Conocimiento Verdadero, Familia Verdadera y Paz Mundial


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Conocimiento Verdadero, Familia Verdadera y Paz Mundial
22 de agosto de 1995
Hotel Sheraton Walker Hill, Seúl, Corea
Vigésima Conferencia Internacional sobre la Unidad de las Ciencias y VI Congreso Internacional de la Academia de Profesores para la Paz Mundial

Respetados eruditos procedentes de 120 naciones de todo el mundo, distinguidos invitados nacionales y extranjeros, señoras y señores:
La Dra. Hak Ja Han Moon y yo estamos encantados de darles la bienvenida a Seúl, Corea. Están reunidos aquí para discutir los problemas más serios que enfrenta hoy nuestro mundo.

Desarrollo de la ciencia y la crisis humana

El siglo XX ha visto una enorme mejora en las condiciones de la vida humana, que fue posible gracias a los avances notables en la ciencia. Sin embargo, también ha sido un siglo de conflicto en todo el mundo y de una profunda confusión moral.
El desarrollo del conocimiento científico y de la civilización ha permitido por un lado que las personas disfruten de una vida abundante. Por otro lado, ha dado lugar a problemas mundiales como el abuso de la naturaleza, el calentamiento global y el agotamiento de la capa de ozono. Serios problemas han surgido en relación con la condición humana. La industrialización y la modernización están destruyendo a la familia, y problemas graves como las drogas, el SIDA, la violencia y el crimen nos advierten de que la humanidad se enfrenta a una seria crisis.
La gente ha buscado la paz y la felicidad de muchas maneras, pero la satisfacción sigue siendo difícil de alcanzar. La paz mundial no ha llegado aún a través de los esfuerzos a nivel mundial de la Liga de Naciones y las Naciones Unidas, establecida para evitar nuevos conflictos tras la Primera y Segunda Guerra Mundial. Tampoco se ha realizado un mundo de felicidad a través de los esfuerzos de las organizaciones religiosas. Los ideales del comunismo internacional y los sueños del fascismo igualmente han fallado en lograr un mundo ideal. Incluso los más altos niveles de habilidad técnica y esfuerzo político no han logrado traer paz y felicidad a la humanidad.
Incluso ahora, los conflictos trágicos provocan estragos en muchas zonas del mundo. Algunos ejemplos recientes son Bosnia y Herzegovina, Chechenia, Somalia y Laos. La paz y la felicidad humana dependen del desarrollo moral y espiritual de las personas. Esto se debe a que un mundo o una nación de paz se componen de individuos y familias. Las habilidades científicas y técnicas pueden ser utilizadas para el bien, para mejorar la vida humana, solo cuando son utilizadas por personas buenas.

