se ha dividido y especializado en muchos campos pequeños. Recientemente ha surgido una nueva y esperanzadora tendencia para consolidar y unificar todo el conocimiento dividido mediante un método sintético. El surgimiento de la Unidad de la Ciencia es el ejemplo más sobresaliente de esta tendencia.

Hasta el presente, la ciencia ha trabajado hacia un solo objetivo y en una sola dirección, más allá de las muchas divisiones. Es decir que cada campo especializado ha trabajado para realizar un mundo feliz a su manera particular, y no hay dudas que cada campo continuará siguiendo ese mismo objetivo en el futuro.

Pero, cuando miramos la situación del mundo en la actualidad, vemos que hay muchas situaciones deplorables. A pesar del desarrollo de la ciencia y la prosperidad económica, todavía hay mucha tragedia en diversas partes del mundo.

Un mundo feliz de bondad

A pesar del deseo profundo de los científicos y de sus esfuerzos diligentes, la pobreza, el analfabetismo y las enfermedades aún están presentes en los países en desarrollo; los problemas, los crímenes y las inmoralidades prevalecen en los países avanzados, así como las tenciones, las guerras y las hostilidades continúan entre las naciones. Por esta razón, la humanidad sigue sufriendo dolor y angustia incluso en medio de nuestras culturas desarrolladas y lujosas.

Muchos líderes están intentando eliminar esta miseria y establecer la paz y la estabilidad verdaderas. Pero el mundo está lleno de palabras vacías de paz, y la humanidad se está hundiendo cada vez más en los disturbios, la ansiedad y el miedo.

¿Cómo ha llegado a pasar esto? La razón principal es que se ha quebrantado el estándar del valor que regula el comportamiento de las personas. Así como la ética y la moralidad han perdido su poder, el estándar de bondad está por desaparecer.

Se ha perdido el estándar de comportamiento de los seres humanos, que está basado en Dios y en el cristianismo en occidente y en la ética confuciana en oriente. Es por eso que la humanidad está en tal estado de miseria, a pesar de los grandes avances de los científicos que han trabajado por el bien de la humanidad.

¿Qué indica este hecho? Nos muestra que, antes de poder disfrutar de los avances científicos, primero es necesario establecer un mundo de bondad. Un mundo de bondad significa un mundo donde se establece claramente el estándar de bondad, así como un mundo de moralidad y religión. Sin embargo, esto no funcionará a menos que se establezca nuevamente este estándar. Tiene que haber un nuevo estándar de comportamiento que pueda asegurar que el mundo científico lógico y práctico vaya en la dirección correcta. Esto nos muestra que en el mundo actual, la ciencia tiene otra misión. No basta con mejorar el estándar de vida al aplicar la ciencia en el mundo material, sino que los científicos también deben preocuparse por el estado espiritual de las personas.

Ahora voy a explicar el por qué. Nadie puede negar que cada criatura, incluyendo a las personas, son seres unificados con dos naturalezas, una naturaleza material y una mente inmaterial. El ser humano es un ser unificado de cuerpo y mente; los animales son seres unificados de cuerpo e instinto y las plantas son seres unificados de cuerpo y mente vegetal.

Desde el punto de vista de la ontología, el cosmos es un mundo del efecto y, por lo tanto, debe tener una causa última. El materialismo dice que esta última causa es la materia, y el idealismo insiste que es el espíritu.

La causa y el resultado de la unidad

Sin embargo, debido a que el mundo del efecto está hecho de seres unificados con dos naturalezas, la causa debe ser un ser monista con la esencia de las dos naturalezas de cuerpo y mente unificadas.

En otras palabras, la última causa debe ser un ser absoluto y unificado con dos naturalezas que puedan crear los atributos de mente y cuerpo respectivamente. Solo desde una causa unificada y monista puede llegar a existir un mundo unificado del efecto. Es decir que el efecto unificado debe tener como causa un ser unificado y monista.

Por lo tanto, debemos decir que el materialismo, que pone a lo material como la causa fundamental del universo, está equivocado. La causa no puede ser la materia, porque esta es una expresión de uno de los atributos de la causa. Esta causa existió como no-materia antes de expresarse como materia.

Los humanos también son seres unificados que provienen de una causa unificada. Por esta razón, las personas no pueden considerarse solo seres materiales o solo seres espirituales. Por lo tanto, el mejoramiento de la vida física o del cuerpo no puede crear felicidad. Solo al mejorar tanto la vida espiritual como la física al mismo tiempo se puede lograr la felicidad verdadera. La ciencia se ha esforzado para mejorar la vida material, porque su dominio está limitado al mundo material. Por lo tanto, a pesar del arduo trabajo y profundo deseo de los científicos, la humanidad no ha podido escapar del dolor y el caos.

Aquí podemos concluir que los científicos deben participar en la reforma de la vida espiritual para asegurar la felicidad verdadera de la humanidad y para proteger el precioso trabajo científico logrado hasta ahora. La reforma de la vida espiritual significa crear un mundo de bondad; es decir, una sociedad con una nueva moralidad, al establecer un nuevo estándar de valor.

