Inspiración

Proyecto Escrituras Sagradas, Testimonios (final)

Equipo

Ricardo Gómez

Equipo de Corrección

Hermosos testimonios hemos compartido estos días. Seguramente cada hermano/a se ha guardado muchas cosas, ya que resulta imposible transmitir en pocas palabras tantas y tan profundas experiencias.

No es una buena idea guardarse los testimonios o pensar que algunos son más importantes que otros. Estas experiencias son como semillas. Dios nunca nos hará pasar por alguna situación solo para nosotros, lo hará para que le contemos al mundo las circunstancias por las que atravesamos. Incluso si fracasamos, esa vivencia puede ayudar a otra persona para que no falle. Si escondemos esas semillas, entonces nunca germinarán en los corazones de nadie, y todo el plan de Dios se derrumba.

Trataré de contar lo más brevemente posible algunas cuestiones que se dieron desde que empezó este proyecto que nos cambió la vida a todos. La tarea que juntó a este equipo no fue un trabajo más. No fue algo que se hace cada seis meses o un año. Realizamos una misión que, con suerte, nos toca hacer una vez en la vida.

Todo empezó el cuatro de septiembre de 2013. Ese día, a las 08:50 horas, entró en mi bandeja un mail corto, pero contundente. Era Alejandro, quien escribía desde Uruguay. Me contaba que la Madre le había pedido que se trasladara con su familia a Corea para encabezar el trabajo con el nuevo Cheong Seong Gyeong. Así fue que me invitó a participar del Proyecto.

Formación del equipo

¿Ustedes qué hubieran hecho? Decir sí a un Proyecto como este es sencillo, pero la responsabilidad es enorme. Se puede decir no, desde luego, aunque eso signifique recibir más de un insulto de parte de nuestros antepasados, con quienes la mayoría mantenemos deudas pendientes. Le pregunté a Dios qué esperaba, qué quería que hiciera y por qué yo. Obviamente que no me respondió; al menos no lo hizo como en las películas. No hubo una zarza ardiente que me hablara, no hubo una luz desde el cielo y una voz portentosa. Nada de eso. Lo que sí tuve es una sensación, una inquietud. Pensé que Dios nos necesita, algunas veces, para que realicemos algo puntual. Eso no significa que seamos grandiosos, sino que Dios espera que hagamos algo específico. Es probable que apenas sirvamos para hacer esa tarea y nada más. En mi caso, eso es un hecho.

Así que, para ser breve, dije que sí y me preparé para lo que vendría. Había que formar un equipo. La idea de Alejandro era que hubiera un solo corrector. El equipo entonces sería Alejandro, una traductora y yo. Obviamente se nombraron a muchas personas para traducir, pero optamos por Yamila por varias razones. Alguno puede pensar: “claro, es tu hija”, pero no fue ese el motivo para la elección. Era previsible que habría muchas cosas que corregir y discutir. En virtud de esto, tener a la traductora a mi lado era un valor agregado más que importante. Además, Yamila no solo sabe mucho de inglés, sino que, permítanme decirlo, sabe mucho de español. Créanme que esa decisión fue muy consultada y se hizo mucha oración. Una vez hecha la elección, el equipo estaba formado.

Primeras medidas

Se marcaron los primeros parámetros a seguir:

Primero: se respetarían las palabras de los Padres en significado y en contenido. Los tres coincidimos en que ninguno era vocero, editor o exégeta de los Padres Verdaderos.

Segundo: se traducirían todas las charlas nuevamente.

Tercero: se evitaría la utilización de anástrofes. No es un error gravísimo escribir “Verdaderos Padres”, pero lo correcto es “Padres Verdaderos”.

Cuarto: no se utilizaría la palabra “América” para referirse al país Estados Unidos.

A estos lineamientos le seguirían muchos otros, pero se podría decir que estos son los principales.

El desafío:

Tuve que pensar en un español lo suficientemente neutro como para que se pudiera leer y comprender en cualquier país de habla hispana, incluso en España. La tarea no fue sencilla, ya que algunas palabras tienen distintos significados dependiendo del país, pero se escriben igual. Hubo que prestarle mucha atención a esas palabras y llegar a un consenso.

Comienzo del trabajo

La idea original era traducir desde el coreano al español, y eso hicimos. La primera estrofa del nuevo CSG la recibí el 7 de septiembre de 2013 a las 07:15 am. Como imaginarán, los tiempos haciendo este trabajo se alargarían bastante, así que “de arriba” pidieron más personas para traducir. Así que tuvimos que empezar a trabajar con el material en inglés y agregar más personas al equipo.

