Inspiración

Encontrando a Dios de formas inesperadas

Escribe desde los Estados Unidos

Rev. In Jin Moon

In Jin Moon

Rev. In Jin Moon

In Jin Nim
Junio 24, 2012

Buenos días, hermanos y hermanas. ¿Cómo están todos esta mañana? Les traigo saludos de nuestros Padres Verdaderos en Corea, donde tuve la gran fortuna de pasar el Día de Todas las Cosas con ellos. Siempre que veo a nuestros Verdaderos Padres un montón de emociones recorren mi cuerpo y mis bancos de memoria. Me hace darme cuenta de lo increíblemente afortunada que soy de estar viviendo en este momento con los Padres Verdaderos, que son en realidad la Segunda Venida y que han venido como representantes de nuestro Padre Celestial para compartir con nosotros las noticias de última hora, y el regalo de esta cosa maravillosa llamada Bendición, a través de la cual podemos cambiar nuestro linaje satánico al linaje de Dios.

Yo estaba mirando a mi padre, mientras realizábamos el evento, y me di cuenta que a pesar de tener unos 90 años de edad, sigue siendo cada vez más consistente, nunca cambia, es único, eterno hijo de Dios. Él mira a todos sus hijos con mucho amor y afecto. Ciertamente, hemos llegado, nosotros, es decir, mis hermanos y hermanas, a experimentar un amor mucho más parental en sus últimos años que cuando él era un hombre joven y robusto, esto porque siempre estaba tan ocupado con el trabajo en la misión y tan ocupado impulsando la providencia.

Momentos con mi Padre

A veces él es muy lindo. Él dirá las cosas que me gustaría haber escuchado hace 30 años, pero ahora se dicen y son compartidas. Me di cuenta de que la vida realmente es un viaje, y la vida que tenemos con nuestros padres, la vida que tenemos con nuestra familia, es un viaje en el que nunca se sabe lo que hay a la vuelta de la esquina. Nunca se sabe cuándo vas a escuchar esas bellas palabras, y nunca se sabe cuándo vas a tener esa experiencia que no has estado esperando.

Me encuentro compartiendo esos momentos sorprendentes y hermosos con mis padres, y estoy muy agradecida de tenerlos en mi vida. Creo que todos nos sentimos muy agradecidos de tenerlos en nuestras vidas.

Por supuesto, mi padre no puede terminar un evento sin una canción, así que cuando empezó a llamar a diferentes personas para cantar se puso un poco intimidante para mí, porque estaba sentada en la primera fila, y el Padre seguía mirándome mientras buscaba a diferentes personas para cantar. Él seguía mirándome, y era temprano en la mañana, yo realmente no tenía ganas de cantar. Pero, sin embargo, después de pedirles a diferentes líderes que cantasen, le pidió a mi hermano menor que se levante y cante, así que pensé que me había escapado del gancho.

Pero cuando Lovey (Se refiere a Hyung Jin Nim) se levantó a cantar, él, Lovey, miró alrededor y dijo, “Vos” Así que fui llamada al frente, y aunque yo no estaba de humor para cantar, Lovey me ayudó a compartir una interpretación de algunos de los temas favoritos de mi padre. Pensé para mi: “La música está en todas partes en nuestras vidas y en nuestra iglesia” No sé si algunos de ustedes han visitado la antigua casa (en Corea) donde me crié, pero era básicamente una iglesia. Era el segundo piso de una iglesia donde mis hermanos y yo crecimos. Básicamente, nos despertábamos a cantar y orar, y nos quedábamos dormidos cantando y rezando. Y ahora me encuentro en la presencia de mi padre y mi madre, y están siempre cantando y orando todo el tiempo.

Este ministerio musical de Lovin’ Life es muy importante para mí porque aquí nos deleitamos en lo que experimentamos y en lo que compartimos, y compartimos el lenguaje universal. Se convierte en una especie de conducto por el cual podemos experimentar el amor de Dios por nosotros, y podemos experimentar nuestra propia divinidad, y sentirnos sumamente inspirados y capacitados para hacer algo con nuestras vidas.

Una inusual imagen del Mesías

Al ir a despedirme de mi padre, me lo encontré sentado en una silla pequeña frente a un pequeño estanque en el centro de formación de Cheongpyeong. Tenía cinco cañas de pescar en ese pequeño estanque, y él estaba a cargo de estas cinco cañas de pescar. Fui a decirle adiós, y el Padre me dijo: “Siéntate, siéntate” Así que me senté detrás de él, mientras él trataba de atrapar un pez. El Padre tenía un buen número de nietos a su alrededor, además de algunas personas que estaban allí cuidando de él. Lovey y su esposa estaban allí, y el Padre decía, “Shh, shh. Hagan silencio”

Así que todos nos sentamos en silencio, esperando. Pero entonces, mi madre dijo: “Padre, ¿por qué no le dices adiós a tu hija?, porque ella realmente necesita irse” Una vez que mi padre empieza a pescar, en realidad no hay un final a la vista. Creo que mi mamá estuvo un poco temerosa de que yo pudiera perder algunas de las reuniones que tenía en Seúl. Así que mi ella repitió: “Padre, por favor, por favor, levántate, vamos a decirle adiós a nuestra hija y luego seguimos con lo nuestro”