Encarnar el amor para asemejarnos a Dios

Entonces, ¿cómo podemos crear la reforma espiritual? Para esto, necesitamos establecer un estándar de bondad; y, para determinar la bondad, debemos decidir el centro del amor. Esto se debe a que la bondad es la práctica del amor. Entonces, ¿cuál puede ser el centro del amor?

Debe ser Dios, que es un ser único, eterno e incambiable que existe desde antes de formarse el cosmos. El amor es el flujo del corazón, la corriente del corazón más profundo.

Por lo tanto, la esencia de Dios es el corazón. Este Dios es el ser unificado que es la causa fundamental del cosmos del cual se habla en la ontología. La formación del cosmos por esta causa fundamental es simplemente la creación del cosmos por Dios.

Entonces, ¿cómo pudo Dios crear el cosmos y a los seres humanos? Dios lo pudo hacer porque tenía corazón. Siempre aparece la vida donde hay corazón, y siempre se realiza el desarrollo y la creación donde hay vida. Siempre tiene que haber un propósito para la creación. Esto se debe a que el corazón se dirige hacia un propósito. El propósito de la creación solo podía ser la alegría, lo que cumple el deseo del corazón. Esta alegría viene cuando la creación, especialmente la humanidad, llega a asemejarse a Dios. El objetivo de Dios de la creación es tener seres humanos y el mundo de felicidad; es decir, el Reino de los Cielos, que refleje el amor y la creatividad de Dios, que se relaciona con la mente y el cuerpo respectivamente. Sabemos que esto es cierto porque el ideal de la humanidad realmente es tener tales personas y tal mundo.

El ideal es el mundo que originalmente se le había entregado a los seres humanos como su hogar. El hecho de que las personas buscan un mundo alegre como su ideal significa un mundo alegre que Dios planeó para ellos. Este mundo refleja el amor y la creatividad de Dios y entonces produce alegría.

A través de nuestros sorprendentes progresos científicos hemos comenzando a asemejarnos al poder creativo de Dios, pero no a Su amor. Para asemejarnos a Su amor, debemos practicar el amor y llevar vidas de bondad, porque practicar el amor es la bondad en sí misma. Para una vida de bondad, el hombre tiene que poner a Dios, que es el sujeto del amor, en el centro de su estándar de bondad. Ya que Dios es tanto el centro como la esencia de todas las cosas, Su amor es incambiable y eterno, aunque Su creación, el mundo de los sentidos, es transitorio.

Por lo tanto, cuando tenemos a Dios como nuestro estándar de bondad, se puede establecer el valor absoluto; y entonces se realizará el mundo eterno de paz y felicidad.

El mundo deseado por Dios y la humanidad

Debido a que el mundo ideal es la realización del propósito de Dios de la creación y es el mundo que refleja a Dios, las personas siempre buscan tener una vida armoniosa y pacífica con el amor de Dios, y también buscan mejorar su entorno al crear cosas nuevas todo el tiempo.

Aquí la creación no es una mera producción, sino más bien incluye todos los actos creativos; tales como el crear nuevas ideas, planear y mejorar, así como producir.

Al ser Dios un ser unificado, los seres humanos y la vida social también deben ser unificados. Esto quiere decir que las personas deben amar mientras viven una vida creativa y deben vivir una vida creativa mientras aman. Tales personas son unificadas, y el mundo en el que viven es un mundo unificado. Como ya he mencionado, las personas han llegado a reflejar la creatividad de Dios a través de un progreso científico extraordinario; pero, hasta ahora, no han aprendido de Su amor. Por lo que este mundo aún está lleno de dolor, sufrimiento y angustia.

Siendo que la armonía es la naturaleza esencial del amor, no puede existir armonía si no hay amor. Del mismo modo, la paz y la felicidad no pueden existir donde no hay armonía. Por eso, el sufrimiento actual de la humanidad continúa por la falta de amor.

Por lo tanto, es natural que tanto Dios como la humanidad hayan estado anhelando la vida y el mundo ideal que se asemeje a Dios. En otras palabras, el ser humano ideal que busca Dios, y su mente original, es una persona buena y creativa que practica el amor centralizado en Dios. El mundo ideal es el mundo lleno de actos creativos para mejorar el entorno y está lleno de amor entre personas y entre naciones.

Cuando este nuevo tipo de persona llega a vivir en este nuevo mundo unificado, se eliminará toda la tristeza, el dolor y la hostilidad que han plagado a la humanidad a través de la historia.

La dirección para toda la humanidad

Los seres humanos y el mundo debían haber sido buenos y debían asemejarse a la naturaleza de Dios, pero hasta ahora no han realizado su naturaleza original. Por lo tanto, para salvar a la humanidad de la angustia y el caos, tenemos que restaurar el estado original de los seres humanos y el mundo y manifestarlo en nuestra propia vida. Para esto tenemos que encontrar el estándar absoluto de bondad y practicar la vida de bondad. El estándar de bondad es el centro del amor, que es Dios.

El hecho de que toda la humanidad está luchando tanto para escapar de la realidad del dolor y el caos y busca la paz y la libertad nos muestra que la mente original de las personas está buscando el estándar de bondad y el centro del amor. Encontrar el centro del amor y establecer el mundo eterno de felicidad en la Tierra es el deseo universal de toda la humanidad.

He dicho que el mundo que tanto Dios como la humanidad desean es el mundo unificado en donde se practica la creatividad y el amor. En este mundo, el deseo de Dios y las personas se cumplirá; pero, para practicar el amor, los seres humanos primeramente deben encontrar el centro del amor.

Hay que establecer una norma para practicar el amor, porque una vida verdadera de amor requiere orden. No se puede practicar una vida de amor en armonía en una sociedad donde se ha destruido el orden. Esto quiere decir que una vida de amor necesita orden, y para esto requerimos de normas. Las normas son leyes y principios que regulan el comportamiento de las personas, y estas están incorporadas en la moralidad y la ética. Por lo tanto, para vivir una vida buena centrada en el amor, la humanidad debe establecer la moral y la ética sana y debe ponerlas en práctica.

La moral y la ética que se aplican en el mundo unificado deben ser claras y aplicables a las personas contemporáneas. La razón por la que la moral y la ética del pasado no han trascendido es en parte por la tendencia actual dirigida al materialismo. También viene del hecho que los estándares de valor ya no satisfacen la expectativa actual de respuestas razonables. A partir de esto, se hace inevitable el establecer una nueva expresión de moral y ética basada en el estándar de valor absoluto.

Establecer un mundo de bondad completamente unificado

Entonces, ¿cómo puede establecerse este estándar de valor absoluto? Solo puede venir de un sistema de pensamiento elevado y unificado que pueda unificar todas las filosofías y doctrinas religiosas del pasado.

Cada una de las filosofías y religiones del pasado tuvo su propia visión del valor y la ética, con puntos fuertes que aún son beneficiosos. Sin embargo, la mayoría de las personas las han dejado atrás porque no podían armonizar esas visiones con la era entrante. Por lo tanto, para establecer el estándar de valor absoluto, tenemos que absorber los puntos fuertes de las visiones del pasado y desarrollar nuevas expresiones que puedan satisfacer las necesidades de la sociedad contemporánea.

Por lo tanto, ya que los puntos de vista del pasado acerca del valor y la ética estaban basados en las filosofías y las religiones de sus respectivas eras, tiene que aparecer un nuevo sistema, el Pensamiento de Unificación, con el cual podamos unificar las filosofías y religiones del pasado.

Cuando surja la nueva expresión de moralidad y ética, basada en el sistema de Pensamiento Unificacionista, podremos crear un mundo unificado de bondad y una orientación moral de bondad nunca antes vistas. Entonces, la orientación moral del mundo, que es el tema de esta conferencia, nos llama a compartir esta nueva expresión de valor con el mundo para construir el nuevo mundo unificado.

Para concluir, me gustaría decir más acerca del rol de la Unidad de la Ciencia. En primer lugar, estoy muy agradecido a los organizadores de la Unidad de la Ciencia por sus esfuerzos en sintetizar el conocimiento subdividido de la ciencia. Últimamente, la especialización divisiva de la ciencia, al igual que el desmantelamiento de una máquina, paraliza el funcionamiento unitario de la totalidad y le impide a la ciencia cumplir su misión.

La Unidad de la Ciencia debería unirse con el Pensamiento de Unificación

Aquí hay algunos científicos pioneros que están integrando y unificando sistemáticamente las verdades de los últimos descubrimientos científicos en un nuevo sistema de ciencia filosófica. Pienso que esto es notable y digno deser elogiado. Esto corresponde al surgimiento histórico de un nuevo sistema de Pensamiento Unificacionista que unifica las filosofías y religiones del pasado y establece una nueva visión de valor para la era moderna. Como había mencionado previamente, la misión principal de la ciencia es mejorar la vida material de la humanidad. Espero que la Unidad de la Ciencia contribuya con una nueva eficacia a tal fin.

Sin embargo, así como una persona original es un ser unificado de espíritu y cuerpo, la vida social verdadera une tanto lo espiritual como lo material, y el mundo ideal une el amor y el acto creativo. Por lo tanto, el mundo verdadero de felicidad no se puede realizar solo mediante la mejora de la vida material. Con esto queremos concluir que la Unidad de la Ciencia tiene que unirse con el Pensamiento de Unificación para cumplir su misión.

Cuando se logre esta unificación se resolverá el antiguo problema de unir la ciencia y la religión, y finalmente se establecerá el mundo unificado de prosperidad, felicidad y bondad. Desaparecerán los sistemas y los pensamientos anticuados y se establecerá en la Tierra el mundo ideal unificado con nuevos sistemas y pensamientos acordes con esta era.

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