A lo largo de la historia, los santos y los grandes maestros se han dedicado a orientar a las familias, las sociedades y a las naciones hacia un mundo en paz y felicidad. Pero, para enfrentarse a los retos del siglo XXI, tenemos que ir un paso más adelante: necesitamos padres verdaderos de la humanidad, maestros y dueños verdaderos que puedan elevar líderes impecables sobre la base de la moralidad y la espiritualidad.
Es mi creencia absoluta que, puesto que Dios existe como la encarnación original del amor verdadero, Él creó este mundo y la humanidad, que son los compañeros objetos sustanciales de Su amor y alegría. Dios es el Padre de la humanidad. Los seres humanos son hijos de Dios. Dios, como Padre, comparte Su alegría y sufrimiento. Por eso Dios quiere que los seres humanos hereden el amor verdadero.
El amor verdadero de Dios es la fuente de alegría para la humanidad. Los seres humanos están destinados a ser perfectos a través de experimentar este amor verdadero, que ocurre a través de nuestra experiencia de vida. El período de crecimiento de los seres humanos en la Tierra es un precioso tiempo de experimentar este amor, etapa por etapa.
Los seres humanos llegan a conocer el amor de Dios a través de las etapas de crecimiento. En primer lugar, ellos experimentan el corazón de hijos; segundo, el corazón de hermanos; tercero, el corazón de esposos; y cuarto, el corazón de padres. La unidad más pequeña en la que el amor de Dios puede ser realizado es la familia. Por lo tanto, la familia es la base de la felicidad, los ideales y la vida humana. A lo largo de mi vida, por lo tanto, he enseñado la importancia de la familia y he celebrado ceremonias de Bendición Matrimonial en todo el mundo por el bien de la formación de familias ideales.
Hoy el mundo necesita un modelo para una sociedad ideal donde la gente pueda coexistir pacíficamente; abarcando todas las naciones, culturas y religiones. En marzo y abril de este año publiqué la Declaración de Sao Paulo y la Declaración de la Granja Nueva Esperanza.
Con esas declaraciones inicié el establecimiento de un modelo de sociedad en el Brasil y voy a trabajar para su expansión gradual a otras naciones.
Una comunidad de amor verdadero y coexistencia, prosperidad mutua y valores universalmente compartidos.
Representantes de cuarenta naciones han comenzado la tarea de la construcción de esta sociedad modelo. En una sociedad armoniosa hay un equilibrio en la calidad de vida de sus ciudadanos. Tal co-prosperidad se desarrolla de forma natural a través del amor, sobre la base de mutua responsabilidad. No puede haber crimen, discriminación o corrupción en una familia ideal. La realización de esto se produce solo sobre la base de la práctica del amor verdadero. Este es un movimiento histórico de las personas con diferentes nacionalidades, colores de piel y tradiciones, con el objetivo de establecer comunidades de amor verdadero.
Nuestro mundo de hoy se enfrenta a una grave crisis ambiental. Abusar del entorno natural profana el hermoso mundo santo que Dios creó. Las personas que carecen de amor verdadero solo consideran el mundo natural como algo que debe ser utilizado para sus propios fines egoístas. Un resultado importante de la Caída es que Adán y Eva no pudieron heredar el amor verdadero de Dios y, por lo tanto, la gente no pudo amarse apropiadamente,
ni amar a los animales, las plantas y la Tierra. Todas las cosas de la creación anhelan el amor verdadero de los seres humanos. Por lo tanto, me gustaría establecer este modelo, la sociedad ideal en América del Sur, un modelo que demuestra la correcta relación de amor entre los seres humanos y la naturaleza.
Estoy trabajando hacia la realización de un mundo sin hambre. En estos días de avances científicos, no podemos simplemente ser observadores o permanecer indiferentes cuando vemos algo tan terrible: que millones de personas sean víctimas de la hambruna. En los últimos veinte años, he asignado decenas de millones de dólares para el desarrollo de empresas relacionadas con los océanos, a través de las cuales hemos desarrollado una harina de pescado de alto valor proteico. A través de nuestra Fundación Internacional de Ayuda Amistosa, estamos ayudando a los países en zonas de África y Europa del Este. Por otra parte, los ingresos generados por los productos alimenticios producidos por nuestras granjas en Brasil y Argentina se invertirán para la solución del problema del hambre en todo el mundo.
He abogado por el establecimiento de una sociedad de coexistencia, mutua prosperidad y causa común. Un mundo ideal significa coexistir políticamente, prosperar juntos económicamente y crear una sociedad ética de bondad.
La esencia de la ideología de la coexistencia es una copropiedad basada en el amor verdadero de Dios. Por copropiedad no me refiero a ser dueño solo en relación con las posesiones materiales, sino ser dueño basado en el amor de Dios. Por ejemplo, en una familia, que es la unidad básica de una sociedad de coexistencia, a pesar de que todas las propiedades pertenecen legalmente a los padres, en la práctica, es propiedad conjunta de toda la familia, los padres e hijos por igual; pero cada miembro de la familia tendría su propia habitación, ropa y dinero personal. De este modo, la propiedad conjunta entre los miembros de la familia se basa en el amor y la confianza en la familia, con individuos responsables por sus propios bienes. De este modo se armonizan los propósitos de la totalidad y el individuo. En un sistema de copropiedad, este modelo ideal que está basado en amor, la propiedad en una familia se expande a la sociedad, la nación y el mundo. Este es el tipo de propiedad que existe en una sociedad ideal.

El mundo ideal basado en el amor verdadero

La relación original entre Dios y la humanidad se basa en el amor verdadero. Hay muchos casos de copropiedad entre Dios y el individuo, entre el todo y el individuo, y entre el barrio y el individuo. Cuando la copropiedad se basa en el amor verdadero de Dios, es algo por lo que estar agradecidos.
En un mundo ideal realizado por la humanidad después de haber perfeccionado el amor de Dios, los propósitos de la totalidad y del individuo armonizarían naturalmente. Como los seres humanos tienen el deseo y la necesidad de las cosas materiales y una inclinación natural hacia el amor, una sociedad ideal permitiría la propiedad individual y el propósito individual. Aun así, los ciudadanos no buscarían tener objetos personales ilimitados o cumplir un propósito individual desvirtuado del propósito de la totalidad. Los seres humanos perfeccionados en el amor verdadero desearían poseer una cantidad de propiedad
acorde con su conciencia y naturaleza original.
La actividad económica de los seres humanos ideales, quienes en particular han llegado a ser dueños verdaderos de todas las cosas basadas en el amor verdadero, se verá manifestada en el amor y la gratitud. No podrá haber codicia o corrupción. Del mismo modo, no puede haber ningún énfasis en los intereses nacionales o regionales incompatibles con el propósito de la totalidad. El objetivo de la actividad económica sería el bienestar general, en lugar de una mera búsqueda de ganancia.
Esta visión del mundo basada en la prosperidad mutua tiene sus raíces en el amor verdadero de Dios. La prosperidad mutua permite la participación mutua en la sociedad y persigue una política en la que se realizan los ideales de la libertad, igualdad y felicidad.
La participación pública en la política es para elegir representantes. Sin embargo, cuando entendemos que el modelo político ideal es una forma extendida de la familia basada en el amor, nos damos cuenta de que no existirán relaciones antagónicas entre los candidatos a cargos públicos. Su candidatura se basará en un llamado a servir a los demás. Grupos de vecinos que asisten a un solo Dios y Padre, y se relacionan entre sí como hermanos y hermanas, presentarán sus candidatos.
Después de un proceso electoral, los votantes aceptaran la decisión final como la Voluntad de Dios. Consideraciones inapropiadas no influirán en el resultado. Los ciudadanos elegirán a un representante a través de la oración y deliberación solemne. La gente verá al representante como alguien elegido de acuerdo a la Voluntad de Dios y la fortuna celestial, todo el mundo aceptará la decisión con gratitud y alegría.
Organizaciones y ministerios importantes dentro de una nación y del mundo ideal armonizarán a través de una acción de dar y recibir recíproca centrada en un propósito común. Esto es similar a los órganos del cuerpo humano, que trabajan juntos para un propósito común de acuerdo con la dirección del cerebro.
El ideal del bien común caracteriza a una sociedad en la que las personas, en virtud de los valores absolutos del amor verdadero de Dios, observan las normas éticas y la moral universal centrados en el amor verdadero. Todos los miembros de tal sociedad viven una vida de bondad y rectitud. Un mundo ideal llegará a existir sobre la base de las familias ideales y los seres humanos perfeccionados. La condición indispensable para una familia ideal es la armonía de padres ideales, esposos ideales, hijos e hijas ideales, todos practicando el amor verdadero. Por otra parte, una persona perfecta es aquella cuya mente y cuerpo están armonizadas a través del amor verdadero.
Cuando las personas perfeccionadas practican la bondad y la justicia de forma voluntaria dentro de la familia, sobre el fundamento del amor verdadero, entonces ellos realizarán la sociedad y el mundo del camino celestial y de justicia; es decir, el mundo ideal.
Sin importar lo sofisticado
que sea nuestro conocimiento, si se compara con el amor verdadero, es deficiente. Tenemos que saber que los seres humanos son verdaderamente felices cuando entienden la Voluntad de nuestro Dios omnisciente y todopoderoso. El verdadero conocimiento es el conocimiento de la Voluntad de Dios. Tenemos que entender
y ver la historia del mundo y de la humanidad en la forma en que Dios la ve y la entiende.
No es correcto que un erudito sea arrogante o se comporte como si fuera Dios y tome el control sobre los demás por medio de su conocimiento parcial del mundo creado.
Distinguidos invitados, damas y caballeros, su objetivo no puede ser solo discutir los últimos descubrimientos de la física, biología y química. Deben comprender y discutir cómo estos descubrimientos y logros académicos pueden beneficiar a cada individuo y a la sociedad en su conjunto, y cómo se pueden realizar relaciones armoniosas entre las personas, países y las cosas de la creación.
Con demasiada frecuencia, los nuevos conocimientos científicos han sido objeto de la ganancia de un individuo, la conquista de una nación o para asegurar la prosperidad de un país. El conocimiento y la innovación académica son grandes bendiciones que Dios ha derramado sobre la humanidad. Dios nos ha dado estas bendiciones por el bien de toda la raza humana y el mundo. Pero si los logros académicos que resultan de estas bendiciones solo se utilizan para propósitos egoístas, un buen potencial en realidad se convierte en malo.