Dato:

Los tres Libros suman 36 Libros, un Libro de Oraciones, una Guía de Discursos y una Cronología. De todos ellos, el primer Libro del CSG, “Dios”, es el único que está traducido completamente del coreano al español.

El trabajo de traducción se hizo a conciencia. Como han dicho algunas traductoras, pasaban muchas horas al día trabajando, ya que había una meta de no menos de cinco páginas por día. Mis metas eran distintas, ya que a mis manos llegaba el trabajo de las cuatro traductoras.

¿Cómo harían ustedes para hacer una corrección o una traducción de las palabras de los Padres Verdaderos? ¿Pensaron en ello? Las palabras de los Padres son temibles. Se dicen para toda la humanidad. Las traductoras tuvieron que hacer un trabajo muy delicado, y las consultas fueron constantes. Es imposible tomar estos textos y leerlos como si fuera cualquier otro libro. Es imposible abstraerse y leerlo como si fuera una novela. En más de una oportunidad tuve que levantarme a tomar aire, a respirar para reprimir las lágrimas, solo para notar que mi hija también se enjugaba las lágrimas. No ha sido una tarea sencilla.

Trabajo intermedio

Estábamos en medio del proceso de traducción y corrección de los Libros cuando nos llegó un pedido. Era el Rev. Don Mo Shin, líder continental, pidiéndonos a Yamila y a mí que hiciéramos la Constitución del CIG en español. Hubo que buscar tiempo extra.

Ese año también solicitaron los servicios de Yamila como intérprete en Uruguay. La agenda estaba cada vez más estrecha, pero eran tareas que había que realizar.

También me llegó la invitación de unirme al equipo de corresponsales del Religions Herald, con lo cual tenía que enviar dos artículos por semana a Corea. Habría que buscar tiempo extra en algún lado…

Una vez hecho ese primer paso, viajamos a Corea para realizar la lectura y corrección final de los dos primeros Libros. El trabajo allí ya fue contado muy bien por Mario y Alejandro Betancourt. Solo agregaré que los hermanos del equipo de corrección han dejado sus vidas para que este trabajo quede a la altura de lo que significa algo relativo a los Padres Verdaderos.

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Fase final

El 25 de mayo de 2015 comenzó la etapa final, la traducción del CBG. El sistema fue el mismo, y las metas idénticas. Una vez terminada la primera parte del proceso, volvimos a juntarnos en Corea para hacer la corrección final, esta vez sin la presencia de Mario, a quien se lo extrañó y mucho.

A diferencia del 2014, donde viví en el mismo edificio con Mario y Alejo pero solo en un departamento, esta vez pudimos convivir con Alejo en una casa cerca de la oficina donde se graba cada semana el Informativo Semanal de Peace TV. Este Libro final, el CBG, venía con muchas cosas pendientes para revisar, y, como si fuera poco, faltaba un integrante en el equipo. Afortunadamente nos dieron dos meses, porque los obstáculos que tuvimos para desarrollar nuestro trabajo fueron muchos y de lo más variados.

Alejandro Betancourt ya nombró algunos de los lugares que pudimos conocer. Haber visitado esos sitios históricos en el marco de la lectura del CBG era simplemente increíble. Pudimos visitar lugares históricos de nuestro movimiento casi solos, como si las puertas se nos abrieran. Recuerdo que reflexionamos acerca de lo mucho que Dios nos da cuando cumplimos mínimamente con nuestras responsabilidades. Dios está esperando que le respondamos casi como un niño. Me hace recordar a esos pequeños buscando la atención de sus padres para jugar. Cuando lo hacemos, cuando respondemos, entonces fluyen las bendiciones. Eso es lo que pudimos sentir en Corea.

Despedida

Hay muchas cosas que contar, pero soy consciente de que los tiempos en internet son particulares. No a muchos les gusta leer textos largos, así que empezaré a cerrar este informe.

Hay que agradecer a muchas personas, empezando por Dios y los Padres Verdaderos. Sin ellos seríamos como hojas secas yendo de un lado para otro a merced del viento. Si algo tenemos de valor es por ellos. Gracias por haber tenido el privilegio de leer al Padre siendo como un León frente a miles de personas, tratando de tú a líderes mundiales, y cerrando el día escribiéndole a su esposa, a miles de kilómetros, pidiéndole que se cuide, que cuide a los miembros y a sus hijos. Estos Libros nos muestran a los Padres Verdaderos casi como si hubiéramos convivido con ellos.

