Infancia y Juventud del Padre Verdadero

1

Amor por la Naturaleza

Lecciones de la naturaleza

 

El Padre Verdadero pasó cerca de 18 años de su vida dentro de unos 8 a 12 km de su lugar de nacimiento. Esa área fue el escenario de sus actividades hasta que se graduó de la escuela primaria. Aprender de la naturaleza y llegar a comprender mucho al observar y experimentarla era un tiempo importante en su vida. Mientras estudiaba la naturaleza, mostró un interés, una curiosidad y una pasión inusual por aprender. Las numerosas experiencias con el mundo de la naturaleza y su campestre entorno agrícola alimentaban su sensibilidad y profundidad emocional. Al observar el amor que tenían las aves y los insectos por sus crías, él constató los principios del amor humano. Todas las cosas en la naturaleza llegaron a ser sus amigos, y sobre todo llegaron a ser sus libros de texto del corazón y amor.

1          A medida que crecemos, nuestro pueblo natal nos proporciona abundante material para el aprendizaje y el crecimiento emocional. Con el solo hecho de mirar a las montañas, nos damos cuenta de que están envueltas con una enorme red de corazón, es inolvidable. Así también un arroyo con la variedad de peces e insectos que viven allí. Podemos crecer cuando utilizamos todo como materiales para nuestro aprendizaje. Llegan a ser libros de texto básicos, de los cuales podemos aprender y adquirir conocimientos que nunca olvidaremos. Podemos aprender de todos los animales y plantas en las montañas y, de hecho, de cada cosa en el mundo natural. Lo que encontramos en nuestro pueblo natal nos ofrece abundante material, como libros de texto, ayudándonos a crecer internamente en corazón y emoción. Es por ello que extrañamos las montañas, los campos y los ríos de nuestro pueblo natal.

2          Cuando yo era un niño fui por todas partes en mi aldea, en las aldeas vecinas, las montañas y más allá de las montañas, pensando que iba a ir a ver todo por todo el país. Así es como yo era en mi infancia. Me iba a una represa y juntaba los diferentes tipos de peces que vivían allí. Atrapé todo tipo de aves. Atrapé todo tipo de insectos. No había nada que no pudiera atrapar allí. Así es como me convertí en conocedor de las cosas que me rodeaban. Yo sabía donde vivían los cangrejos, donde vivían las diferentes especies de peces, donde vivían los animales y así sucesivamente. Habiendo investigado y descubierto todas sus guaridas y nidos, sabía muy bien qué criaturas vivían en cada lugar. Es por eso que yo conocía los mejores lugares de pesca.

3          No pasaba mucho tiempo en los prados. En cambio, todos los días vagaba por las montañas. En las montañas hay todo tipo de flores, todo tipo de aves y todo tipo de animales salvajes. Todo estaba ahí; era como un museo natural. Los seres humanos han hecho muchas cosas aprendiendo de la naturaleza. Tenemos que amar la naturaleza. En las noches de luna llena no quería dormir en mi casa. Hay algo místico en las noches de luna llena. En esas noches me gustaba ir al bosque de pino, en las profundidades de las montañas, y dormir allí, donde vivían los lobos y los tigres. Me acostaba en una cama de agujas de pino debajo de un enorme árbol de pino, donde no crecían las malas hierbas y donde no me mojaba, incluso cuando llovía. No se pueden imaginar la sensación maravillosa que era dormir allí. Si uno va y mira la luna brillante, el sonido del viento es místico. Si se sacude un árbol con el viento se reflejan todo tipo de colores, ustedes se intoxicarán con ese espectáculo. Lo extraño es que cuando se chocan los árboles, el sonido suena como gente hablando. El principio está allí, en medio de la naturaleza, no en otro lugar.

4          Me gustaba mucho la naturaleza. Yo solía ir a las montañas y disfrutar de la naturaleza mientras me sentaba en el pasto. A veces me quedaba dormido inclinado contra un gran árbol con toda la naturaleza alrededor. Recogía verduras silvestres y las comía. Esas fueron experiencias inolvidables. Creo que la naturaleza me ha proporcionado los materiales fundamentales que me permitieron crecer emocionalmente. Cuando observé los árboles en las montañas y cerca de los arroyos, aunque todos eran árboles, no había dos que parecieran iguales. Eso me marcó profundamente. Les digo que la naturaleza es un museo que contiene todo tipo de materiales que cada uno de nosotros podemos considerar muy significativos.

5          Conocía a todas las aves migratorias que llegaban a mi pueblo. Una vez vi una bandada de aves migratorias que nunca había visto. Eran muy coloridas y hermosas. Me preguntaba dónde esas aves empollaban sus huevos, ya que regresaban después de tener a sus crías. También me preguntaba por qué venían a mi barrio. Pensé que tenía que ser por una de dos razones: por agua o para anidar. Las aves beben agua, pero quieren agua de la buena. Así que me puse a buscar una buena fuente de agua y encontré un manantial. Me puse a pensar que vendrían allí por agua. Así que me iba cada día a ese manantial y esperaba que vengan las aves. Esperé durante unas dos semanas. ¡Entonces, de hecho, llegaron! Las aves son criaturas realmente fascinantes.