Expectativas de la Academia de Profesores para la Paz Mundial

Profesor Gerholm, me gustaría sinceramente darle las gracias por los esfuerzos que usted ha dedicado a la XX Conferencia Internacional sobre la Unidad de las Ciencias. Usted ha trabajado en conjunto con ICUS desde sus días fundacionales y ha llegado a representar el más alto nivel de la visión de ICUS.
Para esta conferencia hemos reunido expertos de todo el mundo para debatir sobre las últimas investigaciones en la genética, las ciencias biológicas y la cuestión del envejecimiento humano. Estas áreas de investigación han abierto nuevas posibilidades para la humanidad, pero están acompañadas por nuevos retos morales y sociales. Estaré orando para que los debates de la conferencia de ICUS sean fructíferos y que tengan un impacto positivo en nuestro mundo.
La Academia de Profesores para la Paz Mundial fue establecida en 1973 para servir a la comunidad académica en la búsqueda de la paz mundial. En particular, la APPM, ha tratado de crear oportunidades en los campus universitarios de investigación activa y actividades concretas por el bien de la paz mundial. Los problemas acumulados del mundo están a la espera para la orientación de los estudiosos de conciencia.
Los profesores no solo enseñan la teoría, sino también inculcan carácter y valores en los estudiantes. Como académicos, tienen una influencia importante en la formación del carácter y el desarrollo de sus estudiantes, deben guiarlos de forma activa y ayudarlos en el camino de la bondad.
A través de la APPM (Academia de Profesores para la Paz Mundial), mi esposa y yo hemos establecido la Federación Mundial Universitaria con el propósito de educar a los jóvenes del mundo para convertirse en excelentes líderes de una sociedad futura que reconcilia nación con nación y religión con religión. Creo que esta visión puede ser realizada centralizada en la Universidad Sun Moon en Corea y la Universidad de Bridgeport en los
Estados Unidos, bajo la guía de discernimiento del presidente Se-won Yoon y el presidente Richard L. Rubenstein respectivamente.
A través de las actividades de la Federación Mundial Universitaria, los estudiantes de todo el mundo tendrán acceso a las enseñanzas de los estudiosos más prominentes del mundo, y los profesores serán capaces de guiar a muchos estudiantes más allá de la nacionalidad para hacer una mayor contribución al futuro de la humanidad.
Mientras que los profesores tienen una gran influencia en los jóvenes, los estudiantes son aún más influenciado por sus padres. Es la familia la que ejerce la mayor influencia en la formación del carácter del individuo.
En la vida, la familia es la escuela más importante del amor. A través de la educación en el amor y la sensibilidad espiritual, que solo los padres pueden llevar a cabo, el niño desarrolla su capacidad de corazón. Esta es la piedra angular de la formación de la personalidad del niño. Por otra parte, la familia es la escuela para la educación de los hijos en la virtud. El camino celestial es que las personas que reciban la formación académica, la educación física y la educación técnica, lo hagan sobre el fundamento de haber recibido educación de corazón y virtud. A pesar de que los padres pueden no ser conscientes de que son maestros verdaderos, los hijos aprenden de forma natural de sus padres y se parecen a ellos. Es tan importante el papel de los padres. Las personalidades amorosas y la espiritualidad de los hijos se desarrollan a medida que emulan el amor verdadero y el amoroso estilo de vida de sus padres.
En todo el mundo de hoy, la familia está cambiando. La familia tradicional está siendo desafiada por todos lados. Con la aceleración de la industrialización y la modernización, la perspectiva del valor de la humanidad se está erosionando y las normas de la ética y la moral están siendo sacudidas. Por otra parte, el individualismo, el hedonismo y el materialismo están destruyendo el carácter humano. El sexo libre y la inmoralidad son promovidos, y la familia está siendo deteriorada.

Debemos tomar la iniciativa en el establecimiento de familias verdaderas

Respetados eruditos, ¡Esta es una tendencia triste! Si continúa así, la humanidad no tiene ninguna esperanza para el futuro. Por lo tanto, sin importar cuánto las condiciones sociales puedan cambiar, la relación entre padres e hijos y la familia no deben vacilar. Voy a decir una vez más que el amor es la fuente de la felicidad y la paz humana, y la familia es la base de ese amor.
La ceremonia de Bendición histórica de 360.000 parejas que voy a oficiar en pocos días es uno de los resultados del curso de mi vida de enseñanza sobre la familia ideal. Los que asisten a la ceremonia de Bendición son personas que ya han prometido a Dios realizar una familia ideal, y a través de la Bendición ellos reciben la gracia del amor incambiable. Son personas que se convertirán en esposos verdaderos y padres verdaderos centrados en el amor verdadero de Dios y que construirán familias ideales.
La ceremonia de Bendición no es un simple rito matrimonial de una organización religiosa en particular. Es la ceremonia para dar nueva vida a una humanidad enferma, restaurando el
orden del amor y salvando las familias de la crisis. Por eso, la Iglesia de la Unificación eligió como lema de esta ceremonia de Bendición: La Paz Mundial a través de familias ideales.
Estoy muy agradecido por el liderazgo y el trabajo duro del profesor Morton A. Kaplan en la convocatoria de este sexto Congreso Internacional de la Academia de Profesores para la Paz Mundial, la cual examinará el futuro de la familia. Los participantes académicos de 120 países necesitan establecer los parámetros de lo que es una verdadera familia y desafiar esta era moderna de la corrupción y la inmoralidad.
Ustedes no solo deben aclarar y analizar los problemas, sino también asumir la responsabilidad para realmente crear y orientar a las familias ideales. Tengo la esperanza de que guíen a la sociedad hacia la construcción de familias ideales y ayuden a realizar un futuro glorioso.
Muchas Gracias.

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