Una América

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Mario and Carol

Una América

Un Sueño de Interdependencia, Co-Prosperidad y Valores Universales Compartidos

La Paz Comienza Conmigo… que se expande desde las relaciones familiares al cuidado por la comunidad y la cooperación nacional

 

Desde hace ocho años Mario Salinas, Director de la Federación Universal para la Paz (UPF) Honduras y Carol Pobanz de New Jersey, representando a la UPF-USA se han embarcado en numerosos proyectos de  intercambios culturales entre Latinoamérica y los Estados Unidos. A continuación sus reflexiones sobre la importancia de la unidad entre Norte América y Latinoamérica

Durante la reciente cumbre de África, la Dra. Hak Ja Han Moon, nuestra Madre Verdadera, explicó en su discurso que el cristianismo fue dramáticamente perseguido en sus inicios pero luego se expandió por toda Europa, convirtiéndose en el centro de la civilización en Gran Bretaña. El imperio Británico se desarrolló sin entender a Dios de manera apropiada, y en vez de vivir por el bien de los demás conquistó a otros y despojó a sus colonias. Aunque los británicos creyentes en el nombre de Cristo no enseñaron con el ejemplo la esencia del mensaje de Jesús, fracasaron en su amor al prójimo. En otras palabras no sirvieron a Dios como su padre y no amaron a otros como hermanos y hermanas.

Ese discurso no solo se refiere a la ocupación británica en África. Esas palabras se aplican a cualquier nación cristiana o a cualquiera de nosotros que se declare cristiano.

Me Siento Impelida a Trabajar en América Latina – por Carol Pobanz

Cuando la gente escucha que he estado trabajando en Centro América suelen preguntarme ¿Por qué? Para responder, necesito volver algunos años atrás hasta 1999. Mi hijo mayor quien para ese entonces tenía 14 años deseaba participar en un proyecto de servicio en Honduras con Servicio Juvenil Religioso (RYS) rama de servicio y juventud de la UPF. Pero él aún no tenía la edad para involucrarse en este tipo de programas. Por lo que John Gehring director del proyecto me dijo, que mi hijo tenía una posibilidad de participar si sus padres le acompañaban y para endulzar la oferta me propuso que si le acompañaba podía ser parte del equipo organizador y se me podría dar un estipendio. Pues participé y ese fue mi primer proyecto de servicio y mi primera experiencia en un país en desarrollo.

Mientras me preparaba meditaba sobre la designación del Padre Verdadero a Estados Unidos como nación de la primogenitura o hermano mayor y pensaba de como yo representante de esta nación, ayudaría a la pobre gente de Honduras una nación hermano menor. Pero, permítanme corregir y describir de una forma más honesta cómo planeaba yo ayudar a la pobre gente (disculpen la expresión) e ignorante de Honduras. Sin lugar a dudas, he aquí el retrato del “ugly American,” mal  visto estadounidense: pavoneándose con cierta actitud de superioridad.

Cuando llegué a Honduras, se me explicó que ayudaríamos en la limpieza posterior a los daños provocados por el Huracán Mitch. Una de las normas o principios de estos proyectos de servicio es trabajar junto con la comunidad en mutua cooperación. Se me asignó trabajar con un niño hondureño de quizás 9 años de edad. No puedo recordar su nombre pero cambió mi vida y tal vez mi destino.

Nos encontrábamos limpiando juntos. Él usaba muy alegre y entusiasta una vieja y desvencijada carretilla, cuando de repente la rueda se desprendió y la carretilla se volcó. ¡Genial¡ Pensé. -“Ahora tendremos que comprar un carretilla nueva”. Bueno, mientras mascullaba este desanimado pensamiento en mi mente, mi pequeño amigo ya estaba hurgando entre la basura, rápidamente encontró un pedazo de alambre, se agachó y con mucha destreza reacondicionó la llanta y reanudó su trabajo. Ahí surgió mi epifanía en forma de una pregunta: ¿Y ahora quién es el ignorante?

En ese momento mi mundo cambió. Con esta experiencia me di cuenta que Dios ha bendecido a cada uno de sus hijos con fortalezas, talentos, e inteligencia y nos bendijo para nacer en cada lugar del planeta – unos en los Estados Unidos, otros en Honduras, otros en Latinoamérica, Europa, África o Asia con sus respectivas variables culturales, ambientales o situaciones nacionales. Todos encarnamos la misma humanidad, con una relación única con nuestro padre Dios, y cada uno enfrentando una variedad de retos en nuestras vidas.

Mi Reto

Mi reto, aunque no exactamente uno físico, fue darme cuenta de que no tenía idea de que tenía una preconcepción equivocada con respecto a las personas de América Central o América del Sur o de cualquier otro lugar del mundo. No tenía ni pista de que “la mala y fea estadounidense” (ugly american) era yo.

Yo creía que el indeseable estadounidense (Ugly American) era alguien despistado, vagabundeando por ahí en calzoneta con una cámara colgada al cuello, alguien totalmente ajeno a su entorno cultural. Creía que por conocer a los Padres Verdaderos y saber del Principio Divino y que porque entendía que Dios nos ama como nuestro padre me encontraba lejos de prejuicios. El hecho importante es que aun en la Iglesia de Unificación nos cegamos por nuestras propias deficiencias. Solo porque nos sentamos juntos en la misma iglesia, creamos las mismas cosas y nos llamemos hermanos y hermanas no significa que nos amemos como hermanos y hermanas.

Así que de vuelta a la pregunta original: ¿Por qué estoy trabajando en Centro América? Lo hago porque en Centroamérica quiero superar mi ignorancia y realmente entender quiénes son mis hermanos y hermanas, como son sus vidas, compartir su experiencia. Sacar la religión del libro y hacerla mi realidad. Esta es mi práctica religiosa. La Paz Empieza Conmigo – quiero entender la voluntad de Dios y extender mi entendimiento desde mis relaciones familiares, al cuidado por la comunidad y la cooperación nacional.

Deseaba devolver en nombre de mi nación – por Mario Salinas

Cuando era niño a menudo miraba a los voluntarios de los Estados Unidos, posiblemente cristianos o voluntarios del Cuerpo de Paz que venían a servir a mi nación. Siempre estaban ayudando y nosotros éramos meros observadores. Pero yo idealizaba el futuro pensando: “cuando crezca yo serviré a otra gente como ellos lo hacen, y de ser posible, me gustaría ir a su país a devolver el favor”.

Me uní a la Iglesia de Unificación cuando era adolescente en 1977, como uno de los primeros tres miembros durante el periodo misionero pionero de la iglesia. 

Mi Historia

En 1989, tuve mi primera experiencia en proyectos internacionales de servicio con World Students Service Corps (WSSC), una rama de servicio de Collegiate Association for the Research of Principles (CARP), que organizaba proyectos de servicio con jóvenes de todo el mundo para servir en una comunidad Maya en Guatemala, país vecino de Honduras. Algunos años después, se me contactó por parte de RYS para organizar proyectos de servicio en Centroamérica. Esto empezó en 1995.

Como director nacional de proyectos, conocí a Carol Pobanz (coautora de este artículo) y a su hijo en 1999, durante el cuarto proyecto de servicio en centroamérica, el cual se organizó en respuesta a los enormes desafíos de reconstrucción después de los daños sufridos por el huracán Mitch.

Después de ese proyecto, Carol y yo creamos fuertes lazos de corazón y hemos continuado trabajando cooperativamente desde aquel inicio muchos años atrás. Nuestras experiencias y nuestras historias coinciden perfectamente en la medida que nutren nuestros corazones mediante experiencias reales en forma de lazos familiares globales.

Como Carol mencionó antes, como hondureño represento a una nación de tipo hermano menor, y siempre siento la importancia de seguir el ejemplo correcto de la nación tipo hermano mayor, los Estados Unidos. Carol y yo hemos trabajado juntos emprendiendo varias iniciativas de servicio desde 1999 hasta 2013. Pero fue hasta 2015 que pude ver mi sueño de niño cumplido, no solo por ya no ser un mero observador, sino por poder participar en una actividad para ofrecer algo de vuelta a los Estado Unidos. Es importante aclarar que mi nación no es una nación financieramente bendecida, por lo tanto, mi obsequio a los Estados Unidos no es realmente algo de valor monetario, pero sí, pude experimentar como representante de mi nación el valor único de compartir mi cultura.