6          Había un arroyo en mi ciudad natal. Capturé todo tipo de peces de agua dulce que vivían allí, incluyendo peces de aguas turbias y anguilas. Pensaba que si tuviera un gran estanque en mi casa me los llevaría y los pondría ahí. Hoy en día es relativamente fácil para la gente tener un estanque en casa y criar peces. ¡Qué maravilloso hubiera sido para mí poder hacer eso! En aquel entonces, simplemente no lo teníamos. Por lo tanto, todavía joven y no sabiendo nada mejor, simplemente cavé un pozo de agua y puse algunos peces pequeños en el mismo. Pensé que los peces podrían vivir en cualquier tipo de agua. Pero, después de mantenerlos allí durante toda la noche, a la mañana siguiente descubrí que todos estaban muertos. Sin saber que ellos necesitaban ciertas condiciones para vivir, dije con tristeza: “Invertí toda mi sinceridad para que vivan, ¿por qué murieron?”. Mirando a estos peces muertos, dije: “Oh, su madre llorará por su muerte. Voy a llorar también por ustedes”. Allí, solo, lloré por los peces. A partir de esto pueden darse cuenta que soy una persona bondadosa.

7          Yo era un campeón atrapando anguilas. El lago estaba a unos 8 km de mi casa, y yo podía viajar más rápido ida y vuelta que la mayoría. Cuando yo era joven, la gente me llamaba con el apodo “ojos pequeños”. Se propagaban rumores como “ojos pequeños captura decenas de anguilas cada día y las cocina al vapor; entonces se las da de comer incluso a los cerdos y las vacas”. Los aldeanos que escucharon los rumores llegaron a mi casa y hablaron de anguilas. Entonces, después de decirle a mi madre que prepare todo para cocinar anguilas, salía corriendo para agarrarlas. A la hora de la comida estaba de vuelta con las anguilas que había atrapado, y mi madre las servía a los visitantes, ya sea en estofado o al vapor, como quisieran. Ellos podían comer tantas anguilas como desearan.

8          Toda la creación fue creada por el bien de los seres humanos. Por lo tanto, una vez que poseemos las calificaciones para ser su dueño, con la capacidad de amar de verdad incluso a la cosa viva más pequeña, no nos sentiremos avergonzados, sino que nos pararemos con dignidad para recibir el amor de Dios. Es por eso que los cachorros quieren recibir amor de nosotros; lo mismo los gorriones, incluso una araña quiere lo mismo. Todas las criaturas quieren recibir amor de los seres humanos. En los viejos tiempos yo era un campeón capturando aves. No había ni un pájaro en mi barrio que no llegué a capturar. Cuando venían las aves migratorias a mi área, las capturaba incluso a ellas. No me iría a dormir hasta lograrlo. Así fui yo de pequeño. Cuando crecí, cavé una bañera para las aves y les dejaba comida. Después de haber invertido mi corazón sincero en cavarles la bañera, ellas venían y bebían. Yo les traía comida y la esparcía en el suelo; por eso no salían volando cuando me veían caminar por ahí. Cuando las aves llegan a entender que no les harán daño, gustarán de ustedes. Eso es así porque los seres humanos son sus señores.

9          Cuando la primavera llega, cada animal va en búsqueda de su pareja. Los pájaros lo hacen, y también lo hacen los insectos. Cuando llega el verano, intenten escuchar los sonidos de los insectos. Hay exactamente dos clases. Uno de ellos es el sonido del llanto de hambre. El otro es el sonido del canto del que busca a una pareja. Las señales son simples. Una es la señalización a sus amigos: “Tengo hambre; vamos a ir juntos a comer”. La otra señala: “Ven conmigo. Yo soy un buen compañero para ti”. Estos son los dos tipos de señales que ellos hacen. Al vivir en el campo, había muchos insectos que pude atrapar. También atrapé a muchos diferentes tipos de animales: linces, mapaches y conejos. Fue realmente divertido y emocionante. Pensé que estaban viviendo solos, pero de hecho, cada uno tenía su pareja. Todos estaban en pares. Es así también con el mundo de los insectos y el mundo de las aves.

10        Me encanta el árbol de pino blanco de Corea ya que da un fruto, piñas, que podemos comer. También, sus piñas no pueden ser descascaradas con facilidad. Hay que utilizar una piedra para romper la cáscara. Incluso si saben cómo hacerlo, su objetivo debe ser preciso; de lo contrario, la cáscara no se abrirá. Por eso digo que no cualquiera lo puede abrir. Otra cosa sobre el pino blanco: cuando se planta, solo germina cuando el suelo está congelado. Por lo tanto, su tiempo de siembra es opuesto al de otras plantas. Por tener que plantarse en suelo congelado, no deben plantarlo en primavera, sino en el otoño. Nada puede cambiar la naturaleza de un pino blanco coreano. No está influenciado por las condiciones de su medioambiente; por el contrario, lleva un atributo que brota incluso en el entorno más severo posible. Luego, con la llegada de la primavera, sus semillas germinarán y crecerán hasta llegar a ser árboles de pino blanco coreanos. Esa es la naturaleza de un pino blanco coreano. El árbol tiene cinco agujas: una que representa el centro y las otras que representan al este, oeste, norte y sur. Es por eso que me encanta el árbol de pino blanco coreano. Este árbol también crece muy bien. Crece derecho hacia arriba. Envía sus raíces hacia abajo, y su tronco crece derecho hacia arriba.

19-ESP-SMM100-UN-UPF

copylink

visita

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .