La Unidad del Mundo y la Responsabilidad de la Humanidad

104937810_691991498260508_1224074488433296245_n

La Unidad del Mundo y la Responsabilidad de la Humanidad

10 de abril de 1992

Estadio Olímpico, Seúl, Corea

Inauguración de la Federación de Mujeres para la Paz Mundial y Rally de la Federación de Mujeres para la Paz en Asia

(Discurso de la Madre Verdadera)

 

Distinguidos invitados, representantes de la Federación de Mujeres para la Paz Mundial de setenta países, líderes y miembros de la Federación de Mujeres para la Paz en Asia:

Primero, permítanme expresar mi profunda gratitud porque se ha reunido una enorme multitud el día de hoy en esta gran ocasión para establecer la Federación de Mujeres para la Paz Mundial y para realizar la reunión Seúl de la Federación de Mujeres para la Paz en Asia. Con su presencia, ustedes traen bendiciones al futuro de su federación y nos inspiran a redoblar nuestra determinación de alcanzar la paz mundial. Esta sería la primera vez que las mujeres han tomado la iniciativa al reunir a semejante cantidad de personas en un solo lugar. Estoy segura que, a partir de este día, las mujeres de todo el mundo llegarán a comprender su noble rol ordenado por Dios y que se abrirá un camino para que construyamos un mundo ideal lleno de paz, felicidad y libertad. Para conmemorar esta ocasión, quisiera hablarles acerca del tema “La Unidad del Mundo y la Responsabilidad de la Humanidad”.

El 30 de noviembre del año pasado acompañé a mi esposo, el Reverendo Sun Myung Moon, a una visita a Corea del Norte. Durante nuestra estadía de una semana nos encontramos con el presidente Kim Il Sung y otros líderes y recorrimos varios lugares.

Durante los años que he estado al lado de mi esposo he sido testigo de incontables noches que él ha pasado sin dormir orando por la unificación de nuestra Tierra natal y de los grandes sacrificios que ha hecho para traer la realidad del mundo actual alineado con la dirección de la Providencia de Dios. Su reciente viaje a Corea del Norte fue otra demostración de su voluntad de poner su vida en riesgo siempre que fuera necesario. El Rev. Moon es un conocido líder religioso, y este hecho por sí solo lo convierte en una persona odiada por los comunistas. Además, también es el líder más grande del mundo que trabaja por la victoria sobre el comunismo. Corea del Norte es conocida por su régimen ideológico rígido. Los líderes de esa sociedad solían identificar al Rev. Moon como su más grande enemigo y lanzaban miles de ataques maliciosos en su contra en todo el mundo. Pero el Rev. Moon visitó ese país tan solo con el espíritu de Dios protegiéndolo, y predicó los mandamientos del Cielo a su eslabón más alto, diciendo: “No se puede conseguir la unificación a través de la ideología Juche, sino que debemos unirnos mediante el Diosismo”.

El propósito de nuestra visita a Corea del Norte no era establecer un proyecto en conjunto o buscar formas de hacer dinero. Tampoco fuimos con la intención de visitar nuestros lugares de origen ni de encontrarnos con nuestros familiares. Fuimos de acuerdo con la Voluntad de Dios, llevando con nosotros el corazón de Dios de amor verdadero que siempre busca dar incondicionalmente. Nuestro propósito era dar testimonio de los mandamientos del Cielo para que los líderes de esa sociedad hicieran lo que debían hacer para abrir las puertas para la unificación verdadera. El Rev. Moon fue recibido por el gobierno de Corea del Norte como un invitado de primer orden; aun así, no descansó cómodamente ni una sola noche. Todas las noches, durante nuestra estadía, pasaba su tiempo orando fervientemente para traer la convergencia con la fortuna celestial y para establecer ante Dios las condiciones para la reunificación. La unificación de la Península coreana no se conseguirá solo mediante las negociaciones políticas o el intercambio comercial, sino que será posible a través de la fortuna del Cielo junto con el amor verdadero de Dios. Esto se debe a que la reunificación está directamente conectada a la providencia de Dios como un paso necesario hacia la unidad mundial.