En 2015, bajo el principio filosófico de cooperación mutua, Carol y yo pudimos llevar un grupo de jóvenes artistas hondureños a los Estados Unidos para un proyecto de intercambio cultural en su pueblo natal, el municipio de Nutley, en New Jersey. Los jóvenes hondureños pudieron compartir una expresión de la cultura al enseñar a jóvenes estadounidenses el proceso artístico al crear una alfombra de aserrín hondureña. (https://en.wikipedia.org/wiki/Sawdust_carpet). La alfombra de 24 pies de largo por 12 de ancho fue una expresión del deseo de amistad entre nuestras dos naciones convirtiéndose en pivote central de un Festival de la Familia que duró todo un día domingo con involucramiento de iglesias, organizaciones, clubes y familias. Con la participación de alumnos de cada una de las escuelas primarias y secundarias de Nutley, así como la entusiasta participación de las propias autoridades locales y educativas. Todos ellos haciendo eco de la alfombra dibujando la paz y la amistad entre los pueblos con tiza a lo largo de toda la avenida. Fue un día de arte, música, comida y mucha diversión. El evento concluyó con una ceremonia Puente de Paz conectando al Alcalde de Nutley y mi persona en hermandad. 

Solo puedo expresar la importancia de esta experiencia al compararla con las dinámicas relaciones familiares. Cuando un hermano menor es agradecido con su hermano mayor por sus cuidados y su amor, el hermano menor desea agradecer por ese amor. Quizás el hermano menor no pueda devolver igual valor a su hermano mayor, pero si podrá hacerle una tarjeta o una nota de agradecimiento, algo significativo pero mucho menor que el regalo original. En eso fue lo que se convirtió la alfombra de Nutley para nosotros como hondureños –un obsequio de gratitud.

Luego de nuevo, en 2017, los jóvenes hondureños pudieron compartir con un grupo de estudiantes estadounidenses la elaboración de otra alfombra de aserrín, solo que esta vez por invitación y cordial patrocinio de la Misión Permanente de Honduras ante las Naciones Unidas bajo la dirección de la Embajadora Elizabeth Flores quien además fue la anfitriona organizadora.

En esta oportunidad Honduras y los Estados Unidos trabajaron cooperativamente para elaborar una alfombra en la plaza de las Naciones Unidas, Nueva York, como un obsequio combinado hacia la comunidad global en conmemoración del 72 Aniversario de las Naciones Unidas, el 23 de octubre del 2017. Quizás evocando la recomendación de Jesús mencionada en Mateo 5:24 – “…reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda” esta segunda alfombra aunque siendo un gesto simbólico (el cual también se ofreció a los Padres Celestiales y a los Padres Verdaderos), representó para nosotros la unidad entre Los Estados Unidos y Latinoamérica. Fue una ofrenda providencial única de un hermano menor junto con su hermano mayor en el nivel global ante las Naciones Unidas.

Se nos recuerda que la Paz Empieza Conmigo – al superar nuestras deficiencias y malas concepciones sobre las otras personas aprendemos a apreciar las diferencias y virtudes de unos a otros. La paz también se construye creando relaciones significativas, la paz se expande al compartir nuestras victorias e inspirar a otros continuar el ejemplo. Aunque a veces la paz parezca solo un sueño caprichoso, si nos mantenemos comprometidos a nuestra visión de un mundo de interdependencia y co-prosperidad, si nos aferramos a nuestros valores universales de amor y respeto por cada individuo y su cultura, y permanecemos firmes en el cumplimiento de esos ideales, obtendremos la certeza que nuestros sueños puedan cumplirse. Solo existe Una Familia Americana formada por hermanos y hermanas naciones de Norte América, Latinoamérica y el Caribe. Hagamos que nuestro sueño se haga realidad. 

En la actualidad, Carol y yo continuamos nuestro trabajo de inspirar solidaridad entre los jóvenes en el desarrollo de un Parque de Paz en la ciudad de Tela, costa atlántica de Honduras. Este es un proyecto de tres años bajo el tema: Parque de Paz Una Sola América / Peace Park Only One América. Que se está construyendo por jóvenes tanto del Norte, como del Sur y del Caribe, con la idea que se convierta en una muestra sustancial de la esperanza de todas las eras: Un Mundo de Paz. Este parque se inició en enero del 2017 y se continuó en Agosto como fase 1 partes 1 y 2 respectivamente. La Fase 2, 2018 se realizará del 10 al 22 de agosto este año. Estamos invitando a jóvenes de todo el mundo especialmente de los Estados Unidos y de toda Latinoamérica para que se unan a este modelo de hermandad.

Podrán encontrar mayor información y aplicar para participar en este proyecto escribiendo en su navegador www.peaceinproject.com y presionar sobre la barra verde.

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2 Replies to “Una América”

  1. Hermano con ud hay bastante material para leer y no hay tiempo suficiente.
    A proposito tiene un A portals q pueda compactor sober la Bendicion y atraer person at con el mismo
    Se lo agradeceria.
    Monica H.

    Me gusta

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