Valores Absolutos y la Búsqueda de la Paz para la Humanidad

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Valores Absolutos y la Búsqueda de la Paz para la Humanidad

27 de noviembre de 1980

Hotel Fontainebleau Hilton, Miami Beach, Florida, EE.UU.

Novena Conferencia Internacional sobre la Unidad de la Ciencia

 

Honorable presidente, distinguidos científicos y eruditos, damas y caballeros:

Les doy una cálida bienvenida a esta Novena Conferencia Internacional sobre la Unidad de la Ciencia.

Durante los últimos años, esta conferencia ha abordado varias veces la cuestión de la ciencia y los valores absolutos, y ha obtenido grandes resultados. Además, siento que la conferencia ha contribuido mucho a la larga y ferviente búsqueda de paz de la humanidad.

El tema de la conferencia de este año es: “Los Valores Absolutos y la Búsqueda de la Paz para la Humanidad”. Respecto a este tema, quisiera compartir con ustedes mi punto de vista de cómo se puede lograr la paz mundial.

El mundo actual anhela la paz

Como si duda ya lo saben, cuanto más caótico se vuelve el mundo, más ansía la humanidad alcanzar la paz.

Entonces, ¿cómo podemos lograr la paz? En el mundo actual se está interrumpiendo el orden en muchos países y regiones culturales. Establecer la paz significa restaurar el orden verdadero. Para restaurar un orden verdadero, los compañeros sujeto y objeto deben encontrar sus posiciones y establecer relaciones mutuas y armoniosas.

Las personas no solo desean la paz en el nivel mundial, sino también en el nivel nacional, social y familiar. Incluso las personas anhelan la paz entre su mente y cuerpo.

De todos estos niveles de paz, ¿cuál hay que establecer primero?

Es fácil pensar que habría que establecer primero la paz mundial y que luego, sobre esa base, se establecería la paz en las naciones, las sociedades, las familias y los individuos.

Pero esto es un error. De hecho, se necesita realizar la secuencia inversa para establecer la paz. Lo primero que hay que realizar es la paz individual; entonces le sigue la paz familiar y, solo sobre ese fundamento, podemos esperar que haya paz en las sociedades, las naciones y en el mundo. Esto se debe a que las personas son la unidad básica de las familias, y las familias son la unidad básica de las sociedades, las naciones y el mundo.

Los líderes suelen creer que mediante una organización sobresaliente y políticas superiores pueden restaurar el orden de la sociedad y crear la paz mundial. Sin embargo, la realidad es que jamás se realizará la paz de la humanidad solo a través de esos dos medios. Las organizaciones internacionales tales como las Naciones Unidas y los sistemas de pensamiento como el comunismo y la democracia han intentado realizar la paz mundial a su manera, pero la paz aún sigue estando fuera de nuestro alcance, y el mundo está pasando por más confusión con el pasar de los días.

Solo podremos conseguir paz verdadera cuando las personas se unan a través del amor absoluto

A menos que la búsqueda de la paz comience desde la paz en el individuo, estaremos obligados a fracasar una y otra vez.

Entonces, ¿cómo puede alcanzar la paz el individuo? Al convertirse en una persona de amor absoluto y al practicar este amor. Esto es así porque el amor es la precondición para toda unidad. Se puede establecer unidad sobre la base del amor, y la paz sobre la base de la unidad.

Existe tanto el amor relativo como el amor absoluto. El amor relativo cambia de acuerdo con el tiempo y el lugar, pero el amor absoluto es incambiable y eterno. Debido a que el primer tipo de amor es egoísta, este cambia de acuerdo con los intereses del momento. Por el otro lado, el amor absoluto es incambiable porque siempre existe por el beneficio de los otros y sirve a la totalidad. El amor absoluto, por ser absoluto, debe fluir desde un Ser Absoluto. Por lo tanto, ese amor debe ser el amor de Dios.

Nunca podemos alcanzar la unidad a través del amor relativo, sino que solo se hace posible a través del amor absoluto. La mente y el cuerpo de un individuo solo pueden llegar a unirse a través del amor absoluto. Entonces podemos experimentar sentimientos como tranquilidad, alegría, satisfacción y un sentido de valor. Solo desde esa persona puede establecerse un estándar para la paz.

Cuando padres e hijos, esposo y esposa y hermanos y hermanas de una familia practican el amor absoluto de forma apropiada a su propia posición familiar, se consigue la unidad de esa familia. Esa familia estará llena de felicidad, armonía y, sobre todo, paz.

Del mismo modo, la sociedad formada por estas familias de paz será una sociedad de paz. Si las familias dentro de una sociedad son armoniosas y se ayudan mutuamente, esa sociedad será indudablemente brillante y pacífica, porque se establecerá el orden y se conseguirá la unidad. La nación formada por esas sociedades de paz también se convertirá en una nación de paz.