Las verdades del Cielo

Esta es una ocasión histórica en la que se han reunido mujeres líderes de todo el mundo. No quisiera reducir esta ocasión dando unas pocas palabras de saludo ceremonial, sino que me gustaría entregar una declaración que enfatice las enseñanzas del Rev. Moon, que están enraizadas en el corazón de Dios que trasciende el pasado, el presente y el futuro. Mis palabras de hoy son una declaración ante el Cielo y la Tierra, con la historia como testigo. Las palabras que voy a expresar podrán ser desconocidas para algunos de ustedes, pero tratan de las verdades del Cielo que todas las mujeres de la actualidad tienen que comprender.

Vivimos en un mundo enfermo cuya destrucción es inevitable, y cada día escuchamos los sonidos horribles de su último estertor de la muerte. Podemos localizar el origen de esta enfermedad en nuestros primeros antepasados, que perdieron su posición en el paraíso. Nuestros primeros antepasados contrajeron una enfermedad muy grave. En términos religiosos, a este evento se lo denomina la Caída humana. La historia comenzó en un estado de enfermedad. Satanás y este estado de enfermedad han sido los focos centrales de la historia humana. La tragedia de la historia humana se originó con Satanás, el señor del mal que tomó una posición en contra del ideal de Dios de la creación, y con el matrimonio de Adán y Eva como los hijos del mal. Inevitablemente, los seres humanos heredaron el amor, la vida y el linaje de Satanás. Los órganos reproductivos humanos, con los cuales el esposo y la esposa debían unirse en virtud, estaban destinados a ser los templos del amor verdadero, la vida verdadera y el linaje verdadero. El amor debe ser una experiencia en donde el esposo y la esposa se unen en una unión virtuosa para procrear hijos que transmitan el linaje. El centro de la vida es el amor, y el linaje humano se transmite por medio del amor y la vida de un esposo y una esposa. La unión del amor, la vida y el linaje es lo que genera la continuidad de la historia.

Después de la Caída, la raza humana ha permanecido cautiva por el amor, la vida y el linaje de Satanás. Adán y Eva estaban en plena juventud cuando sembraron las semillas del amor falso, la vida falsa y el linaje falso.

Por lo tanto, cuando lleguen los Últimos Días, podemos esperar que la decadencia moral entre los jóvenes se incremente hasta llegar a un fenómeno global. De hecho, ahora estamos viviendo en semejante momento. Satanás usó el amor caído como condición para crear una guarida del pecado en donde se pudiera golpear eternamente el ideal de Dios del amor verdadero. Con la disminución de los estándares relacionados al comportamiento sexual, el incremento de la decadencia moral de los jóvenes y la plaga de la adicción a las drogas en nuestras sociedades, Satanás ha podido trabajar para destruir la estructura familiar y los valores tradicionales para hacer de este mundo un infierno en la Tierra.

Por lo tanto, ha sido imposible encontrar a un hombre verdadero, a una mujer verdadera, a hermanos y hermanas verdaderos, a un esposo y una esposa verdaderos o a padres verdaderos. Hasta ahora no había esperanza de crear una sociedad verdadera, una nación verdadera o un mundo verdadero. El mundo tiene que entender que Satanás existe y que ha dado lugar a la realidad caída que enfrentamos hoy. Con este conocimiento podemos encontrar la causa de la enfermedad y descubrir el origen de la Caída.

Debemos revelar al mundo que Satanás, Adán y Eva formaron una trinidad del mal, y que depende de nosotros restaurar la Trinidad original de Dios, Adán y Eva que esté de acuerdo con el ideal de la creación. Para resolver este problema, alguien debe dar testimonio del hecho de que Satanás cometió pecado, y debe explicar claramente las verdades fundamentales concernientes al pecado cometido por nuestros primeros antepasados. Dios y Satanás siempre han sabido todos los detalles acerca de la Caída.

