La Verdadera Unificación y un Mundo Unido

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La Verdadera Unificación y un Mundo Unido

10 de abril de 1990

Centro Sobin, Moscú, Unión Soviética

Decimoprimera Conferencia Mundial de Medios de Comunicación

Es un gran honor y placer reunirme con ustedes en esta histórica Decimoprimera Conferencia Mundial de Medios de Comunicación en la ciudad de Moscú, la capital de la Unión Soviética. El tema de esta conferencia es “El Progreso de la Comunicación y Cooperación Global”, y siento que no hay lugar más apropiado para discutir este tema que aquí en la Unión Soviética.

Además, es un placer adicional para mí abrir estos procedimientos, porque estamos llevando a cabo de forma simultánea la tercera conferencia del Consejo Cumbre para la Paz Mundial y una reunión de la Asociación para la Unidad de América Latina. Estas dos excelentes organizaciones también están comprometidas con la búsqueda de la paz mundial.

Venir a Moscú es para mí una experiencia emocionante. Me gustaría expresar mi agradecimiento al gobierno soviético, especialmente a los funcionarios de la Agencia de Prensa Novosti. Ustedes nos han dado la bienvenida a su gran capital de una manera muy hospitalaria. Mi esposa y yo, y toda nuestra familia, estamos conmovidos por su amabilidad. Estoy seguro de que todos los invitados en esta sala, que han venido de todos los rincones del mundo, incluyendo a los ex jefes de Estado y de Gobierno, se unirán conmigo al expresar una profunda gratitud a nuestros anfitriones en este país. ¿Les gustaría unirse conmigo y darles un aplauso?

Hace poco, los miembros de los medios de comunicación soviéticos me preguntaron acerca de mi punto de vista sobre la importancia de un renacimiento espiritual como condición previa para el progreso social, económico y político. Me gustaría aprovechar esta oportunidad para profundizar algunos de esos puntos de vista. Yo creo que un renacimiento espiritual es de vital importancia. Para lograrlo, debemos profundizar nuestra comprensión de la condición humana. Esto exige una reflexión sobre temas filosóficos y religiosos. Puede que no afecte directamente a las comunicaciones o a los medios de comunicación, pero para mí es la comprensión fundamental necesaria para lograr la paz verdadera en nuestro mundo. Además, es la esencia de lo que he descubierto a través de mi búsqueda de toda la vida, y el núcleo de mi enseñanza.

El ideal original de Dios

Cuando observamos nuestro universo, reconocemos que cada ser existe a través de la unión de elementos emparejados. Esto es cierto en todos los niveles, comenzando incluso con el reino mineral. Las moléculas se producen a partir de las interacciones armoniosas de los núcleos atómicos cargados positivamente y de los electrones cargados negativamente. En el caso de las plantas que florecen, la existencia y reproducción requiere la unión de las células reproductoras masculinas y femeninas producidas dentro de los estambres y pistilos.

El sistema de par es aún más evidente en el nivel de los animales. Existen peces, aves, mamíferos y otros tipos de animales como macho y hembra. Por último, los seres humanos, las creaciones supremas de Dios, son  hombres o  mujeres. El primer hombre, Adán, y la primera mujer, Eva, eran los antepasados originales de la humanidad. ¿Cuál es el propósito del sistema de par? ¿Por qué creó Dios de esta manera? El Creador dividió todas las cosas en masculino y femenino para que puedan unirse a través de su relación de dar y recibir de amor. A través de la acción del amor, cada especie se multiplica y extiende su linaje.

La ambición humana es ilimitada e infinita. Entonces, ¿cuál es el verdadero objetivo de este deseo infinito del ser humano? Para la mujer, es el hombre. Para el hombre, es la mujer. El hombre y la mujer pueden encontrar el amor verdadero solo en una relación mutua. En la historia, diferentes puntos de vista de la vida, el universo y Dios han presentado problemas no resueltos. La solución a estos problemas se puede encontrar cuando un hombre y una mujer verdaderos se unen con Dios en amor verdadero, creando una unidad absoluta. Esta es la fuente de los valores absolutos. El hombre existe por el bien de la mujer. La mujer existe por causa del hombre. Cada uno ha de ser objeto de amor del otro.

Dios es un ser de amor absoluto. Quería crear seres humanos como Sus compañeros objeto de amor, en quien Él podría derramar Su amor. De este modo, Él, naturalmente, esperaría que los hombres y mujeres le devuelvan ese amor. De este modo, Dios sentiría una alegría infinita. Para convertirse en objetos perfectos del amor de Dios, Adán y Eva tenían que unirse en ese primer amor. Por lo tanto, antes de que Adán y Eva pudieran presentarse como una pareja humana madura reflejando a Dios y recibiendo y devolviendo Su amor, ellos tenían que pasar por un período de crecimiento y alcanzar la madurez.

El principio del amor verdadero no es un principio que indique ser servido; es servir a los demás. Cuando Dios mismo en el comienzo creó Sus objetos de amor, Él invirtió hasta la última gota de Su energía, el 100 por ciento de Su ser. Esto estableció el patrón del amor verdadero. En otras palabras, Dios estableció la tradición de amor verdadero en la forma de inversión total. En ese momento, el amor verdadero se convirtió en el centro del universo, e incluso el Dios todopoderoso elige ser obediente al amor verdadero.

Cuando Dios creó, Él se agotó totalmente a Sí mismo, creando un vacío dentro de Él. Cuando se forma una zona de baja presión en la atmósfera de la Tierra, esta automáticamente atrae aire de mayor presión. Siempre que alguien sirve a los demás en una medida absoluta, la energía se apresura a llenar a esa persona. Por lo tanto, todo el amor que Dios nos ha dado para crear a Sus compañeros objetos perfectos en última instancia debe ser devuelto a Él por los hombres y las mujeres.

Solo el amor trasciende todas las barreras. Cuando  están unidos con Dios en amor verdadero, tienen dominio sobre toda la creación de Dios, tanto física como espiritualmente. Cuando viven completamente por los demás, están alcanzando la esencia misma del propio ser de Dios. Las vibraciones de Dios se convierten en sus vibraciones. Los sentimientos de Dios se transmiten naturalmente a ustedes. Al vivir de esta manera, ustedes se convierten en un cuerpo en resonancia con el corazón y el amor de Dios. Así como dos diapasones pueden resonar juntos, ustedes y Dios siempre pueden estar en resonancia mutua.

Ese es el estado último, original del ser humano. Cuando alcanzan ese estado, el amor de Dios llega a ser su amor, la vida de Dios llega a ser su vida, y el linaje de Dios llega a ser su linaje. El mundo que Dios creó llega a ser su mundo. Debemos compartir el amor de Dios con todas las cosas en el Cielo y la Tierra. Debemos ser ciudadanos del Reino de los Cielos con el corazón de padres.

Nuestra separación de Dios

La ley de causa y efecto es claramente evidente en la historia. Todo lo que han sembrado, seguramente cosecharán. Adán y Eva, los primeros antepasados humanos, abusaron del amor al engancharse con relaciones sexuales inmorales mientras aún estaban creciendo. Esta fue la Caída humana. Dios quería que crezcan en pureza hasta que Él los bendijera en matrimonio celestial, para llegar a ser el fundamento del amor verdadero, la vida y el linaje verdadero de Dios. Todas las personas, después de haber descendido de Adán y Eva perfeccionados y bendecidos, hubieran llegado a ser naturalmente ser hijos e hijas de Dios, disfrutando del amor del Creador y viviendo en el Reino de los Cielos en la Tierra y en el mundo espiritual.

Sin embargo, cuando Adán y Eva eran todavía adolescentes, antes de haber madurado y recibido la Bendición de matrimonio de Dios, el arcángel tentó a Eva y fornicó con ella. De esta manera, el arcángel llegó a ser Satanás. Al participar en relaciones sexuales prematuras con Eva caída, Adán también cayó. Así es como se sembró el comienzo de la historia humana. Hoy estamos cosechando las consecuencias. La inmoralidad es rampante. Los adolescentes en particular, son las víctimas de la degradación sexual generalizada. La sociedad moderna en las naciones avanzadas es prácticamente la misma que Sodoma y Gomorra de los tiempos bíblicos. Dios aborrece este comportamiento inmoral. Debemos temer la ira de Dios. Su castigo es inminente.

La lucha entre el bien y el mal

Dios está en el centro de la bondad. Satanás está en el centro del mal. La historia de la humanidad ha sido la historia de lucha entre el bien y el mal -entre Dios y Satanás- que trabaja a través de hombres y mujeres. Las respectivas estrategias utilizadas por Dios y Satanás han sido diametralmente opuestas entre sí. Satanás, siendo arrogante y codicioso, siempre ataca el lado del bien. El lado de Dios siempre es golpeado y sufre, pero esto le da a Dios la oportunidad de hacer justicia. El lado del bien es revindicado y ocupa un territorio nuevo. El lado de Satanás tiene que retirarse y declinar.

Por ejemplo, en la Primera Guerra Mundial, las naciones beligerantes fueron finalmente derrotadas. Lo mismo ocurrió en la Segunda Guerra Mundial, donde las potencias del Eje, después de atacar inicialmente, fueron finalmente derrotadas por los Aliados. Todo poder explotador finalmente declinará, mientras que el que sufre persecución por causa de la bondad, finalmente será levantado por Dios.

Mi propia vida es un ejemplo de esto. He estado luchando por el bien de la bondad y la causa de Dios, pero la oposición ha sido despiadada. Años atrás, fui torturado y golpeado, y he sido encarcelado en numerosas ocasiones. Uno podría pensar que mi movimiento se extinguiría y sería olvidado, pero ha ocurrido todo lo contrario. He construido un fundamento mundial, y he avanzado y prosperado continuamente.

Conciencia: maestro y padres

Dentro de cada persona hay un precioso maestro de toda la vida. Ese maestro, sin embargo, ha sido maltratado, pisoteado y abusado. Ese maestro es la conciencia humana. Su conciencia siempre les habla para beneficio de ustedes, tratando de conectarles con el amor verdadero. Como un padre, su conciencia les insta a ser una buena persona, desinteresada, y les guiará para hacer la Voluntad de Dios. Pero dentro de cada persona hay también un rebelde que siempre va en contra de la conciencia. Ese rebelde es el cuerpo físico.

El cuerpo ha pisoteado y abusado de la conciencia miserablemente. Cuando se dan cuenta de esto, ¿pueden ustedes tomar el lado de su cuerpo, que ha sido el enemigo de su conciencia, y que ha dañado su vida y personalidad?

Su conciencia debe ser su constante maestro y padre interno, para conducirles a la perfección en unidad con el Padre de la humanidad, Dios. La conciencia, entonces, es el agente de Dios en ustedes, e incluso puede ser llamado un segundo Dios. ¿Creen ustedes que deben sentir simpatía y proteger su cuerpo, el enemigo de su conciencia? ¿O piensan que deben contener y disciplinar su cuerpo con el fin de reivindicar su conciencia? Su cuerpo solo persigue los deseos carnales. Cuando tiene hambre, roba y se satisface. Siempre busca la comodidad y quiere aprovecharse de los demás. El cuerpo tiene su propia esfera. Conquistar la esfera del cuerpo es una enorme responsabilidad que cada persona debe llevar a cabo.

Cuando esto se logra, la mente, como el ser vertical, y el cuerpo, como ser horizontal, están completamente armonizados en unidad; y una persona alcanza la perfección unido en amor con Dios por toda la eternidad.

El rol de la religión

Dios es la fuente del amor verdadero, la vida verdadera y el linaje verdadero. Ya que los seres humanos proceden de esta fuente, también nosotros debemos experimentar el amor verdadero, la vida verdadera y el linaje verdadero. Sin embargo, debido a la Caída, trágicamente, nunca alcanzamos la posición de ser hijos de Dios. En cambio, los hombres y mujeres han recibido el amor, la vida y el linaje de Satanás.

Debido a la Caída, el amor hoy en día es básicamente egoísta. Ese amor egoísta no se origina en la mente, sino que se centra en el cuerpo. El cuerpo es el lugar donde se llevan a cabo las actividades de Satanás. El cuerpo es el lugar del baile de Satanás, su puesto de amarre. La mente representa la posición de Dios, o la posición positiva. El cuerpo, que debe asumir la posición de objeto o negativo, trata de llegar a ser otro positivo; burlando o engañando a la mente de forma continua. Es crucial corregir esta relación en nuestras vidas.

Por lo tanto, Dios estableció la religión para rehabilitar a la gente caída. A través de la religión, Dios está enseñando a la gente cómo fortalecer su mente centrada en Dios y revertir el dominio del cuerpo sobre su vida y su personalidad. Es por eso que la religión a menudo exige ayuno, servicio sacrificado y una actitud paciente y humilde. Estos son métodos para reducir de energía del cuerpo y hacer que el cuerpo se someta a la mente. Normalmente, en la vida religiosa, se tarda alrededor de tres a cinco años para cambiar el hábito de una vida centrada en el cuerpo y crear una nueva forma de vida centrada en el espíritu.