La paz mundial basada en el amor de Dios

Además, una nación no es solamente un conjunto de varias sociedades, sino una organización orgánica compuesta por y basada en individuos y familias de amor. Dentro de ella se debe establecer el orden y la unidad perfectos, y luego se puede realizar la paz verdadera de la nación.

En otras palabras, incluso una nación necesita el amor de Dios para realizar y mantener la paz. Aunque las familias, que son la base de la nación, pueden estar centradas en el amor absoluto, la nación como un cuerpo orgánico también debe practicar el amor absoluto como nación en el nivel nacional.

El gobierno y el pueblo de la nación deben obtener unidad interna, y la nación debe unirse externamente con los países vecinos, realizando así la paz verdadera.

No hace falta decir que la paz mundial solo se hace posible sobre el fundamento de la paz de todas las naciones. Cuando cada nación deje de enfocarse en el comercio y en otros medios para asegurar sus propios intereses nacionales, cuando cada nación comience a servir a las demás naciones y al mundo con amor absoluto, y cuando cada nación mantenga semejante postura internacional de forma consistente, se asegurará la paz eterna para la humanidad.

La búsqueda de la verdad, la bondad y la belleza lleva a la paz mundial

Por esta razón, se hace evidente que la paz mundial comienza con la paz individual y se expande mediante las familias, las sociedades y las naciones para finalmente cubrir el mundo.

Ahora quisiera mencionar la relación entre el amor absoluto y los valores absolutos. El amor es el fundamento para los valores de verdad, bondad y belleza. Por ejemplo, cuando una persona practica el amor con los demás, la sociedad lo llama bondad. Por lo tanto, se deduce que cuando una persona practica amor absoluto, que es el amor de Dios, esto resulta en bondad absoluta. Es decir que las acciones de una persona que practica el amor absoluto por el bien de la paz son absolutamente buenas. Del mismo modo, las acciones de una familia que practica el amor por el bien de la paz también son buenas. Lo mismo sucede en las sociedades, las naciones y el mundo.

En otras palabras, para realizar la paz verdadera, el individuo, la familia, la sociedad, la nación y el mundo deben practicar el amor absoluto y realizar los valores absolutos que son verdad absoluta, bondad absoluta y belleza absoluta. Especialmente el mundo actual necesita practicar urgentemente la bondad absoluta para impedir la interferencia del mal que engendra el caos.

El amor, la verdad absoluta, la bondad absoluta y la belleza absoluta no se pueden realizar sin el conocimiento del amor absoluto, el amor de Dios, ya que el amor da lugar a los valores espirituales de verdad, bondad y belleza. Y no puede haber paz donde no se realicen estos valores absolutos.

Por esta razón necesitamos practicar el amor absoluto por la paz verdadera de la humanidad. Pero antes de poder practicar el amor absoluto, primero tenemos que comprenderlo.

Ya he dicho que el amor absoluto es el amor que actúa por el bien de los demás, que sirve a los demás y que es incambiable y eterno. Entonces, ¿por qué el amor absoluto sirve al conjunto y permanece incambiable? ¿Y por qué solo se puede realizar la paz a través del amor? Estas preguntas necesitan respuestas.

Para alcanzar la paz verdadera necesitamos entender al Ser Absoluto

Para responder completamente estas respuestas, se debe entender claramente al Ser Absoluto y Su motivo y propósito para crear el universo y la humanidad. El motivo y el propósito para la creación sirven particularmente de estándares indispensables para practicar el amor y para establecer la paz. Antes de poner en marcha algún plan, primero tiene que haber un propósito definido. Ninguna acción sin propósito tiene sentido.

Si el Ser Absoluto creó a la humanidad y esperaba que las personas practicaran Su amor, entonces seguramente hay un motivo y un propósito para la creación de los seres humanos. Para que se entienda ese motivo y propósito, se debe establecer una explicación del Ser Absoluto, es decir, un concepto correcto de Dios. Establecer el concepto correcto de Dios aclarará Su motivación y propósito de la creación y, sobre esa base, la razón por la que debemos practicar el amor del Ser Absoluto para realizar la paz.

Por lo tanto, sostengo que para la paz verdadera de la humanidad es necesario comprender correctamente al Ser Absoluto para poder practicar Su amor y finalmente realizar Sus valores absolutos.

Estos puntos concluyen las ideas que quería compartir con ustedes. Para finalizar, quisiera desearles muchos éxitos en esta conferencia, y ansío que contribuyan enormemente a la búsqueda de la paz para la humanidad.

Muchas gracias.

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