Habían muchas cosas que Adán no entendía porque era muy joven en aquel momento. En los Últimos Días vendrá el Adán restaurado y completo y hará que se sepa toda esta información, y también revelará los pecados cometidos por Satanás a través del curso de la historia. Cuando venga, será posible expulsar a Satanás de este mundo. Por primera vez, los seres humanos podrán realizar un cambio de dirección fundamental hacia un mundo de esperanza, paz, felicidad y libertad.

Injertarnos en el árbol de olivo verdadero

Para que la humanidad se libere completamente del amor falso, la vida falsa y el linaje falso que provienen de Satanás como su padre falso, es necesario que nos injertemos en el árbol de olivo verdadero. Todas las personas tienen que ser injertadas en Dios y los Padres Verdaderos para recuperar el amor verdadero, la vida verdadera y el linaje verdadero. Esto hará posible que construyamos el Cielo en la Tierra así como en el mundo espiritual. De hecho, este es el propósito final de la providencia de Dios de la salvación, restauración y recreación. Por lo tanto, la aparición de los Padres Verdaderos es el evento de mayor importancia histórica. Ellos representan la conclusión y el fruto final de la historia humana. Los Padres Verdaderos representan la forma perfeccionada de la historia cultural humana y la victoria de la religión y la filosofía dentro de la historia.

Sin embargo, antes de que surjan los Padres Verdaderos, se requiere un período de restauración por indemnización; es decir, un período de recreación. Quisiera hablar más acerca de este período histórico basado en el registro bíblico para explicar lo difícil que ha sido este proceso. Al comprender esto, podremos entender cuán importante es el cumplir nuestra responsabilidad ahora.

En el registro del Antiguo Testamento, la historia fue un curso de indemnización; ojo por ojo, diente por diente y vida por vida. La responsabilidad por la Caída pasó de Eva a Adán, con Satanás en el centro. Visto desde el punto de vista de Eva después de haber recibido la semilla de la vida falsa, la Caída ocurrió cuando Satanás tomó la posición de Dios como el padre de Eva y se hizo uno con ella para tener a Adán. En el curso de la Caída, Eva puso al arcángel en la posición de su padre y a Adán en la posición de su hijo. Como consecuencia de esto, las mujeres que en el curso de la historia de la restauración por indemnización han llegado a posicionarse como Eva, han arriesgado sus vidas, si era necesario, para asegurar que la Voluntad de Dios se transmitiera a la siguiente generación. Cuando estudiamos el registro histórico en la Biblia, nos encontramos con ciertos eventos que parecen desafiar toda explicación. La intención original de Dios en Su creación era que Eva se uniera con Dios, su Padre, y con el hijo de Dios, Adán. Sin embargo, como resultado de la Caída, ella se unió con Satanás y con el hijo falso, Adán.

Inmediatamente después de la Caída, Dios comenzó a trabajar a través de la familia de Adán para deshacer lo que se había hecho; es decir, realizar la restauración por indemnización mediante el curso inverso. Él podía trabajar con la familia de Adán porque la Caída no había privado a los miembros de su familia del elemento de eternidad que se les había otorgado en su creación.

La lucha entre el bien y el mal

Caín, el primer fruto del amor con el que Satanás tomó a Eva, fue reconocido como el ser del lado de Satanás; y Abel, que nació como el segundo fruto y que representaba el amor de Eva con su esposo Adán, fue posicionado en el lado del Cielo. Este fue el comienzo de la historia de la lucha entre el bien y el mal, dirigida hacia la restauración fundamental por indemnización. Era necesario que, en la historia, el segundo hijo fuera bendecido para que pudiera restaurar y reclamar el derecho de primogenitura del primer hijo, que estaba en manos de Satanás. Para ejemplificar esto, Caín y Abel dieron ofrendas a Dios al mismo tiempo, pero Dios solo recibió la ofrenda de Abel, el segundo hijo, y rechazó la ofrenda de Caín. La razón era que el segundo hijo estaba del lado del Cielo en aquel momento. Si Caín hubiese dado su ofrenda a través de Abel, se habría establecido un camino inverso y ordenado entre Dios, Adán y el arcángel y se habría completado la restauración. Sin embargo, debido a que Caín mató a Abel, el Cielo eligió a Set y extendió la providencia a las generaciones siguientes.