Además, como dice la Biblia, deben orar sin cesar. Esto es de vital importancia porque Satanás controla el medio ambiente del mundo caído. Satanás tienta y distrae a la gente caída de todas las direcciones las veinticuatro horas al día, mientras que Dios puede trabajar en una sola dirección, la dirección vertical de la mente.

La restauración del ideal de Dios

A los ojos de Dios, el mundo caído es un mundo de muerte espiritual. Su Voluntad es restaurar ese mundo de muerte a un mundo de vida. Restauración es otra manera de decir salvación. Cuando se ha perdido el estado original, ideal, este debe ser restaurado. Cuando una persona sana se enferma, debe venir un médico y llevar a la persona a su salud original. De igual manera, la condición original e ideal que Dios planeó se perdió. Por lo tanto, la obra de Dios ha sido restaurar este mundo caído a su estado original, sin pecado.

Para llevar a cabo esa tarea, Dios envía al Mesías. Sin embargo, antes de que venga el Mesías, Dios prepara a un grupo de personas elegidas para estar listos a recibir al Mesías. Eso es lo que la Biblia llama un huerto de olivos silvestres.

El huerto de los olivos silvestres representa una cierta esfera en el reino caído que Dios todavía puede dirigir y controlar. Después de haberlos preparado, el Mesías viene. El Mesías, entonces, corta todos los árboles de olivo silvestre en el huerto de Dios e injerta en ellos la rama verdadera de vida. De esta manera, todos los olivos silvestres se convierten en  olivos verdaderos. En otras palabras, los seres humanos son devueltos a su estado original.

Las personas religiosas de hoy son estos olivos silvestres en el huerto de Dios. Incluso la persona religiosa más devota aún debe buscar al Mesías porque no ha recibido aún el linaje verdadero de Dios. El Mesías viene como los Padres Verdaderos de la humanidad, restaurando las posiciones de Adán y Eva. Por lo tanto, para ser conectados al linaje verdadero de Dios, cada persona debe unirse con los Padres Verdaderos y llegar a ser un receptor de amor verdadero. De este modo, cada persona puede llegar a ser un hijo o hija verdaderos de Dios. De esta manera, el Mesías trae la salvación a la humanidad.

El Mesías, en la posición de Padres Verdaderos, debe arrancar de raíz los árboles que han crecido a partir de semillas falsas, subyugar a Satán y conectar y unir a la humanidad con Dios en amor verdadero, haciendo que todas las personas sean hijos e hijas de Dios. De esta manera, se puede crear el Reino de los Cielos en la Tierra, donde los hombres y las mujeres finalmente podrán disfrutar de la libertad verdadera.

¿Cuál es el camino de la unificación? Consideremos la primera familia humana. En primer lugar, está Dios. En segundo lugar, están los seres humanos, Adán y Eva. Adán es masculino y Eva es femenina. Compiten entre sí para ser el primero en conseguir el amor de Dios. Si están motivados egoístamente, no habrá unidad. Sin embargo, si están motivados desinteresadamente, Adán dirá: “Quiero llegar a Dios en primer lugar exclusivamente para vos, Eva”. La mujer estará muy contenta. Ella, a su vez, dirá: “Quiero llegar a Dios solo por tu bien, Adán”. Entonces, el esposo estará plenamente satisfecho. No hay lucha; hay unidad incluso en la competencia.

Eso no es simplemente una forma de que un esposo y una esposa se unan felizmente, es más que eso. Es la clave para la unificación de todas las personas.

La visión del mundo centrada en Dios

A lo largo de la historia, Dios ha estado trabajando a través de la conciencia humana. A pesar de los esfuerzos de Dios, sin embargo, cada intento realizado hasta ahora para restaurar a la gente al punto de partida original, el corazón de Dios, ha fracasado. Todavía queda para alguien más la tarea de liberar a la humanidad de este ambiente satánico y conducir una búsqueda exitosa de la verdad y el amor verdadero. Esa es la misión del Movimiento de Unificación.

El Diosismo es una visión del mundo centrada en Dios, la esencia de lo que es el ideal del amor verdadero. El Diosismo tiene dos misiones claras: lograr la unidad entre Dios y los seres humanos y lograr la unidad entre la mente y el cuerpo.