A Alejandro de Souza no le gusta que le agradezcan, pero yo nunca le hago caso a nadie. Mi familia y yo estaremos agradecidos por siempre por haber pensado en nosotros. No sé si somos cabalmente conscientes del valor de tener a un hermano latino que no solo entiende coreano, hay muchos que entienden, sino que sabe cómo hablaba el Padre. Sus anécdotas con los Padres nos dejaban atónitos. Esas historias quedarán por siempre con nosotros. Tal vez él ni siquiera lo notó, pero cada vez que contaba historias vividas con el Padre lo hacía como si el Padre estuviera aún entre nosotros físicamente. “El Padre es así”. “Al Padre le gusta esto”.

El equipo de traductoras tuvo que lidiar no solo con la responsabilidad de entregar un trabajo como el que estamos describiendo, también tuvieron que soportarme a mí. Seguramente las cansé de pedirles que revisen los archivos una y otra vez. Esta cuestión se convirtió en un Trastorno Obsesivo Compulsivo para mí, y seguramente ellas tuvieron que soportarlo. Les pido disculpas públicas. Cuidar a sus familias, traducir, hacer las cosas de la casa, traducir, ir al trabajo, traducir… han sido meses agotadores para ellas.

Mi esposa, Elsa, se desempeñó como ama de casa y también realizó las típicas tareas del hombre de la casa durante dos años y medio. Yamila y yo éramos entes amorfos que casi no respondíamos a los estímulos externos. Por momentos estábamos tan compenetrados, que cuando reaccionábamos notábamos que ella nos había hablado, pero no habíamos respondido. Afortunadamente Elsa entiende por qué pasó todo. Sin ese aporte desinteresado no hubiéramos podido avanzar. ¡Gracias!

El equipo de corrección realmente trabajó a conciencia y dejando la vida. Todo el equipo se sacrificó para que estos Libros pudieran llegar en tiempo y forma a todos. Con ellos, además de trabajar, pudimos crear lazos que perduran incluso hoy. Éramos extraños unidos solo por los Padres Verdaderos; pero, como esa raíz es verdadera, nos convertimos en hermanos. Estaré agradecido a todos ellos de por vida.

También recibimos el apoyo de Gustavo Beltran, de Colombia. Ya escribí un artículo sobre él en este blog, así que no diré mucho más para que no se ponga colorado.

Fabián Paez y esposa nos ayudaron mucho. En el 2014 nos encontramos en Cheongpyeong, y en el 2015 tuvimos la oportunidad de visitarlos en Busán. Fabián incluso se sacrificó y ese día no fue a trabajar para atendernos. Tanto Alejo como yo estaremos eternamente agradecidos por haber podido estar en ese sitio sagrado con él y su esposa. Son cosas que pasan solo una vez, y justo allí hay un hermano latino para ayudarnos.

La vida en Corea no hubiera sido tan provechosa sin la ayuda de Margarita, la hermana de Alejandro Fayad. La pobre tuvo que hacer las veces de niñera de nosotros, quienes le consultábamos casi todo. Sin su ayuda nos hubiéramos tenido que recluir en la oficina. Más de una vez tuvo que sacrificar sus fines de semana para acarrearnos de un lado a otro como nuestro lazarillo.

Final

Dejé para el final, como un regalo para los que llegaron hasta aquí, lo que la Madre Verdadera nos dijo el 9 de octubre de 2014 y en otra reunión en el 2015. Como se dijo, lo que los Padres Verdaderos hacen y dicen es para la humanidad. Nada en ellos es al azahar. Tener la posibilidad de compartir un momento con la Padres es el anhelo de cualquiera de nosotros, así que les contaré qué ocurrió ese día. ¿Les interesa?

El 8 de octubre de 2014 Alejandro entró en la oficina con la novedad de que al día siguiente iríamos a almorzar con la Madre en el Palacio. Ni en sueños imaginé que podría existir esa posibilidad, así que esa noche no fue sencillo conciliar el sueño. Al otro día, según lo planeado, nos llevaron en dos vehículos hasta el Palacio. Antes de ingresar al mismo pudimos orar en la tumba del Padre Verdadero. No tengo la capacidad para contar lo que se siente. Seguramente el lugar se mantiene verde y hermoso regado con las lágrimas de quienes estuvimos allí.