Caín y Abel eran hermanos que habían nacido en este mundo. Debido a su incapacidad de cumplir la Voluntad de Dios, la siguiente dispensación de Dios se debía realizar dentro del vientre de una madre. Por esta razón, cuando Rebeca le preguntó a Dios por qué Esaú y Jacob luchaban dentro de su vientre, Dios le dijo: “Dos naciones hay en tu seno, y el mayor servirá al menor”, (Génesis 25:23) Desde ese momento, Rebeca terminó cuidando a su segundo hijo, Jacob. Jacob debía restaurar por indemnización el derecho de primogenitura de su hermano Esaú. Para que esto fuera exitoso, Rebeca debía cumplir su responsabilidad en la posición de Eva. El golpe que recibieron los primogénitos en Egipto durante el curso del Éxodo de los israelitas y el cruce de manos de Jacob cuando bendijo a los hijos de José, Manasés y Efraín, representaban la Voluntad oculta del Cielo de realizar el intercambio de los derechos del primer y el segundo hijo.

En su Caída, Eva engañó a Dios, su Padre, y a Adán, que estaba en la posición de Su hijo. Rebeca se puso del lado del Cielo y engañó al padre, Isaac, y a su hijo, Esaú, para que Jacob pudiera recibir la bendición de Isaac. Jacob compró el derecho de primogenitura e inició el linaje de los israelitas sobre el fundamento de una victoria ganada mediante la cooperación de una madre y su hijo. Él reclamó condicionalmente el derecho del primer hijo y del segundo hijo por parte del Cielo, y estableció el fundamento de victoria para la nación de Israel que iba a descender de él. Sin embargo, Jacob tenía más de cuarenta años en el momento en que tomó control total sobre el derecho de primogenitura.

En consecuencia, el período de la vida humana antes de los cuarenta años permaneció sin la condición de haber obtenido la victoria sobre Satanás. Por lo tanto, Dios realizó otra vez una dispensación con el propósito de reclamar la victoria en el vientre. Tamar, la nuera de Judá, tenía en su vientre a los gemelos Zara y Farés. Aunque Farés era el menor, él hizo a un lado a su hermano Zara para poder nacer primero. De hecho, el nombre “Farés” significa “brecha”.

Mujeres revolucionarias y el Hijo unigénito

En el comienzo de la historia, el linaje de Satanás se plantó en el vientre. Con Tamar, el vientre fue restaurado al lado de Dios. El lado del Cielo tomó control del derecho del primer hijo y del derecho del segundo hijo para que se pudiera establecer el linaje original de Dios. De esta forma, la tribu de Judá llegó a formar el fundamento sobre el cual el Mesías nacería después. Como mujer, Tamar se puso en la posición de haber engañado a padre e hijo. Ella negó a su suegro y a sus hijos para separar la posición de Eva de Satanás. Como resultado de que Tamar separó exitosamente el vientre de Satanás, se estableció una tradición básica en donde se podían concebir los hijos de Dios y podían nacer sin la invasión de Satanás. Luego dependía de los israelitas y del judaísmo continuar con este estándar de victoria en el vientre hasta el momento en que el Mesías pudiera ser enviado como los Padres Verdaderos.

Debido a que en ese momento Satanás ya había podido establecer sus naciones en el mundo, el envío del Mesías tenía que esperar hasta el momento en que los israelitas pudieran establecer una base nacional suficiente para indemnizar a las otras naciones del mundo. Dios esperó alrededor de dos mil años hasta que hubiese un fundamento suficiente y una mujer que pudiera posicionarse como Eva para llevar a cabo Su providencia. Esto finalmente se realizó a través de María, la madre de Jesús.

Cuando Adán y Eva cayeron, ellos ya estaban comprometidos para casarse en algún momento. Del mismo modo, María y José estaban comprometidos de acuerdo con la providencia de Dios. Al igual que Rebeca y Tamar, María era una mujer revolucionaria llamada por Dios para formar parte del proceso de recrear a Adán. María arriesgó su vida para formar una unidad absoluta con Dios, y se puso en la posición de haber engañado a padre e hijo para cumplir la historia providencial de la restauración por indemnización.

