Apertura de la Cumbre Mundial África 2018, Discurso de la Madre Verdadera

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Apertura de la Cumbre Mundial África 2018

Discurso de la Madre Verdadera

¡Su Excelencia, Sr. Presidente Macky Sall, Hon. Sr. Presidente de la Asamblea Nacional, distinguidas personalidades de toda África, líderes religiosos, jefes tribales, señores de la Asociación de Parlamentarios!

Nos hemos reunido hoy aquí para abrir un nuevo capítulo de la historia. Ustedes, señores, se han congregado en esta ocasión histórica y eterna para manifestarse ante el mundo como una nueva África, un África que atienda a Dios.

Ustedes conocen las pirámides que se elevan imponentes en el desierto a las márgenes del Nilo, cuna de la antigua civilización. Ni siquiera la tecnología científica actual puede verificar cómo hicieron hace 4500 años, en ese desierto, ni de dónde trajeron esas piedras enormes de 140 toneladas, para construir semejante edificación.

La humanidad posee el instinto de desear incesantemente retornar a Dios por acción de su mente original. Antes que la vida terrenal, ellos perseguían una nueva vida, de futuro renacimiento y resurrección. Esa es una prueba de que la humanidad actual no ha venido transitando el camino normal.

Originalmente Dios creó todas las cosas y luego creó a un hombre y una mujer, para que llegaran a ser los antepasados verdaderos de la humanidad. A ellos les dio un período de crecimiento para que en ese tiempo cumpliesen su responsabilidad. En una palabra, para que crecieran bien, de cara a Dios, junto con Dios, alineados como un girasol con el sol, y llegasen a la posición de ser antepasados bendecidos por Dios en matrimonio.

Pero ellos se quedaron a medio camino, y por eso hoy el ser humano es caído. Dios es omnisciente y omnipotente. Dios es el mismo, de principio a fin. Por esa razón es que Dios no tuvo otra opción que conducir la dolorosa providencia de restauración por indemnización.

Cuán arduo y lleno de dificultades habrá estado ese camino que escogió al pueblo israelita y, tras un larguísimo periodo de 4000 años, cuando Israel tuvo el nivel de país, envió a ellos a Su hijo unigénito, Jesucristo. ¿Y qué es lo que ocurrió? El pueblo israelita no se convirtió en el ambiente apropiado para Jesucristo. Jesús no tuvo otra opción que morir en la cruz.

Había un ladrón a su derecha y otro ladrón a su izquierda. El criminal de la izquierda comenzó a injuriar  a Jesús, pero el otro le contestó y, reprendiéndole, le dijo: “Nosotros merecemos morir por nuestros hechos, pero éste nada malo ha hecho”. Entonces Jesús le dijo: “Hoy estarás conmigo en el paraíso”. ¡En el paraíso! Y dijo que vendría de nuevo. Volvería para celebrar el banquete de las bodas del cordero.

¿Por qué Jesús habrá ido al paraíso? El paraíso no es el Reino de los Cielos, es la antesala al Reino de los Cielos. Esa es la razón por la que Jesús debía retornar. Debía volver, encontrar a la hija engendrada de Dios y ambos llegar a ser Padres Verdaderos. La humanidad caída no puede ir ante Dios por sí misma. Quiere decir que debe nacer y resucitar a través de los Padres Verdaderos.

Los 2000 años de historia cristiana comenzaron con los apóstoles por obra del Espíritu Santo. Fueron reconocidos en Roma en el año 313, cruzaron la península itálica, atravesaron el continente europeo y llegaron al país insular de Inglaterra. Inauguraron la era de la civilización del Atlántico, e Inglaterra y los países vecinos salieron al mundo. Partieron en nombre de Cristo, pero ellos ignoraban la esencia de Jesús. No entendían correctamente a Dios, de modo que, en definitiva, no vivieron para el bien del prójimo, sino para saquear a los demás.

Y sabemos que allí, el continente que más dificultades sufrió fue el africano. Ellos, que comenzaron en nombre del cristianismo, no educaron a los países que colonizaron. Al apropiarse prioritariamente de lo que beneficiaba a sus propios países, finalmente la era de la civilización del Atlántico comienza a bajar el telón.

El Cielo ha venido haciendo las preparaciones para el Mesías del retorno por medio de otro nuevo pueblo. Ese es Corea, de la península coreana de Asia. Y allí dio nacimiento a Su única hija engendrada en 6000 años, a quién pudo llamar “Mi hija”. Bajo la protección divina y tal fundamento, llegamos a la posición de Padres Verdaderos en 1960. Sin embargo, el cristianismo tampoco se convirtió en su entorno protector.

Al igual que lo sucedido hace 2000 años en el tiempo de Jesús, ¡ese cristianismo que había estado esperando por 2000 años! En los Últimos Días no sabían que querían ni a quien esperar.

Está escrito en la Biblia, en el Génesis: “Y fue la tarde, y fue la mañana y fue el día primero”. Los cristianos todavía están en el anochecer. No pudieron ver el amanecer. ¿Aquellos que fueron preparados 2000 años para este tiempo único todavía no pueden despertar de su letargo? Es el resultado de desconocer la esencia de Dios y del Mesías, el Cristo.

Durante 2000 años el cristianismo cometió muchos errores. También el comunismo surgió de la esfera cristiana. Y surgieron muchas denominaciones, debido a que no saben cuál es su centro.

Pero ahora que yo revelo la verdad de la historia vista según la Divina Providencia, hoy, este continente africano, como nuevo continente que atiende a Dios, como continente que pueda ser un orgullo, una luz para el mundo yo, con el corazón de una Madre Verdadera, quiero saldar el pasado doloroso del África.

A fin de convertirse en un continente africano que comience una nueva historia en el centro de la providencia de Dios, y especialmente que yo haya escogido este país de Senegal, es que lo vi. Vi a los hombres justos que Dios ha erigido y preparado. Espero que también ustedes puedan sentir en carne propia que Dios está con ustedes. Por eso oro y anhelo que, centrada en el África, esta nueva era, la era de la civilización del Pacífico, por medio de la revolución de la cultura hyo jeong del corazón, construya el feliz reino celestial terrenal, con toda la humanidad atendiendo a Dios en su centro, y oro que el continente africano me acompañe.

Por eso es que concretamente yo propongo La Carretera de la Paz, que parta del extremo meridional del Cabo de Buena Esperanza y atraviese todo el continente africano, el europeo, Eurasia, Asia hasta Corea. De modo que yo veo que para construir el feliz Reino de los Cielos Terrenal de libertad, igualdad, paz y unidad, con la humanidad interconectada, sin guerras, sin que haya unos por encima o debajo de otros, considero que el África tiene mucho por hacer. Por eso la escogí como prioridad.

Este planeta, desolado por la ignorancia del hombre, no puede ser una esperanza para la futura humanidad. Por eso, yo quiero hacer del África esa África sana, tal cual Dios la creó originalmente. ¿Concuerdan conmigo, señores parlamentarios?

Oro y ruego que nos tomemos de la mano y que todos los países, como hermanos y hermanas ante Dios, y que todos juntos avancen conmigo hacia el día que se haga realidad el sueño de una gran familia humana.

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Traducción al español:

Alejandro de Souza

Corea

Korea, South

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