Noche y Día con los Padres Verdaderos

padres

Noche y Día con los Padres Verdaderos

 

Alejandro de Souza se desempeñó como intérprete de español y portugués de los Padres Verdaderos en Sudamérica y Centroamérica por espacio de cinco años durante la década de 1990. Durante este tiempo, viajó con ellos día tras día, asistiéndolos desde la mañana hasta la noche, a veces sin la presencia de otros miembros del personal. Les ayudó en muchos aspectos de su trabajo providencial. Alejandro es originario de Argentina y vivió en Corea por más de siete años, tiempo durante el cual se enfocó en dominar el coreano. Dio la siguiente entrevista y testimonio a la revista Today’s World a principios de 2010. Una entrevista de Julian Gray.

 

loading-ballsToday´s  World: ¿Cómo empezó todo?

loading-ballsAlejandro: Mientras el Padre aún estaba en Danbury [1984-5], me enteré de la posibilidad de que él podría ir a Sudamérica. Cuando vine a Corea para estudiar, el Padre había estado diciéndole a los principales líderes y hermanos mayores coreanos: “Tienen que estudiar español”. Mientras estaba en la universidad en Corea, algunas familias de ancianos me llamaron para ayudarles a estudiar español porque el Padre quería que lo hicieran. Fue más de diez años después que el Padre fue a Sudamérica. Todo el mundo ya había dejado de estudiar español para entonces. Nadie se imaginaba que el Padre iría a Sudamérica algún día.

Me gradué de la universidad en Corea y regresé a Sudamérica a finales de 1991. El líder continental de Sudamérica, Kim Hyung-tae, veía al Padre a menudo, y el Padre siempre le decía: “Tengo que ir a Sudamérica”. Así que estaba seguro de que, algún día, el Padre vendría a Sudamérica. El Rev. Kim siempre pensó en los mejores lugares para llevar al Padre a Sudamérica. Él conocía la forma en que el Padre se mueve alrededor del mundo y desarrolla la providencia del océano o del río, nosotros empezamos a buscar un lugar para que el Padre iniciara esa providencia. Y lo encontramos.

Tuve la experiencia previa de conocer a la Madre Verdadera cuando ella había hecho una gira por Sudamérica, así que tuvimos algunas oportunidades de hablar. Pero, aun así, no podíamos imaginar que el Padre estaría en Sudamérica por tanto tiempo.

El Padre finalmente llegó allí, y escuché que la principal preocupación sería el problema del idioma. ¿Cómo podría el Padre desarrollar la providencia en Sudamérica sin un intérprete? El líder continental le dijo al Padre que no se preocupara.

Así que me llevaron a ver al Padre. Nos sentamos en una mesa. El Padre me hizo algunas preguntas para ver si podía entender de qué estaba hablando. Respondí a todas sus preguntas.

loading-balls¿Estabas nervioso de sentarte frente al Padre?

No estaba nervioso por estar en presencia de los Padres Verdaderos. Desde el momento en que me uní, me había sentido muy cerca de ellos. Cada vez que me enfrentaba a alguna dificultad o tentación, el solo hecho de pensar en los Padres Verdaderos me ayudaba a superarlas. No sé por qué, pero siempre siento el corazón del Padre. Estaba nervioso porque pensaba que no podría cumplir con mis deberes. Me necesitaba para la interpretación y no estaba seguro de que pudiera hacer un buen trabajo. Aunque tenía confianza -en ese momento era mucho mejor de lo que soy ahora en el idioma coreano- había tenido la experiencia de estar sentado en la Iglesia de Cheongpa-dong (sede central) y no ser capaz de entender muchas de las cosas que dijo el Padre. Tenía miedo de no entender la mayor parte de lo que decía.

ale
Alejandro y su esposa, Setsumi, (6.500 parejas) con los Padres Verdaderos durante su primera visita a Jardim, Brasil

loading-ballsPor favor, dinos lo que fue trabajar para el Padre directamente.

Tuvimos una primera reunión con todos los miembros, más de tres mil miembros, en São Paulo, Brasil. Esto fue en 1994. Fui al baño en el quinto piso de la sede brasileña; abrí la ventana y grité: “¡Heung-jin nim! ¡Heung-jin nim! ¡Ayúdame!” ¡Desesperadamente!

Esa noche tuvimos la reunión y el Padre comenzó a hablar. Pude entenderlo porque cuando estuve en Corea usé la revista Tongil Segye para aprender coreano. Leí los recientes discursos del Padre, pero no pude entender la mayoría de ellos en la primera lectura. Así que solía hacer condiciones, como leer una frase o un párrafo cuarenta veces. No soy un miembro modelo. Tampoco soy una buena persona con un buen carácter, pero las palabras del Padre fueron la cosa más preciosa para mí, aunque yo no esté a la altura de ellas. [Alejandro ríe] Comprendí la mayor parte del contenido providencial del que habló el Padre en sus discursos.

Así que el Padre empezó a hablar con los miembros. Habló durante cuatro horas en un clima caluroso. Teníamos un gran ventilador en la parte de atrás, pero no era suficiente.

Cuando el Padre empezó a explicar algo, yo ya lo había estudiado en sus discursos; era fácil para mí fluir naturalmente con la interpretación. Eso me ayudó, porque los líderes coreanos pensaron: “Oh, es muy bueno”. Tal vez pensaron que era mejor de lo que realmente era. Pero el Padre estaba feliz de ver la respuesta de los miembros brasileños. Cuando hacía una broma, los hermanos se reían. O cuando hablaba en serio, veía a los miembros llorando y pensaba que todo iba bien.

Cuando vi al Padre en la Iglesia de Cheongpa-dong, tuve la sensación de que a veces había terminado todo lo que tenía que decir, pero que quería compartir un tiempo con los miembros y tomarse un tiempo para unos chistes… ¡diciendo cosas intencionadamente para conseguir el aplauso de la audiencia! Por supuesto, en Corea la gente sabe naturalmente el momento adecuado para aplaudir. Pero, ¿cómo podrían los brasileños sentir que espera un aplauso? Así que tuve que decirles a los miembros: “¡Démosle un aplauso al Padre!” ¡Más tarde descubrí que algunas personas pensaban que yo no podía entender realmente lo que el Padre estaba diciendo y que yo estaba pidiendo a los miembros que aplaudieran para que el Padre pensara que yo estaba haciendo un buen trabajo!

A la mañana siguiente, los miembros se reunieron de nuevo durante algunas horas. Hacía tanto calor que sudé tanto que hasta mi cinturón de cuero estaba completamente mojado. Tenía la mitad de la edad del Padre, pero a veces, después de dos o tres horas de interpretación, sentía que me iba a desmayar. Así que tuve que rezar mucho.

El Padre me dijo entonces que, a partir de ese momento, cada vez que él llegaba a cualquier lugar de Sudamérica, yo tenía que estar allí de antemano y esperarlo y ayudarlo a moverse, asistirlo e interpretarlo.

El Padre aún no había estado en Jardim, y los líderes lo iban a llevar allí al día siguiente. Esa noche tuvieron un banquete en Sao Paulo para invitados prominentes. Pero me pidieron que me fuera y esperara al Padre en Jardim. Llevarían al Padre allí al día siguiente. Para el banquete, una hermana coreana que vivía en Brasil hacía de intérprete para él.

Entonces, ¿qué pasó? El Padre había sido muy claro. Tenía que quedarme a su lado, interpretar para él y ayudarle. Pero esa noche ya me había ido a Jardim en autobús. El Padre preguntó: ¿Dónde está Alejandro? Le dijeron que había ido a Jardim. El Padre estaba enfadado. Durante veinte años había tratado de hacer las cosas solo para dar alegría a Dios y a los Padres Verdaderos…

Al día siguiente, cuando llegó a Jardim y me vio, ¡empezó a regañarme con tanta fuerza! Yo estaba muy triste porque nunca había esperado no darle alegría a los Padres Verdaderos.

Vinieron los asistentes del Padre y me preguntaron: “¿Por qué has venido sin permiso? El Padre quería que interpretaras en el banquete”.

Yo le respondí: “Soy un miembro regular. Si los líderes me piden que vaya a algún sitio, tengo que ir; si me dicen que me quede, me tengo que quedar. Sé que no querían gastar el billete de avión. No es que decidiera venir solo…”.

Desde ese momento tuve que seguir las instrucciones del Padre mientras él estaba allí.

ale2
Alejandro de Souza fue un puente entre los Padres Verdaderos y aquellos que hablaban español y portugués. Aquí traduciendo al Padre al español en Uruguay

Ese fue el primer día en Jardim. No era la Granja Nueva Esperanza. Era la casa de un amigo del movimiento que había invitado a los Padres Verdaderos a quedarse allí. En ese momento aprovechamos la oportunidad para mostrarle al Padre la Granja Nueva Esperanza que estaba a la venta, para que él pudiera decidir más tarde si la compraba o no. Ese fue el comienzo.

loading-balls¿Estuviste con el Padre desde muy temprano en la providencia latinoamericana?

El Padre fue solo con sus asistentes, como el Sr. Yoon Ki- byung y Wonju McDevitt, nadie más. Nadie sabía por qué el Padre estaba allí y qué estaba haciendo, y no había personal de seguridad.

Estaba el líder continental, los líderes brasileños y todos los miembros que vinieron a ayudar al Padre con la pesca. Pero los principales líderes de Corea y Estados Unidos no sabían lo que el Padre estaba haciendo.

Fue interesante. El Padre se subió a un bote y pescó muchos peces. Un gran Dorado saltó del agua y aterrizó en el bote frente al Padre. En realidad, si usted habla con los nativos, ellos dicen que a veces eso sucede, pero para el Padre fue una señal muy importante. He visto al Padre tan feliz allí. Al Padre y a la Madre también.

loading-ballsParece que les gustaba Sudamérica.

Los vi tan felices en tantos lugares humildes. Una vez fuimos a explorar el río Amazonas. El único hotel pequeño en el que nos quedamos era tan sucio, viejo y caliente. Cuando miré el aire acondicionado, había mucha suciedad pegada a él. Cuando les mostramos a los Padres Verdaderos su habitación, eso fue lo primero que vi. Pero el Padre nunca se preocupó. Era tan feliz allí. Nos sentíamos avergonzados y apenados. Pero no nunca oirás al Padre quejarse de tales cosas; nunca.

La primera vez que el Padre viajó en avión privado fue en Sudamérica. Durante años, su grupo había viajado en aviones comerciales normales. Lo interesante es que la gente sabía que era el Reverendo Moon. Andaba por ahí sin personal de seguridad. Estábamos un poco preocupados por eso. Pero cada vez que subía al avión, toda la gente sabía que era el Reverendo Moon. Si teníamos asientos en la parte trasera del avión, por ejemplo, alguien en el frente se ponía de pie y decía: “Oh, Rev. Moon, por favor, ¡tome mi asiento aquí en el frente!”. Siempre amables, nunca una palabra desagradable; eran muy respetuosos.

loading-ballsEso fue muy interesante.

ale3

Traducción al español:

Ricardo Gómez

Argentina

 

¿Quieres ayudar a

Unificacionistas.com?

manita

boton-donaciones

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s