De esta manera fue concebido Jesús. Durante el tiempo que Jesús estaba en el vientre de María, Satanás no podía reclamar su linaje. Jesús nació del vientre de una mujer victoriosa como el primer fruto del primer amor que solo Dios podía reclamar. Era la primera vez en la historia que nacía un hijo como el hijo unigénito de Dios. Incluso entre los santos, no hay nadie más cuyo nacimiento siguiera semejante proceso para separarse del linaje de Satanás. Por lo tanto, nos referimos a Jesús como un santo entre los santos. Esta era la razón por la que la esfera cultural cristiana pudo esparcirse por todo el mundo.

Finalmente, en este siglo, Dios ha trabajado para usar la victoria de la Segunda Guerra Mundial y la esfera cultural cristiana para cumplir la unidad del mundo. La Segunda Guerra Mundial tuvo un significado particular en el contexto de la providencia de Dios. En esta guerra, los efectos de la Caída transmitidos por Eva a los hermanos Caín y Abel se magnificaron a una escala global. Por esa razón, la nación insular de Gran Bretaña se puso en la posición de Eva. Los Estados Unidos, una nación que históricamente “nació” de Gran Bretaña, se pusieron en la posición de Abel. Francia estaba en la posición de Caín, sosteniendo el derecho de primogenitura. Estos tres países formaron una alianza liderada por los Estados Unidos y cooperaron juntos como los Aliados. Del lado de Satanás, el país Eva, Japón, el país Adán, Alemania y el país arcangélico, Italia, formaron las Potencias del Eje. La esperanza de Dios era establecer un mundo unido sobre la base de la victoria de los Aliados, que estaban del lado del Cielo.

En el desierto

La esperanza ferviente de Dios para la postguerra era que Dios y el Padre Verdadero, el Adán que trae amor verdadero, pudieran formar un punto central con el que la humanidad pudiera recibir a los Padres Verdaderos. Dios ha llevado a cabo Su providencia histórica de la indemnización centrado en tríadas de países. En el contexto de la dispensación mundial de los Padres Verdaderos, Corea se ha colocado en la posición del país Adán, Japón en la posición del país Eva, los Estados Unidos en la posición del país Abel y Alemania en la posición del país Caín. Japón solía ser un país enemigo de los Padres Verdaderos, los Estados Unidos y Japón solían ser enemigos y Alemania solía ser enemiga de los Estados Unidos. Para que los Padres Verdaderos cumplan lo que el cristianismo y los Estados Unidos no cumplieron después de la Segunda Guerra Mundial, ellos han incentivado la cooperación entre estos cuatro países en el centro de la providencia y transitaron un curso de veintiún años de re-indemnización. A través de su éxito, ellos han establecido el reino de victoria. La Iglesia de Unificación, que ha cruzado exitosamente la colina del calvario en los niveles individual, familiar, nacional, mundial y cósmico, le ha dado a los Estados Unidos un nuevo sentido de dirección. Esto le ha dado una nueva esperanza al cristianismo, así como a los mundos comunista e islámico.

En la Península de Corea, los Jacob y Esaú del siglo veinte están enfrentándose en la forma de las dos Coreas. Los Padres Verdaderos, trabajando con amor verdadero en este conflicto y confrontando a Kim Il Sung que está en la posición del padre falso, han restaurado por indemnización el reino del padre victorioso. Mediante este proceso, Corea fue establecida como el Tercer Israel que ha acompañado la victoria final, y que ha sido la nación elegida de un mundo nuevo y unido. Corea, como el Tercer Israel, es la base con la cual los Padres Verdaderos y sus hijos pueden cumplir su deseo ferviente de un mundo unido de paz. Este país mantiene una posición central para construir el Cielo en la Tierra y en el mundo espiritual.

Hay que entender que, desde el punto de vista providencial, la gran prosperidad de Corea, Japón, Estados Unidos y Alemania en el período de la postguerra se debió al hecho de que esos países recibieron la bendición de Dios, una vez más, con Corea como Adán, Japón como Eva, Estados Unidos como Abel y Alemania como Caín. En el Jardín del Edén, en el momento que se perpetuaba la Caída, el arcángel estaba con Adán y Eva. En esta Era, cuando se plante la semilla en el nivel individual, esta dará frutos en el nivel mundial. Corea, el país Adán, limita con Japón, el país Eva, así como con los tres países arcangélicos: los Estados Unidos, China y Rusia, los cuales compiten para obtener ventajas en la Península de Corea. Sin embargo, con la protección de Dios, estos países han desarrollado una alianza entre sí centrados en Corea. Jesús no pudo unir las naciones de Asia en su tiempo. Hoy estamos viendo el cumplimiento de la Voluntad de Dios para indemnizar esto a nivel mundial. De manera similar, la importancia de la llegada de la esfera cultural asiática del pacífico es que se pueda crear en Asia una esfera sustancial, tanto material como espiritual, tal como Jesús buscó cumplir en su tiempo. En otras palabras, los países de Asia deben establecer un mundo unido, centrados en los Padres Verdaderos.

El tiempo de servir

Ahora es el tiempo de servir al Padre Verdadero, que ha establecido la tradición victoriosa en la historia del mundo, y a la Madre Verdadera, la representante global de las mujeres, que ha conseguido la victoria como la mujer representativa de la historia. Al hacer esto, debemos establecer un concepto verdadero de la masculinidad así como el concepto verdadero de lo que significa ser una mujer, una esposa y una hija. En el contexto de nuevas familias, debemos establecer una nueva sociedad, nación y mundo, y ser los precursores que hereden la tradición de los Padres Verdaderos y que cosechen la victoria. Nosotras, las mujeres, tenemos la misión de guiar apropiadamente a aquellos que llevan vidas de decadencia moral o trastornos, para que la tragedia de la Caída de Adán y Eva se resuelva en el contexto de la historia.

Queridos miembros, la Federación de Mujeres para la Paz en Asia los ha reunido aquí con el importante propósito de establecer la Federación de Mujeres para la Paz Mundial. En la “Era de la Mujer” que ahora está surgiendo, nuestras mujeres tienen que abrazar a sus esposos y educar bien a sus hijos para que podamos ser un movimiento modelo que practique el amor verdadero en todo el mundo. Debemos obtener la cooperación activa de nuestros esposos e hijos para el desarrollo de la Federación de Mujeres para la Paz Mundial.

Nuestro movimiento de mujeres no es solo para las mujeres. Primero, un movimiento de amor verdadero para nuestros esposos e hijos debe dar sus frutos en familias ideales. Las familias ideales formadas de esta manera se unirán para formar naciones ideales y un mundo ideal. Por esta razón, la Federación de Mujeres para la Paz Mundial debe desarrollarse en una federación de familias para la paz mundial. Por el bien de la paz mundial, nosotras, las mujeres, tenemos que tomar la iniciativa en el gobierno, las finanzas, la cultura y la sociedad. Los valores básicos que debemos defender en esta federación de mujeres se encuentran en el Pensamiento del Ala de Cabeza y en el Diosismo. Estos valores son los que unen la derecha y la izquierda y que superan el materialismo ateo. Ciertamente estas serán las ideas rectoras del mundo en el siglo veintiuno.

Como mujeres, recordemos a nuestros antepasados: Rebeca, Tamar y María, que cumplieron las responsabilidades principales en la historia de la providencia de Dios de la salvación. Heredemos la fuerza de voluntad con la que estas mujeres históricas superaron los peligros y las dificultades que amenazaban sus vidas. Establezcamos nuestras familias como hogares para padres verdaderos, esposos y esposas verdaderos e hijos verdaderos, para que podamos unirnos a la causa sagrada de cambiar este mundo caído por un mundo celestial. Avancemos hacia un mundo de paz centrados en los Padres verdaderos, que son el centro del amor verdadero.

Oro para que las bendiciones de Dios estén sobre ustedes, sus familias y el hermoso mundo por venir.

Muchas gracias.

106532435_10157671284023095_246202294160347693_n

copylink

visita

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .