La Voluntad de Dios

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La Voluntad de Dios

20 de agosto de 1985

Hotel Omni Shoreham, Washington, D.C. EE.UU.

Banquete: Dios y la Libertad, llevado a cabo el día de la liberación del Padre Verdadero de la Prisión de Danbury

Honorable Presidente, miembros del Comité “Dios y Libertad”, distinguidos clérigos de todas partes del país, damas y caballeros:

Estoy verdaderamente agradecido y avergonzado por la manera profunda en la que, en representación de todas las áreas de los Estados Unidos y tantas denominaciones, me dan la bienvenida al salir de prisión. Me gustaría expresar mi más sincero agradecimiento también a todos aquellos que me han apoyado durante mis batallas en los tribunales, en la presentación del Amicus Curiae ante la Corte Suprema, en las reuniones y manifestaciones por la libertad religiosa, en las reuniones de oración, en la organización “Compañeros de Sufrimiento en Común” y en la Alianza Ministerial CAUSA. También les agradezco por sus oraciones y por las muchas cartas que me enviaron mientras estaba en Danbury, cosas que nunca olvidaré.

La Voluntad de Dios y la perfección de los seres humanos

He sufrido los encarcelamientos seis veces en mi vida. Como en el pasado, durante este tiempo en la cárcel tuve experiencias conmovedoras con Dios. Yo no estaba allí debido a mis acciones o errores personales, y no me envolví con resentimiento u odio hacia los que me perseguían, ni pasé el tiempo en prisión suplicando por mi inocencia. Más bien, he dedicado mi tiempo en la cárcel a la oración y meditación para comprender lo que Estados Unidos tiene que hacer para cumplir la Voluntad de Dios para el mundo.

Toda mi vida y todo mi ministerio han estado motivados por mi determinación para aliviar el gran y largo sufrimiento de Dios. Ya que el mundo es ignorante del corazón sufriente de Dios, tanto mi trabajo como el del movimiento de Unificación ha sido mal entendido por mucho tiempo y hemos sido perseguidos. Sin embargo, entiendo la urgencia de mi misión ante Dios y, a pesar de la falta de comprensión por parte de mi familia, incluyendo el público en general, las iglesias cristianas, naciones, o incluso el mundo entero, esta persecución realmente no me ha importado. A lo largo de mi vida, me he comunicado profundamente con Dios, y a través de numerosas experiencias espirituales he llegado a conocer Su corazón y amor. Siempre he dado testimonio de esto. Para mí, Dios no es un concepto vago que reside en la esfera de la imaginación. Dios está vivo, y me relaciono con Él directamente en mi corazón. Yo lo experimento en cada célula de mi cuerpo.

Sé que me estoy dirigiendo a clérigos que también han sido partícipes en el cumplimiento de la Voluntad de Dios. Que me den la bienvenida hoy aquí, como ustedes y yo sabemos, no es una bienvenida para la persona del Reverendo Moon, es un testimonio de la Voluntad de Dios para la que he vivido toda mi vida. Nuestro máximo interés en común es hacer la Voluntad de Dios. Por lo tanto, me gustaría compartir con ustedes algunas de mis ideas acerca de la Voluntad de Dios.

Nuestro Dios personal viviente es eterno, absoluto e incambiable. Por lo tanto, Su Voluntad también es eterna, absoluta e incambiable. Cuando Dios creó a los seres humanos, Él debe haber tenido un propósito y un ideal. El propósito y el ideal de Dios es establecer un mundo unido a través del amor verdadero con Dios como el Padre de todas las personas. Bajo el amor verdadero de Dios, todos los hombres serían hermanos y hermanas viviendo en una armoniosa familia mundial. El ideal de Dios, entonces, es la creación de un mundo bajo Dios.

Dios, que es la esencia del amor, modeló a toda la creación con el propósito de amarlos. Un individuo aislado no puede expresar el amor; se necesita tanto un compañero sujeto como un compañero objeto para expresar el amor. Por lo tanto, Dios necesita un compañero objeto que Él pueda amar absolutamente. Dios creó el universo motivado por el amor. Especialmente los seres humanos, que son creados a Su imagen, como leemos en el Génesis 1:27, son los compañeros objetos visibles y sustanciales del amor de Dios.

Dios es el Padre eterno, invisible e interno y el antepasado de toda la humanidad. Una vez que Adán y Eva hubieran perfeccionado su carácter, ellos iban a ser los padres y antepasados eternos, visibles y externos de toda la humanidad.

El amor más grande y más santo se lleva a cabo cuando los compañeros sujeto y objeto se unen a través de dar y recibir amor, manteniendo a Dios eternamente en su centro. En esta esfera del amor verdadero, la unidad perfecta se produce naturalmente, y toda vida se interconecta y el ideal de Dios se realiza. La Voluntad original de Dios era que Sus amados hijos, Adán y Eva, llegaran a ser reflejos vivos y visibles de su Creador invisible; y, por lo tanto, compartir el amor eterno, consumando el ideal del amor y la vida.

Se piensa comúnmente que el Creador y el ser creado nunca pueden ser iguales. Si ese fuera el caso, entonces Dios nunca sería capaz de cumplir el ideal del amor. El Ideal del amor de Dios era que Sus hijos, Adán y Eva, sean Sus compañeros objetos visibles, sustanciales llegando a ser uno con Él. De hecho, como dice en 1 Corintios 3:16, Dios desea morar en nosotros.

El ideal del amor del Dios invisible se realiza cuando la naturaleza esencial del hombre y la mujer se perfecciona. Cuando una persona pone a Dios en la posición central y logra la completa unidad entre la mente y el cuerpo, entonces él o ella alcanzan la madurez de carácter y llegan a ser un verdadero compañero objeto de Dios. Esto significa que él o ella se convierten en un compañero objeto eterno del amor, la vida y el ideal de Dios.

Si Adán y Eva hubieran alcanzado este ideal como hijos verdaderos sustanciales de Dios, habrían creado naturalmente una familia ideal; y, del seno de esta familia, se hubiera desarrollado eventualmente una sociedad, nación y un mundo ideal. Como resultado de la respuesta completa de la humanidad al amor absoluto de Dios, todo el mundo habría logrado la máxima alegría en la vida, el ideal de la felicidad y, finalmente, el Reino de los Cielos.

Dios creó a Adán y Eva en la Tierra para que se realice primero el Reino de los Cielos en la Tierra. Después de vivir en la Tierra, los espíritus de los que llevaban vidas ideales en este mundo irían al Reino de los Cielos en el mundo espiritual, donde vivirían eternamente.

Todas las cosas son creadas en pares y existen por el bien de las relaciones con los seres humanos. Esto permite que todas las cosas habiten en armonía bajo el principio del amor. Con el amor de Dios fluyendo a través de los seres humanos, toda la creación participa en el cumplimiento de la vida y el ideal de Dios.

Cuando Adán y Eva estaban creciendo, todas las cosas de la creación esencialmente formaron su propio libro de texto del amor, mostrando una infinita variedad de manifestaciones de amor. Adán y Eva, en representación de la masculinidad y la feminidad de Dios, deberían haber despertado poco a poco hacia el amor a través de sus vidas de acuerdo al libro de texto del amor, que es la naturaleza. Debían haber llegado a estar perfectamente maduros y realizar el ideal del matrimonio.

Ese fue el propósito de la creación esencial de Dios. Dios dirigió Su amor hacia la relación vertical entre Él y los seres humanos; y, tras la perfección del amor vertical, también lo dirigió hacia la relación horizontal entre Adán y Eva. Dios, que ha existido como el compañero sujeto invisible desde el principio, anhelaba a alguien que respondiera a Su amor. Estaba esperando encontrar a Sus compañeros objetos visibles perfeccionados: el hombre y la mujer. ¡Cuán estimulante y satisfactorio hubiera sido ese amor!

Ese momento fue el momento en que Dios, el Padre interno, debía haber residido dentro de Adán y Eva, los padres externos, para ser totalmente uno con ellos. En ese momento, el ideal del amor se habría logrado. El Padre invisible, Dios, habría residido en los padres visibles, Adán y Eva, y se habría convertido en el Padre eterno en el mundo visible. De esta manera, Adán y Eva tenían que haber llegado a ser Padres Verdaderos, los ancestros originales verdaderos de toda la humanidad.

La historia de la salvación es la historia de injertarse al linaje de Dios

Este amor verdadero era tan precioso que violarlo sería el último crimen, un crimen de magnitud universal. La inmoralidad, la delincuencia juvenil, la desintegración de las familias, el incesto, la homosexualidad y otros crímenes atroces son la realidad del mundo de hoy, realidad sobre la cual Dios agoniza. El ideal de la creación es lograr la familia perfecta, fundada en el amor noble y eterno; así que, ¿cómo llegó a existir la trágica realidad de hoy? Al acercarse los Últimos Días, el delito de la Caída humana se manifiesta claramente en la sociedad. Estamos cosechando lo que sembramos.

No tengo tiempo para discutir los detalles de la Caída, pero quiero decir que he luchado durante años para descubrir la verdad sobre la Caída, y testifico que la causa fueron las relaciones inmorales que implican a la primera familia humana y un arcángel.

En el Principio de Unificación Satanás no es un ser conceptual o una entidad hipotética. Él es un ser real, el villano que destruyo el ideal del amor y cambió el linaje humano de la soberanía de Dios a su propio dominio. Jesús mismo dijo muy claramente, según consta en el octavo capítulo del Evangelio de Juan, que el diablo es el antepasado de la humanidad. El diablo, Satanás, es el adúltero que destruyó el ideal del amor que Dios pretendía realizar a través de Adán y Eva, ese amor habría elevado a Adán y Eva a la posición de ser el Dios externo.

Esta comprensión puede ser nueva para muchos de ustedes, sin embargo, es la verdad. Lo descubrí al soportar implacables luchas en el mundo espiritual mientras buscaba respuestas a los problemas fundamentales de la vida. Si ustedes oran seria y profundamente, recibirán la confirmación de la verdad de estas respuestas.

Entonces, ¿por qué ha pasado tanto tiempo para que Dios castigara a Satanás por su crimen? Satanás robó el ideal del amor de Dios y controló a la humanidad como un padre falso a través del amor falso, usurpando la posición de Dios. Por lo tanto, Dios tuvo que empezar por reclamar a los seres humanos del dominio de Satanás cambiando su linaje.

Debido a la Caída se rompió la relación entre Dios y nosotros. En consecuencia, las relaciones justas entre las personas, a través de  interacciones de dar y recibir centradas en el amor verdadero, también se perdieron. La unidad armónica entre las personas, basadas en el amor verdadero y la alegría de la vida, fueron destruidas, y la gente se convirtió en enemigos unos de otros. El mundo se convirtió en un infierno lleno de desconfianza.

En el proceso de la creación, el plan de Dios era crear hombres y mujeres como olivos verdaderos y hacer de la Tierra un jardín en abundancia. En cambio, la Caída permitió que Satanás tuviera dominio sobre el linaje ancestral humano, creando una selva de árboles de olivo silvestre. Dios quiere recortar los olivos silvestres e injertarlos al olivo verdadero que es Cristo. Sin embargo, Dios no puede cortar e injertar los olivos silvestres, que Satanás posee, sin establecer algún fundamento. La razón por la que Dios estableció la religión era para crear Su propio jardín en el que podía cortar los olivos silvestres e injertarlos en el olivo verdadero. Sobre el fundamento de la religión, Dios enviaría al Mesías e injertaría a la humanidad a Su linaje a través El, el olivo verdadero. Esta es la esencia del ideal mesiánico.

Solo desde este punto de vista se puede entender correctamente la doctrina bíblica del renacimiento. Dios saca a la gente del falso dominio de Satanás, dándoles el renacimiento a través de un amor que es más fuerte que el amor de Satanás. Dado que todas las personas nacen de padres y ancestros de amor falso en un linaje de amor falso, todas las personas tienen que nacer por segunda vez a través de Padres y Antepasados de amor verdadero en un linaje del amor verdadero, convirtiéndose en hijos verdaderos y personas de Dios. Tanto la sangre de Jesús como la Santa Comunión se relacionan con el proceso del cambio de los seres humanos del linaje de Satanás al linaje de Dios.

Todas las personas tienen que nacer de nuevo. Este es el destino de todos los hombres caídos. No importa lo difícil que sea, todos nosotros tenemos que caminar este camino. La salvación solo se puede obtener por el renacimiento, siendo sacados del linaje de Satanás e injertados al linaje de Dios. Dado que hemos nacido en el linaje de Satanás, el proceso de renacimiento requiere abnegación total, incluyendo la voluntad de negar nuestras posesiones, nuestra propia tradición o cultura, e incluso nuestros conceptos sobre el mundo. Dios no puede reconocer nuestras posesiones en la esfera de Satanás. Debemos renunciar a ellas para nacer de nuevo. Para injertarnos al árbol verdadero tenemos que cortar con todo lo demás.

Jesús, que vino como el olivo verdadero, es el Padre Verdadero. Ya que él vino como el Padre Verdadero para darnos renacimiento, él nos dijo que cortemos todas nuestras viejas relaciones y adhesiones antes de llegar a Dios. En Mateo 10:36-37 Jesús advirtió que los enemigos del hombre serán los miembros de su propia familia, y que una persona debe amar más a Jesús que a sus propios padres y familiares. Podemos entender esto a la luz del hecho de que la familia representa el linaje falso.

Es un privilegio para los cristianos vivir y morir por Dios y el Mesías

Mi querido clero, nuestra tarea es aprender acerca de la Voluntad de Dios y llevarla a cabo. Tenemos que ser hombres y mujeres que viven en las manos de Dios. Debemos llegar a ser aquellos que están dispuestos a responder al llamado de Dios. Nunca debemos pedir a Dios solo por nuestra salvación individual o un Cielo personal. Como verdaderos cristianos, ¿no tenemos el privilegio de responder al llamado del Mesías y de vivir y morir por él y por su causa?

Nuestra religión y nuestras denominaciones tienen que existir por la Voluntad del Dios todopoderoso, no solo para propagar puntos de vista estrechos. Dios no puede residir dentro de puntos de vista estrechos. Dios no es sectario y ve mucho más allá del sectarismo. Él no está confinado a los dogmas excluyentes. Él es, más bien, el Padre de todos nosotros, y Su amor sin límites no hace distinciones entre razas o colores de piel. No reconoce los muros del nacionalismo o la presunta exclusividad cultural. Hoy, Él está tratando con todo Su ser de abrazar a toda la humanidad.

Mi querido clero, ¿creen que es mera casualidad que en los Estados Unidos, el paraíso de la libertad religiosa, un movimiento nacional por la libertad religiosa estalló a raíz del encarcelamiento del Reverendo Moon? En verdad, esto no es un accidente. Esta es la providencia de Dios que trabaja detrás de escena. ¿Lo considerarían una coincidencia que Estados Unidos, como nación que lleva el estandarte para el mundo libre, y que ha venido a burlarse de la verdadera amenaza del comunismo, esté ahora tomando conciencia de la gravedad del peligro actual a través de la Alianza Ministerial CAUSA? Este es un verdadero movimiento interdenominacional, sin muros, que se ha extendido como un incendio forestal a través de esta nación. ¿Podemos llamarlo un simple accidente?

Estados Unidos es una nación fundada en el espíritu y el amor de Dios. Sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial, Dios levantó a los Estados Unidos como líder de las naciones por la salvación y la unidad del mundo basada en el amor a la libertad. Internamente, Él estaba preparando esta nación para la Segunda Llegada del Mesías, y para ser el país que se preocupara por el mundo.

Por desgracia, este país continúa ignorando la Voluntad monumental de Dios. Norteamérica se está retirando más y más de sus responsabilidades globales, prefiriendo disfrutar de falsas comodidades, como si este país fuera un mundo en sí mismo. Esta actitud, por supuesto, simplemente multiplica los problemas de Estados Unidos, tanto dentro como fuera de sus fronteras. Problemas raciales graves; el deterioro de los valores sociales, éticos y morales; la disminución de la vida religiosa y de la fe cristiana y el auge del materialismo y el comunismo no desaparecerán si simplemente los ignoramos.

Dios me llamó para venir a los Estados Unidos a causa de estos problemas. El cristianismo necesita arrepentirse con gran ansia y unirse. Nosotros, el clero, tenemos que reexaminarnos y arrepentirnos también. Estamos recapitulando el momento en que Jesús vino a la Tierra y llamó al mundo al arrepentimiento. Esa llamada se está repitiendo ahora. Debemos cumplir la misión mundial que Dios nos ha dado. Sin lugar a dudas, Estados Unidos tiene que cambiar. Una nueva reforma religiosa tiene que tomar lugar. El cristianismo tiene que trascender el denominacionalismo y ascender a una dimensión superior. Debemos darnos cuenta y considerar seriamente la misión del cristianismo para liderar una revolución cultural supra confesional a escala mundial.

Esta noche, para conmemorar esta reunión, debemos tomar la determinación de seguir el sendero original del cristianismo. Debemos marchar hacia adelante en este camino, para poder recibir nuestro Mesías venidero y ayudar a cumplir la Voluntad de Dios.

Que la bendición abundante de Dios esté con ustedes, con sus familias y con todas las iglesias de los Estados Unidos.

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