Desde que he descubierto la solución a estos dos problemas fundamentales, la unidad de la mente y el cuerpo y la unidad de las personas y Dios, debo proclamar esta verdad lo más claro y eficazmente posible, sin dudarlo.

Si ustedes siguen esta enseñanza, les aseguro que definitivamente se puede conquistar los deseos de su cuerpo. Su cuerpo puede hacer que el 100 por ciento se una con su mente. Por lo tanto, será elegible para convertirse en el compañero objeto verdadero de Dios y establecer una verdadera alianza de amor con El.

Cuando dos personas están unidas por amor verdadero, tienen acceso a tres derechos importantes: en primer lugar, el derecho a la herencia; segundo, el derecho de habitar juntos; tercero, el derecho de participación. Tomemos, por ejemplo, la relación entre esposo y esposa. El esposo podría ser el presidente de una gran nación, mientras que su esposa podría ser una mujer de origen muy humilde y poca educación. Si realmente se aman, sin embargo, son iguales. Ellos son dueños de todas las cosas en común, viven juntos y participan en un nivel de igualdad.

De la misma manera, cuando un hombre y una mujer están conectados a Dios por medio del amor verdadero, también disfrutarán de los derechos de herencia, participación y de convivencia eterna con Dios. Al llegar a esta profundidad de corazón, constantemente experimentarán la presencia de Dios, y Dios verdaderamente habitará en medio de la gente.

Padres Verdaderos

El amor verdadero siempre viaja la distancia más corta a la mayor velocidad posible. Por lo tanto, el amor verdadero que viene de Dios a la Tierra viaja la distancia más corta, formando una línea vertical. El amor entre el hombre y la mujer también viaja la distancia más corta, formando una línea horizontal. Cuando el amor verdadero vertical se encuentra con el amor verdadero horizontal, el punto de cruce debe estar absolutamente en un ángulo de 90°. No hay otra forma de que estas líneas de amor puedan cruzarse.

¿Quién es Dios? Dios es los Padres Verdaderos verticales, con amor verdadero en la posición central. Siendo nuestros padres verticales, Dios está íntimamente cerca de cada uno de nosotros. Cuando damos la bienvenida a los antepasados humanos perfeccionados, Adán y Eva perfeccionados, como los Padres Verdaderos, creamos un punto de cruce de 90° entre el amor verdadero vertical de Dios y el amor verdadero horizontal de los Padres Verdaderos. Tenemos así dos pares de Padres Verdaderos. De ellos recibimos el amor verdadero, la vida verdadera y el linaje verdadero. Esto crea un mundo que resuena por completo con el amor verdadero.

La Unión Soviética

Damas y caballeros, estoy muy agradecido de tener la oportunidad de compartir con ustedes estas reflexiones sobre la naturaleza de Dios y la humanidad. También estoy muy contento de estar aquí en la Unión Soviética. Mi corazón realmente está con el pueblo de la Unión Soviética. Muchos de ustedes han pasado por un sufrimiento insoportable, y eso me entristece. Amo mucho a su país y su gente. Preveo claramente un renacimiento moral y económico de la Unión Soviética que afectará dramáticamente al mundo entero. Haré todo lo que pueda para alentar y apoyar ese renacimiento.

Ustedes están llevando a cabo una nueva revolución soviética, pero esto debe ser una revolución sin sangre ni balas, una revolución del corazón y del alma.

He estado hablando acerca de la importancia de la familia. Pero quiero decirles que en lo más profundo de mi corazón, siento que el pueblo soviético es parte de mi familia. Les aseguro que mi esposa y mis hijos sienten lo mismo. Además, les aseguro que los miembros del Movimiento de Unificación de todo el mundo harán todo lo posible para trabajar junto con ustedes para la prosperidad y el bienestar futuro de toda la humanidad.

Creo que la Unión Soviética tendrá un papel clave en el plan de Dios para construir un mundo de paz verdadero y duradero. Esta vasta unión de naciones, que se extiende desde el Lejano Oriente, bordeando mi país Corea, hasta el mismo corazón de Europa, la cuna de la civilización occidental, tiene un destino natural de ser un puente entre Europa y Asia. Debemos considerarnos a nosotros mismos como miembros de una familia global donde nuestra casa es la Tierra.

Que Dios bendiga a la Unión Soviética y a todos sus habitantes.

Gracias por venir y participar en esta conferencia histórica.

Muchas gracias.

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