Y finalmente ingresamos al Palacio. Es el Reino de los Cielos, ni más ni menos. Lamentablemente nos hicieron dejar los teléfonos en la entrada; de no ser así, hubiéramos sacado cientos de fotos. Primero entramos y nos sentamos todos, unos treinta comensales, y luego entró la Madre. Lucía un saquito color turquesa que le quedaba pintado, pero no estaba vestida de gala. Era una reunión con sus hijos, no necesitaba grandes vestiduras. Cuando alguien, como la Madre, es una Reina, lo seguirá siendo sin importar cómo esté vestida. Estaba hermosa, vaya novedad, así que no pudimos quitar los ojos de ella ni por un instante. De inmediato empezamos a almorzar. Comíamos, pero seguíamos viendo a la Madre. Sentada allí, en la cabecera, parecía una mujer normal, pero ya sabemos que las apariencias engañan. ¿Era posible estar respirando el mismo aire que los Padres Verdaderos? Resulta incomprensible que algunos no vean en ella lo que nosotros vemos a simple vista.

No recuerdo qué comimos, pero era todo maravilloso. Incluso si hubieran servido un sándwich de jamón y queso hubiera sido maravilloso porque ella estaba allí. Almorzamos lo que había y luego sirvieron café de Kona Queens. El café era demasiado fuerte y amargo para mi gusto, pero viéndola a ella todo era digerible. Terminado ese trámite, habló la Madre:

“Ustedes saben mucho sobre la vida del Padre, la conocen al detalle, pero muy poco sobre mi propia vida. Estos Libros son importantes para toda la humanidad”.

Y pidió que nos presentaran. Alejandro le dijo a la Madre el nombre de cada uno de los que estábamos allí, la misión que tenía dentro del Proyecto y el país de origen. La Madre escuchaba atentamente. Cuando Alejandro terminó de presentarnos la Madre dijo con una sonrisa:

“Les estoy muy agradecida. Ustedes forman parte de la familia de los Padres Verdaderos”.

Leyeron bien. La Madre Verdadera nos agradecía a nosotros, cuando en realidad éramos nosotros los agradecidos. Luego hizo cantar a algunos hermanos, ella no cantó, cantaron las señoritas que atendieron a los presentes, y luego nos entregó un regalo en mano a cada uno.

Hubo otra reunión de los integrantes del equipo con la Madre, fue el tres de septiembre de 2015. De esa reunión participó solo Alejandro, ya que, como imaginarán, el resto del equipo estábamos a cuatro manos tratando de terminar el trabajo a tiempo. De ese almuerzo participaron 42 personas. Según Alejandro, la Madre se mostró muy, muy feliz y conversadora de principio a fin. Alejandro le explicó el avance del Proyecto en español y leyó una carta mía sobre las experiencias vividas durante el trabajo. La Madre pudo entender todo ya que se le leyó en coreano.

Los presentes le hicieron un regalo a la Madre, y ella dijo:

“¿A mí me van a dar un regalo? Soy yo la que debería dárselos a ustedes. A todos los que trabajan en las Sagradas Escrituras muchísimas, muchísimas, muchísimas gracias. Quisiera llevarlos de paseo, a comer algo rico, a comprarles ropa, al cine… han hecho en 3 años algo que al cristianismo le llevó 400”.

Y continuó diciendo:

“Para que vean cuánto se los agradezco y los quiero, las uvas que van a comer de postre me encargué yo misma de cortar los racimos ayer, uno por uno, de las parras”.

Cantaron unos y otros, y finalmente la Madre pidió que todos canten con ella Ommaia Nunaia. La reunión terminó a las 13:15pm sin que la Madre perdiera la sonrisa en ningún momento. Dijo que:

“Tenemos que vivir la palabra contenida en estos libros, no permitir que la maleza y la paja crezcan en nuestra huerta. Le prometimos al Padre hacernos cargo de la Providencia terrenal, y para ello no podemos hacerlo con los métodos usados hasta ahora”.

Luego invitó a todos a quedarse a jugar al yut.

Y así termina este breve informe. En lo personal, hay muchas cosas que le debo a Dios y a los Padres Verdaderos, errores que cargaré conmigo para siempre; pero mi pesar se aquieta un poco al saber que junto a otros hermanos pudimos darle alegría a nuestra Madre por unos instantes. Ver su rostro feliz paga todo los costos de este trabajo. Habrá que recordar eso en los momentos difíciles.

Espero haber podido responder algunas preguntas que de forma privada mucha gente me hizo sobre este trabajo por no haber podido explicar de forma pública el proyecto. Que Dios y los Padres Verdaderos los bendiga a todos.

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1 reply »

  1. Que le puedo decir hermanos, por este maravilloso trabajo, traducir las preciosas palabras de los Padres Verdaderos, unico e irrepetibles momentos que quedaran en sus corazones y memorias, para siempre cada una de sus experiencias que son tan dificil de expresar a traves de simples palabras GRACIAS Y BENDICIONES A CADA UNO DE USTEDES¡¡ por tan ardua labor.

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