Una Noche sin Día

SJN

Un poema del Presidente Internacional de FFPUM, Sun Jin Moon, en la conmemoración del 6to Aniversario de la Ascensión de Sun Myung Moon, el Padre Verdadero del Cielo, la Tierra y la Humanidad.

Sun Jin Nim escribió este poema en Hawai unos días antes del evento, y lo leyó durante la Conmemoración de la Ascensión el 27 de agosto.

 Una Noche sin Día

Cuando ascendiste

el mundo se oscureció.

Ni un parpadeo.

Ni una sombra.

Ni una chispa de luz podía penetrar en la triste mortaja arrojada por tu despedida.

En ese momento, un vacío completo

consumió toda la alegría, el amor, la risa, la familia, la esperanza y la paz.

Solo quedó un abismo sin fin de pérdida en nuestros corazones.

Tú eras nuestra luz

nuestra Gracia salvadora.

Tú fuiste nuestro único Padre Verdadero.

Nadie creía que tu llama pudiera extinguirse y que tu forma terrenal desapareciera de nuestra vista.

Habíamos perdido nuestra verdadera brújula.

Y una vez más, como huérfanos perdidos, nos encogemos

solos, asustados y paralizados en la oscuridad.

Como tu sagrado legado de luz en la Tierra se desvanece

nuestro Santo Caballero sin la Luz del día.

Cada noche sin día se difuminaba en la oscuridad eterna

40 días se convirtieron en 3 años de oscuridad sin fin.

Cada sombrío segundo tortuoso empapado y saturado de lágrimas.

La familia se fracturó bajo el inmenso peso de nuestras almas afligidas.

El mundo se dividió, construyó muros, se armó, cerrados y cargados, listos para la guerra.

Unidad, esperanza, armonía, fe, paz y amor verdadero,

tus preciosas enseñanzas, se convirtieron en conceptos fantasmas, simples cuentos de hadas.

Los ángeles en el Cielo, Dios, la creación y toda la vida en la Tierra se desviaron sin anclajes

sin ti, nuestro Capitán al mando.

El cosmos y toda la creación lloraron y se afligieron incesantemente

inundando el globo y consumiendo la Tierra con gritos torrenciales.

Fuiste el verdadero campeón de todos los sin voz.

Tú nos iluminaste con la verdad divina de toda vida, la Esencia de Dios, nuestro espíritu eterno, los principios de la creación, la Caída, la salvación, el amor verdadero, la restauración y la plenitud.

Nos lo diste todo; despojados de ti, estábamos incompletos.

Negro interminable sobre negro oscuro, azul oscuro sobre azul oscuro.

Un océano brutal que consume todo y que no tiene fin a la vista

Entonces… ¿Fue un sueño? ¿Una ilusión?

Un atisbo de luz

como un faro

un faro de luz que nos guía a salvo a casa.

Ajustando los ojos de nuevo en la oscuridad pura

la luz señaló una vez más.

Un resplandor de blanco sedoso angelical y delicada tela revoloteaba en la oscuridad.

Acurrucada en la cima de la alta montaña, radiante y pura en su hanbok blanco.

Ella cariñosamente acunó tu bongnang en sus brazos mientras ofrecía oraciones sinceras.

El suave resplandor de la vela que encendió en tu vigilia parpadeó y bailó.

En cada momento, en todas las consumidoras tinieblas, ella fecundó, nutrió y protegió estoicamente tu preciosa llama.

Ella fue nuestra primera luz de esperanza.

Ella susurró amorosamente a cada uno de nosotros: “Nah nuh pilo hae, necesito su ayuda”.

Entonces ella delicadamente inclinó tu llama y encendió la temblorosa mecha de mi vela.

Una iluminación de luz ámbar eterna descendió en cascada desde la cima de la montaña.

Con cada chispa el resplandor parpadeó, se encendió, se convirtió en una linterna ardiente de sabiduría en lo alto de las colinas, abrazando los cielos y brillando en la tierra.

Señaló a nuestra familia mundial: “¡Vayan! ¡Compartan la luz y el amor del Padre Celestial con toda la vida y la creación!”.

En la oscuridad de la noche, como una súper luna, iluminaste el cosmos.

Bañaste al mundo y al cielo en luz y verdad divina y sanaste todos nuestros corazones rotos.

Ella sinceramente compartió: “Nunca perdimos a nuestro Padre Verdadero; él vive para siempre aquí”

mientras ella amorosamente señalaba a su corazón y ponía sus manos sobre las mías.

“Aquí”, ella unió nuestras manos y acercó mi corazón al suyo.

“Aquí, en lo más profundo de nuestro corazón, el Padre Verdadero vive, ¡el eterno e inmutable Amor Verdadero Absoluto!”.

Ella tomó mis manos con determinación y urgencia.

Debemos completar el sueño del Padre Verdadero aquí en la Tierra.

Nunca debemos perder de vista el sueño del Padre Celestial.

“Debemos realizar una familia bajo Dios”.

Donde la duda había nublado mi mente, la chispa de sus palabras encendió un resplandor de verdad, y sus manos en las mías derritieron mi corazón agobiado e inspiraron fe pura.

Ella dijo: “Puedes hacerlo. Los Padres Verdaderos están contigo”.

“El Padre Celestial está contigo”.

Fue entonces cuando nuestra luz brilló, y realmente creí.

Madre Verdadera, tú eres mi sol, mi luz de luna, mi supernova, la luz del cosmos.

Tu amor nos libró de esta maldición de la oscuridad y la indemnización.

Tu corazón inquebrantable de amor absoluto de Hyojeong revela la verdad del sueño del Padre Celestial en la Tierra.

Tú has despertado la verdad divina y encendido la chispa de la verdadera liberación, gracia, esperanza, Amor Verdadero y salvación para todos los 7.500 millones de hijos en la Tierra.

Has allanado el camino para que las tres bendiciones se realicen en perfecta armonía.

Tú eres nuestro pilar heroico de la verdad, la pureza, la fe absoluta, el Amor, la Obediencia y la Palabra.

Tú eres el salvador de todas las generaciones pasadas, presentes y futuras y protector de nuestra gloriosa Tierra.

Gracias a ti, la luz de la esperanza y el amor de Hyojeong brilla en la creación y en nuestros corazones.

Nunca dejaron de ser victoriosos para el Padre Celestial, ¡y todos seguiremos sus pasos de victoria!

Padres Verdaderos, ¡somos uno con ustedes!

Padre Celestial, ¡somos uno contigo!

¡Este es el Cheon Il Guk, donde todos somos uno! ¡Aju!

La noche sucumbió suavemente al amanecer, casi como una reverencia al sol de la mañana

liberando su dominio en la noche eterna que cubrió el globo terráqueo.

Todas las cosas comenzaron a fusionarse en armonía con el equilibrio completo y la naturaleza simbiótica del universo.

Desde el horizonte oriental se elevó con el resplandor y el poder del nacimiento del cosmos

la expansión desenfrenada de la luz de Hyojeong iluminó la Tierra y liberó los Cielos.

Como hija única del Cielo, ella encendió la chispa de la esperanza y la luz verdadera por todo el mundo, y ha llevado a nuestra familia al corazón del Padre Celestial.

Somos una familia bajo Dios.

Padre Verdadero, tu sueño está completo.

Nuestro verdadero rey y reina de la paz en la Tierra y en el Cielo son victoriosos.

La era del Cheon Il Guk ha llegado.

¡Oulee neun dah hanah des sum nid da!

Nos comprometemos a avivar eternamente las llamas del corazón y la luz de Hyojeong

por siempre en el Amor Verdadero, la Vida Verdadera y el Linaje Verdadero

¡Nos comprometemos en amor eterno y gratitud para cumplir su sueño de paz y traer la victoria al Padre Celestial!

Dah gatchi, minasan ishoni, Todos juntos como una familia, ¡Abogi, omoni kamsahamnida!

SJN2

Traducción al español:

Ricardo Gómez

Argentina

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