Como ustedes saben, Cheongpyeong está situado en una colina, por lo que las carreteras son bastante ventosas. Pero no es así en esta zona de pesca que crearon para mi padre, que no le gusta tomar un coche porque le gusta sentir la naturaleza, sentir el viento en su cabello, por así decirlo. Así que él se monta en un carrito de golf por esas carreteras sinuosas. Cuando se despidió, subió a su carro de golf y dijo: “¡Oh!, buen viaje. ¿A dónde vas?”, Dije, “Padre, voy a Seúl”, Dijo el Padre: “Seo-ul. Seo-ul” (Esto se explica más abajo)

Ya saben, Seúl es la capital de Corea, y suena como “alma” en Inglés, ¿no? (En inglés alma es Soul, y se asemeja a Seúl) Pero cuando ustedes dicen en coreano Seúl ha da”, cuando lo hacen en un verbo activo significa: estoy triste”. Así que el Padre estaba diciéndome: “Ohh, Seúl lo-kan-i-ka”. Eso significa: “Vas a Seúl, pero de alguna manera me siento triste” Y yo le dije: “Sí, Padre, pero te veré en breve, ya que vas a volver a Las Vegas”, Dijo el Padre: “Ku-re, ku-re”, que significa: “Eso es cierto”.

Entonces la Madre dijo: “¿Nos vamos?” Así que la persona sentada al lado del Padre pisó el pedal del acelerador, pero el Padre detuvo al hombre: “Espera” Luego me miró y comenzó a cantar. En Corea Arum-dap-da quiere decir “eres hermosa”. Y él comenzó a cantar: “Tú eres hermosa, eres hermosa” No sé qué melodía estaba cantando, pero él estaba cantando. Se agitaba y decía: “Eres hermosa, eres hermosa” Entonces él le dio una patadita al hombre para que pise el pedal, por lo que el chofer pisó el acelerador, y se fueron.

Vi a mi padre desaparecer en la distancia, en las montañas de Cheongpyeong, pero él seguía cantando: “Arum-dap-da, Arum-dap-da. Eres hermosa. Todo es hermoso” Entonces cantó una de sus canciones favoritas de Corea.

Así que la visión de mi padre a medida que me despedía era la de ese lindo viejecito sentado con su esposa en un carrito de golf, desapareciendo en las montañas. Me dije: “¡Wow! Me pregunto qué diría la gente si les dijese: Ahí va el Mesías. Ahí van los Padres Verdaderos” Me di cuenta una vez más que Dios obra de maneras misteriosas. Esa visión de un anciano junto a su encantadora esposa, cabalgando hacia la puesta del sol en un carrito de golf, podría no ser probablemente la imagen o la visión que tengamos de cómo un Mesías sería, o cómo debería ser un Verdadero Padre.

Superando las expectativas

Hemos aprendido que los israelitas esperaban que el Hijo de Dios viniera descendiendo de los cielos acompañado por un coro de ángeles con trompetas sonando en todas partes, todo majestuoso, fuerte y grande, pero esa no es la manera en que Jesucristo vino. Él vino con mucha humildad, en forma natural, en una granja en algún lugar, llena de excrementos, no era el más santo de los lugares.

Al igual que los hijos de Israel hace 2000 años, hoy en día, como hijos de Dios, tenemos un montón de expectativas acerca de diferentes cosas en la vida, y, ciertamente, puede haber un montón de personas con cierta idea de lo que un Mesías debe ser o como un Verdadero Padre debería ser, aunque no todo puede encajar con lo que se nos ha dado a nosotros. Tal vez no esperaban a un hombre de Corea del Norte. Tal vez esperaban a un hombre blanco. Tal vez esperaban a un hombre blanco con ojos azules y pelo rubio, como Hollywood nos ha hecho creer.

Pero aquí vienen nuestros Padres Verdaderos, muy diferentes de lo que esperábamos. Siguen fascinándonos e inspirándonos, y, a veces, nos desconciertan, nos dejan atónitos. Pero sin embargo, son lo que son, y han venido a compartir con nosotros las noticias de última hora.

A menudo tenemos nuestra propia expectativa o visión de cómo algo debería ser, pero en realidad no debería ser así. Y a menudo la realidad nos engaña, haciéndonos sentir ingratos, poco apreciados, o perdedores. Pero, sin embargo, es la manera de Dios de recordarnos que Él y Ella trabajan de maneras misteriosas. Es una oportunidad para no añadir nuestras propias expectativas por sobre las cosas, y no siempre pedir cosas de la vida y de nuestro Padre Celestial, sino sentarnos, relajarnos, y permanecer abiertos y sensibles a las voces que están hablando con nosotros en muchas formas diferentes.

Esto me recuerda un pasaje de la Biblia, I Reyes 19:11, 12 La Biblia dice que el Señor no se encuentra en los vientos poderosos. Tampoco está el Señor en el terrible y temerario terremoto, o el ardiente fuego. En su lugar, dice en I Reyes que Dios se encuentra en una “pequeña voz”.

How Deep Is Your Love de los Bee Gees

Cuando yo estaba pasando por mi adolescencia, luché con el tema de mi propia identidad, la búsqueda de mi propia identidad, descubrir quién quería ser, decidir si quería o no creer en el Principio Divino, y creer lo que mis padres eran. Al igual que cualquier otra persona, pasé por un montón de búsquedas y oraciones, y mucho llanto. Pero al mismo tiempo, yo siempre tenía esperanzas de poder oír las palabras de Dios.

Le dije a Dios: “Si existes, quiero verte, quiero oírte, quiero olerte. Quiero sentirte. Quiero saber, así que respóndeme” Este es el tipo de pasión que yo tenía. A menudo encontramos que la vida es difícil, y sólo queremos que Dios nos diga algo. Sólo queremos escuchar a Dios con Su voz todopoderosa proveniente de los cielos, diciéndonos: “Esto es lo que quiero que hagas”

Yo quería a alguien que me dijera que todo iba a estar bien. Quería a alguien que me diga: “Esto es lo que debes hacer con tu vida” Yo quería que alguien me dijese: “Yo estoy aquí, existo. Y por lo tanto, puedes creer en Mí, porque sabes que estoy aquí”, quería algún tipo de señal. No sé cuántas veces grité en mis oraciones: “Quiero verte, quiero escucharte”

En una ocasión en mi vida, cuando estaba luchando con las tentaciones del presente y las oportunidades que se presentaban delante de mí, yo quería que Dios se apareciera y me dijese: “¡No lo hagas!” O: “Sólo cree en Mí” O: “Sólo haz esto un poco más, y voy a tener una solución para tí” Quería que Dios solucionara mis problemas. Yo quería que Dios me diese la fuerza para hacer lo correcto. Quería que Dios estuviese allí para mí para que tomase mi mano.

Yo estaba desesperadamente buscando y luchando, y estaba casi en el extremo final de mi ingenio, y me preguntaba: “¿Realmente vale la pena la vida? Porque lo que veo delante de mí y lo que me rodea es bastante miserable” No pude tener la sensación de que había esperanza a la vuelta de la esquina. No podía sentir que había algo que pudiera esperar.

Le dije: “Dios, dame una señal. Sólo dame una señal. Sólo déjame saber que estás ahí. Déjame saber que me puedes sentir, yo te escucho. Sólo quiero verte” Estaba diciendo estas cosas una y otra y otra vez en mis luchas internas. Hubo un tiempo cuando yo estaba tan desesperada que me negué a salir de mi habitación. Yo no quería salir hasta que tuviera algún tipo de respuesta.

Entonces, algo muy interesante me pasó. Yo estaba esperando tener una visión o una revelación. Yo estaba esperando que Dios apareciera ante mí en una nube, con el aspecto de una abuela grande y corpulenta, o como una figura de Santa Claus. Yo quería que Él viniera y me abrazara. Yo quería que Él me dijera: “Todo está bien. Te amo y vas a hacer muchas cosas grandes” Quería esta imponente presencia de una voz, y yo quería oír ciertos mandamientos de Él, diciéndome exactamente qué hacer para solucionar mis problemas.

Yo estaba esperando y esperando, desesperadamente. Esperé durante muchos días, pero no escuché nada. Yo no vi esa figura de Santa Claus bajar de las nubes con esa voz poderosa para decirme que todo iba a estar bien. Recuerdo que salí de mi habitación, al estar tan abatida y con un hambre terrible, porque no había comido en días, ya que quería encontrar a Dios. Yo quería sentirlo, yo quería ver, quería oír a Dios. Estaba tan golpeada y aplastada, y me decía a mí misma: “Creo que Dios no se preocupa por mí” Yo quería escuchar esa voz de mando, resonante, diciéndome que todo iba a estar bien, pero Él no vino.

Pero como yo tenía tanta hambre, me dirigí a la cocina y comencé a prepararme algo para comer. Entonces, mi hermano menor entró a la cocina, tenía una pequeña radio que llevaba a todas partes. Una cierta canción estaba sonando, al principio yo no la estaba escuchando. Cuando mi hermano dijo: “Hola” Yo simplemente no le hice caso porque estaba tan enojada de que Dios no hubiese aparecido en frente de mí. Él puso la radio en la mesada de la cocina, donde nos sentamos muchas veces a comer.

Ya había traído mi plato lleno de comida y me había sentado, totalmente devastada, totalmente aplastada, cuando empecé a escuchar la canción que estaba sonando. Al principio sólo quería deshacerme de cualquier sonido. Yo sólo quería que esa radio se apagara, y estaba casi a punto de decirle a mi hermano, “Apaga esa maldita cosa”. Pero entonces la canción llegó al coro, y era “How Deep is Your Love” (Cuán profundo es tu amor) de los Bee Gees. La canción sonó con el coro, diciendo: “Cuán profundo es tu amor, cuán profundo es tu amor”

En ese momento me di cuenta, “Aquí estoy. Yo quería escuchar a Dios fuerte y claro, y estaba esperando algún tipo de manifestación mística que apareciera adelante de mis ojos. Yo estaba esperando algo grande, algo majestuoso, algo que todo lo consume” Pero me di cuenta de que Dios me estaba hablando con la voz muy suave y pequeña de los Bee Gees. No esperaba que Dios sonase así. No me esperaba que Dios viniera a través de una radio, con un tema cantado por los tres hermanos Bee Gees. Yo estaba esperando una banda de ángeles, como el Coro del Tabernáculo Mormón, como algún tipo de banda o algo así. Yo estaba esperando algo fuerte y grande.

Pero mi hermano tenía la radio a un volumen muy bajo. “¿How deep is your love, is your love? ¿Qué tan profundo es tu amor?” Y yo pensaba: “¿Es esta la manera en la que Dios está hablándome? ¿Es este Dios?” Ellos simplemente siguieron cantando. Y yo me dije a mi misma: “Esto no es Dios. No es posible que sea Dios, porque son los Bee Gees” Pero, ¿adivinen qué? En mi devastación y en mi momento de la destrucción total, Dios me habló con esa voz pequeña, en vez de darme mandamientos como: “In Jin, voy a resolver tus problemas” como cuando Dios le dio los Diez Mandamientos a Moisés.

Yo quería mis diez mandamientos que resolvieran todos mis problemas. Pero en vez de darme mandamientos poderosos, Él me dio los Bee Gees. Y en lugar de un mandamiento, me dio una pregunta. Él me hizo una pregunta. Él me preguntó: “¿Qué tan profundo es tu amor?” Significado: “¿Cuál es tu capacidad de amar? ¿Cuál es tu capacidad o profundidad y anchura o magnitud a través del cual viajarás a través de la vida y experimentarás esa cosa llamada amor en sus múltiples facetas?”

Muchas veces, cuando pensamos en el amor, pensamos que todo es bello y hermoso. Pero el amor se puede experimentar de muchas maneras diferentes. A veces el amor se puede experimentar en las situaciones más extrañas, o a veces, en las más sagradas formas, las formas más jubilosas, o incluso los más tristes caminos. El amor es multifacético, y esa es la razón de por que nos intriga y nos obliga a aprender más y más acerca de él cada día y cada momento de nuestras vidas.

Me di cuenta de que Dios estaba hablándome a mí. Él no me estaba dando una respuesta, me estaba haciendo una pregunta simple: “¿Qué tan profundo es tu amor” En lugar de un coro de ángeles, tenía tres hermanos cantando: “¿Qué tan profundo es tu amor?” Me estaban haciendo una pregunta que realmente me hizo pensar: “Bueno, ¿qué tan profundo es mi amor?” ¿Realmente me encanta la gente que profeso o que digo que estoy amando? ¿Realmente me preocupo por las personas que significan algo para mí? Y si lo hago, ¿cómo puedo expresar este amor?”

Así que me di cuenta en ese momento, tal y como dice la Biblia, que no son los terremotos o el viento o el fuego los que van a revelarnos el poder, la magnitud y la majestad de Dios, a veces está en la voz pequeña y tranquila. Y a veces es de la manera que menos lo esperamos. No esperaba encontrar a Dios a través de los Bee Gees. Pero en ese momento de mi vida, cuando yo estaba totalmente desesperada, buscando la necesidad de algún tipo de señal, me dieron una señal de Dios. Tuve la voz de Dios en la más inesperada de las formas.

Esa es la belleza de la vida. Dios nos sigue desconcertando y sigue siendo misterioso, pero sin embargo, encuentra la manera de hacernos saber que Él y Ella nos aman, se preocupan por nosotros, y quieren lo mejor para nosotros.

He experimentado a Dios por primera vez a través de la pequeña voz de una canción que salía de la radio de mi hermano menor. A menudo, cuando menos esperamos las cosas, es cuando Dios se revela a sí mismo a nosotros.

“When I´m Down” de Chris Cornell

Cuando Dios me preguntó: “¿Qué tan profundo es tu amor?” me estaba haciendo esta pregunta en el contexto de todas las expectativas que yo tenía de Dios. Ahora sé que Dios me ha tocado, que sigue tocándome, y me tocará en un futuro de maneras inesperadas. La música ha sido una parte tan sorprendente e importante en mi vida, y hace poco, cuando estaba pensando acerca de este tema del sermón, me di cuenta: “Wow, en los momentos cruciales de mi vida, Dios me ha hablado a través de las canciones” Es bastante sorprendente. En mi primer intento desesperado por ver a Dios, por sentir a Dios, escuchar a Dios, salió de los Bee Gees. Y salió con esta pregunta: “¿Qué tan profundo es tu amor?”

Cuando experimenté a Dios con los Bee Gees yo era soltera. La próxima vez en mi vida que experimenté luchas porque sentía como que todo mi mundo estaba llegando a su fin era en la agonía del matrimonio, sumida en el siguiente nivel de mi vida. Todo el mundo sabe que la construcción de una familia ideal no es automática. No es un proceso natural. Una gran cantidad de esfuerzo es necesario para entrar en ella, y desde luego, yo no soy diferente. Así que para hacer frente a todas las cosas por las que tuve que pasar, yo estaba dispuesta a rendirme de nuevo y no estaba deseando que llegase el mañana. Yo estaba muy bajoneada. Me sentía abrumadoramente bajoneada. (Por “bajoneada” entiéndase triste, desalentada)

Recuerdo cuando escuché por primera vez a Chris Cornell cantar esta canción que acabamos de escuchar. Yo estaba como: “Wow, así es exactamente como me siento. Ahora mismo estoy en la agonía de sentir que estoy deprimida todo el tiempo. No puedo sacudirme este peso, quitarme esta responsabilidad. Simplemente me está aplastando. Me siento como si estuviera descendiendo. No hay nada a la vista. ¿Cómo voy a pasar otro día?”

Y otra vez yo estaba rezando y hablando con Dios, diciéndole: “Sólo deseo, yo sólo deseo que pueda encontrar la fuerza para seguir adelante. Sólo deseo que haya algo de lo que yo pueda aferrarme” Entonces, esta canción sonó. Simplemente me golpeó y me llegó, y yo no podía dejar de llorar. Yo estaba pensando: “A menudo he sentido que Dios es un músico, y si Dios es un músico, él es probablemente el mejor músico del universo, el mejor cantante de blues del cosmos.

Tú cantas el blues porque has sufrido y tu vida es miserable. Una gran cantidad de dificultades te han golpeado la cara, pero tienes la fuerza para cantar sobre ello. Al cantar sobre ello, vas a compartir con todo el mundo por lo que has estado pasando, al cantar sobre ello es que estás diciendo: “Pero, tengo que seguir adelante. Voy a conseguirlo con mis amigos de esta banda” o “Voy a hacerlo a través de esta canción, porque me hace sentir bien. Voy a cantar otro blues”

Sentí que si a Dios se le diera la silla de un músico, probablemente sería el mejor cantante de blues. Probablemente estaría cantando sobre la forma en que ha perdido a Sus hijos, cómo perdió a Su hijo e hija, y todos esos años de espera y sufrimiento, tratando de preparar el camino para que el Hijo de Dios aparezca, y teniendo que esperar otros 2.000 años antes de que hubiera una preparación suficiente para que pudiera lograrse la Segunda Venida del Mesías, todo para asumir la misión de ser un hijo y una hija victoriosos de Dios. Dios ha estado cantando blues por un tiempo horriblemente largo.

Estoy segura de que muchas veces Jesucristo cantó algún blues. No sabemos que música estaba sonando en su cabeza cuando estaba siendo crucificado. Cuando tengo esas visiones, cuando veo como una película sobre la crucifixión de Cristo, de él muriendo en la cruz solo, sin discípulos a la vista, me he preguntado: “Si un discípulo hubiese estado a su lado y le hubiese dicho: ¡Crucifíquenme mí también! ¿Qué hubiera pasado? ¿Cómo Jesús se hubiera sentido?” Pero ninguno se ofreció a tomar el lugar de Jesús. Todos desaparecieron. Todos huyeron, y dejaron a Jesús morir en la cruz solo.

A menudo me hice la pregunta: “Cuando el Padre se dio cuenta de la magnitud de la misión que le esperaba, ¿cuántas veces debe haber llorado de tristeza porque la gente no lo entendía o porque no se dieron cuenta de quién era y de lo que él vino a hacer?”

A menudo me he sentido un poco como la canción de Chris Cornell, “When I´m down”, porque a veces en el contexto de esta comunidad en la que nuestro objetivo es crear familias ideales hay tanto sufrimiento, dolor y miseria. A veces tienen que preguntarse, “¿Existe realmente un mañana? ¿Habrá realmente una oportunidad para mí para finalmente lograr lo que me gustaría lograr?” A menudo me he encontrado a mí misma cantando un blues también.

Cuando escuché esta canción, Dios me habló de nuevo con una voz pequeña, en la pequeña voz de una canción, pero fue Dios, no obstante, el que me habló. Y fue un mensaje que yo necesitaba escuchar, porque la canción dice: “Yo sólo te quiero cuando estoy bajoneado, pero yo estoy bajoneado todo el tiempo” En ese momento de mi vida, sentí como que no había nada más que estar bajoneada. Pero en cierta forma Dios me estaba diciendo: “Si estás bajoneada o te sientes como si estuvieras flotando en este mar perpetuo de los “bajones”, todavía voy a estar allí. Porque incluso cuando te sientes como si estuvieras en este universo deprimido, sigo siendo parte de tu universo, porque yo soy tu padre. Y ¿adivina qué? Te amo. Tú crees que yo sólo te quiero cuando estoy bajoneado, pero yo realmente te amo todo el tiempo porque estoy bajoneado todo el tiempo”

Dios estaba tomando el camino más inesperado. Quiero que Dios me diga que me quiere y que me demuestre en la forma en que yo lo espero un gesto cariñoso. Tal vez Él me ama cuando me siento jubilosa, cuando me siento muy bien conmigo misma. Pero de esta forma menos esperada, Dios estaba jugando con las palabras, Dios me estaba diciendo: “Te amo todo el tiempo”

John Lennon escribió una canción en la que dice: “La vida es lo que sucede mientras estás haciendo otros planes” Muchas veces nuestra vida es así. Estamos constantemente haciendo planes para nuestros hijos o para nuestra familia. Están todas estas cosas maravillosas que nos gustaría hacer, pero luego pasa la vida. Las cosas van mal. Nuestros niños son llevados por el mal camino. Nuestros niños se caen y se golpean las rodillas. Las cosas inesperadas caen al costado del camino, y nosotros nos preguntamos: “¿Dónde está Dios?”

En la profundidad de mi desesperación Dios otra vez me estaba diciendo a través de una canción: “Mira, Yo estoy aquí, y la verdadera pregunta que tienes que estar preguntándote, en vez de sentirte aplastada por el peso de la vida, es: ¿Qué vas a hacer al respecto?” En otras palabras, ¿cómo vas a amar? Necesitas sacarte de la miseria tirando de ti misma sin ayuda de nadie. Se tu propio agente de cambio” Ese es el mensaje que Dios me dio.

En retrospectiva, me doy cuenta que a veces Dios nos empuja a nuestro límite. A veces Dios nos obliga a experimentar lo que realmente no nos gusta experimentar, y a través de esa experiencia viene una nueva comprensión de la mejor manera de amar a alguien.

El fundador de un programa de televisión llamado America´s Most Wanted se convirtió en el presentador de ese programa debido a que sufrió la brutal muerte de su hijo (Se refiere a John Walsh. Su hijo, Adam Walsh, de seis años, fue secuestrado y asesinado en el año 1981. Como consecuencia de esto, John creó el conocido programa “los más buscados de América” que les brindaba espacio a las personas que buscaban algún familiar desaparecido. El programa fue cancelado en junio del 2011, luego de 23 años al aire, para pasar a transmitir solo por cable) Sin embargo, él no estuvo devastado o destruido, a pesar de que la tragedia le pasó mientras él estaba haciendo otros planes. Estoy segura de que tenía planes para ese niño, como ir a una escuela fantástica, tal vez que sea un músico fantástico, o que fuera un profesor o un artista excepcional. Estoy segura de que tenía otros planes.

Pero su hijo fue asesinado, y él tuvo que hacerse la pregunta: “estoy muy bajoneado y no siento el amor, pero, ¿voy a ser aplastado o voy a ser mi propio agente de cambio y a crear algo hermoso de mi sufrimiento? Tal vez porque he sufrido este horrible, brutal asesinato de mi hijo, tal vez pueda ayudar a otras personas en situaciones similares” La miseria de un hombre se ha convertido en una vida que da esperanzas para muchos padres en situaciones similares.

Cuando Dios me habló a través de la canción de Chris Cornell, “When I’m Down” me di cuenta de que cada vez que quería que Dios me solucionase algo, que me arreglase algo, Él siempre me empujaba hacia atrás, o Ella siempre me empujaba hacia atrás, con una pregunta que me hacía pensar acerca de cómo podía yo ser el factor que contribuyese a mejorar las cosas. Tal vez he sufrido lo que he sufrido o he pasado por lo que he pasado por las agonías de dolor y sufrimiento, tal vez eso me puso en una mejor situación para ayudar a otras personas.

The Bee Gees, Chris Cornell y U2

Ciertamente, en el curso de mi vida, nunca he tenido sueños de ser un pastor o de estar en la situación de ayudar a un montón de personas. Pero hoy en día como pastor me encuentro aprovechando todas las veces que he sufrido, cuando he sentido que no podía seguir más, cuando me sentía totalmente inútil. Pero de alguna manera, Dios me ha ayudado para que pueda durar lo suficiente como para ayudar a otras personas que pudieran estar en situaciones similares. Se ha vuelto tan claro para mí el hecho de que Dios no viene montado en un brillante caballo blanco, como un príncipe del que me enamoraría. Dios realmente espera de mí que lidie con mis problemas, con mi vida, pero al mismo tiempo, Dios me permite saber de muchas maneras diferentes, con esas pequeñas voces, que Él y Ella siempre están ayudando y guiándome.

Debido a que yo provenía de Corea y luego aprendí inglés, las palabras son absolutamente fascinantes para mí. Así que me gusta mirar las palabras y a veces darles una vuelta de tuerca. A veces uso las palabras y las letras como un acrónimo. Así que cuando escuché “How Deep is Your Love” y vi la palabra Bee Gees, en un momento en que estaba sufriendo y dudaba de Dios, era una especie de recordatorio para mí: sigue creyendo en Dios, cree en Dios.

Y cuando Chris Cornell cantaba: “Yo sólo te quiero cuando estoy bajoneado” para mí, Chris Cornell fue un buen recordatorio de: “Centra tu núcleo. No importa por lo que estés pasando, céntrate y se fiel a tu núcleo”

Y la siguiente canción, “In the Name of love” (En nombre del amor) me ayudó mucho en términos de tratar con algunas de las cosas con las que he tenido que tratar. Esta canción era cantada por U2. Dios me estaba diciendo: “Cree en Dios, centra tu núcleo; a continuación, tú también puedes experimentar el Reino de los Cielos mediante la construcción de esta familia ideal, o una familia bajo Dios” (Aquí In Jin hace un juego de palabras. U2 en inglés suena similar a decir You Too, y You Too significa Tú También)

Esa canción, “In the Name of Love” me habló cuando yo estaba en otro nivel de mi vida. Ahora bien, no era sólo el matrimonio, sino que eran los niños. Como madres, queremos crear un ambiente sumamente maravilloso para los niños, queremos lo mejor para nuestros hijos. Así que miro a cada uno de mis hijos como unos diamantes preciosos tomados de abajo de la superficie terrestre. Cuando toman un trozo de diamante, que tiene incrustadas un montón de otras cosas, para que usted revele el brillo del diamante lo tiene que limpiar, cortar y pulir. Es un proceso largo.

Del mismo modo que un niño, la realización de su verdadero valor va a tomar algún tiempo. No importa lo rápido que queramos que suceda, cada niño tiene su tiempo propio, al igual que el maíz; la planta tiene su propio tiempo. Ustedes siembran el maíz en la primavera, pero no importa lo mucho que quieran comer maíz en la primavera, lo que tienen que hacer es esperar la cosecha en el otoño. Todo tiene su tiempo propio, y todas las personas son diferentes, ya que tienen un tiempo diferente o un ciclo en el que se dan cuenta de quiénes son, y que: “Sí, yo soy ese diamante maravilloso, y es mi deber compartir mi brillante luz con el resto del mundo, y no sólo conservarlo para mi”

El coraje de amar

Una de las cosas con las que estaba luchando en la crianza de mis hijos fue: “¿Cómo puedo educar a mis hijos para que quieran tener esta cosa llamada “la Bendición” y querer realmente dedicarse a uno de los cónyuges eternamente? Es tan hermoso, pero ¿cómo puedo hacer para que se preparen y esperen algo bueno? Hay tantas tentaciones por todas partes, tanta estática en el aire diciendo: “¿Por qué esperar? Experimenten ahora. Disfruten. Vayan a través de diferentes experiencias; tarde o temprano, si quieren la Bendición, entonces vayan a la Bendición”

Mucha gente está diciendo un montón de cosas. En sus grupos, algunos niños pueden ser buenos, pero algunos niños pueden estar diciéndoles: “Bendición, ¿por qué es tan importante? Tal vez no es tan importante. Sólo deberíamos tomar y aprovechar todo lo que podamos en este momento”

Una madre quiere que su hijo tenga lo mejor en la vida. Sé que cuando le preguntas a alguien: “¿Qué es lo más importante para usted?”, la mayor parte del tiempo esas conversaciones se reducen al deseo de esa persona de amar y ser amado. Todo el mundo quiere amar y ser amado. Todo el mundo quiere experimentar el amor verdadero. Todo el mundo quiere ser apreciado, respetado, amado, adorado.

Nadie quiere ser lastimado. Cuando se trata de amor, nadie quiere sufrir el dolor causado por personas que no lo están tratando en el mejor de los sentidos. Yo ciertamente no quiero que mis hijos tengan relaciones numerosas y pasen por la agonía a las que muchos jóvenes se lanzan. Yo no quiero que mis hijos se lancen al vacío. Quiero que esperen y se preparen para esa persona tan especial. Alguien con quien compartir algo precioso en la primera noche que estén juntos Quiero que mis hijos tengan esto.

Así que cuando pensé, “¿Cómo puedo inspirar a mi hijo a querer esto?” Me acordé de una cosa que he aprendido en el curso de mi crecimiento en el movimiento. Es decir, “Para amar a alguien, necesitas tener el coraje de amar” La vida es tan difícil para los jóvenes porque sus amigos les dicen: “Haz esto, haz aquello. ¿Drogas? Ten relaciones sexuales, ten relaciones numerosas, el amor no importa” Las revistas están diciendo esto. Sus amigos les están diciendo esto. A veces la gente en su familia les están diciendo esto. Todo esto hace que sea difícil amar.

Pero si ustedes desean crear una familia ideal o, finalmente, fundar algo hermoso, realmente tienen que ser valientes. Ustedes tienen que ser lo suficientemente valientes como para decir: “No, yo no voy a tirar mi vida a la basura, quiero algo mejor. Sí, tú me estás diciendo todas estas cosas: vamos a hacer esto, vamos a hacer aquello, Pero yo tengo que ser lo suficientemente valiente como para defender lo que creo, lo que quiero lograr en mi vida. Es necesario mantenerme firme en mi deseo y en mi sueño de lograr lo que quiero lograr”

Enseñarles a los niños a no temer, sino a soñar

Se necesita una gran valentía para resistir toda la tentación que viene de todas partes, todos los terremotos y el fuego que quieren consumirnos, quemarnos, y causarnos estragos. Como madre, me he dado cuenta, y creo que muchos de los padres en la audiencia se han dado cuenta, que cuando tenemos niños ellos pueden cometer el mismo error que tuvo lugar en el Jardín del Edén.

Cuando pensamos en la Caída, nos acordamos de Adán y Eva extraviados después de que Dios les dio un mandamiento temerario. Dios les dijo: “Si ustedes comen del fruto del árbol, morirán” Eso es como decirle a sus hijos, “Si tienen relaciones sexuales, ustedes van a tener cáncer” Ustedes saben, esto es bastante aterrador. Dios quiso asustarlos, y muchas veces nosotros, como padres, queremos asustar a nuestros hijos para que nos obedezcan.

Pero, ¿adivinen qué? Tratar de asustar a nuestros hijos para que obedezcan no funciona. Decirles todas las cosas que ellos no pueden hacer porque un montón de cosas horribles van a pasarles no es fuente de inspiración. Cuando miro mi propia vida y me pregunto honestamente: “¿Por qué tengo que esperar a la Bendición? ¿Por qué quiero esperar?” No es que no hubo una oportunidad. Por supuesto que hubo una oportunidad. No es que no hubo tentaciones. Por supuesto, hubo tentaciones.

Pero no fue el miedo de meterme en problemas lo que me mantuvo alejada de problemas. No fue el miedo de ir al infierno. Cuando eres adolescente, piensas incluso que el infierno podría ser atractivo, “buena onda”, como dicen ellos. Crees que la vida es realmente mala, así que tal vez deberías probar el infierno. Los jóvenes quieren probar lo extremo, y para un montón de religiosos de la comunidad con mentalidad cerrada como la nuestra, el infierno es la frontera extrema que los adolescentes pondrán a prueba una y otra vez. El miedo no va a proteger a nuestros hijos. El temor del infierno, quemarse con fuego eterno, no va a asustar a nuestros hijos. Desde luego, eso no me asustó. Pensé, “estoy viviendo en el infierno, por lo que no puede ser mucho peor” Y estoy segura de que muchos jóvenes sienten de esta manera.

Lo que realmente me inspiró, lo que me mantuvo con el valor de amar es este sueño que tuve. Si tuviera que preguntarme sinceramente, yo tendría que responder que: “Sí, yo podría haber hecho esas cosas. Yo podría haber hecho todo lo que los demás estaban haciendo” Pero si me preguntaba: “¿Cuál es la cosa más importante que quiero para mi vida?” Honestamente, tenía que decir que lo más importante en mi vida fue y es ser amada, amar y tener una hermosa familia. Yo quería un “Es una maravillosa vida” en mi familia. Yo quería una familia en la que todo el mundo estuviese feliz de ver al otro en Acción de Gracias y en Navidad. Y yo quería una familia en la que mis padres estuviesen allí, porque nunca antes estuvieron allí. Estaban tan ocupados. Yo quería un ambiente íntimo y un entorno agradable y tranquilo, lleno de voces pequeñas y encantadoras. Eso es lo que yo quería.

Por lo tanto, es el sueño de querer algo, la visión de lo que quiero lograr en mi vida lo que me mantuvo esperando, lo que mantuvo la esperanza y el deseo de prepararme para ese gran día. No esperé a causa del miedo a ser condenada al infierno. Me doy cuenta de que esto es como Adán y Eva, que no fueron consumidos por el miedo de morir. De hecho, el miedo realmente no se compara con el tipo de cosas o el tipo de promesas que Lucifer le ofreció a Eva.

Lucifer le dijo a Eva: “Vas a ser tan poderosa como Dios. Tendrás tanto conocimiento como Dios. Vas a ser omnisciente, omnipotente” Es esta visión, el sueño de ser como Dios, lo que le dio a Eva el valor de amar y el coraje de hacer lo que no debería haber hecho. Es el acto de haber sido inspirada lo que causó que Eva siguiese a Lucifer. Él la inspire, pero de forma equivocada.

Por lo tanto, si el miedo a la muerte no detuvo a Adán y Eva de caer, eso nos hace pensar como padres de familia: ¿qué va a funcionar con nuestros niños? Aquí, en Lovin’ Life he animado a los padres a no dar a sus hijos una lista de cosas que no pueden hacer, porque la lista es realmente larga. Es preferible darles un sueño. Darles una visión de lo que pueden ser, lo que puede tener, lo que puede lograr en el nombre del amor por vivir una vida de sacrificio, viviendo una vida para el bien de los demás, y de esta manera preparar su vida en aras del otro que va a ser su pareja para el resto de su vida eterna.

Vaya, eso es algo romántico, ¿no? Todo el mundo quiere un gran romance. Pues bien, el Padre Celestial nos lo ha dado a nosotros, así que ¿qué les parece? Incluso con mis propios hijos, me di cuenta de que el momento en que les di una lista de cosas que no podían hacer, la siguiente cosa que supe es que las habían hecho, y que las iban a seguir haciendo. Así que he tenido que adoptar un enfoque diferente. En lugar de rodearlos con miedo y todas las cosas horribles que les iban a suceder en sus vidas, he decidido dibujarles una visión o una imagen de todo lo que pueden tener en sus vidas si aprenden a esperar y desarrollar el valor del amor. Se necesita mucho valor porque es difícil. Es difícil defender lo que creemos y luchar por lo que queremos en la vida.

Cuando me enfrenté a mis propios deberes maternales y la forma de tratar y educar a mis hijos, esta canción llegó a mi mente y mi corazón. Y de nuevo, me recordó que Dios está en todas las pequeñas cosas, las cosas que a veces no escuchamos, porque no nos hemos entrenado para ser abiertos y sensibles.

Escuchando con el “Reining Ear

Mi hermana menor es una deportista ecuestre, y porque ella estaba tan comprometida en montar a caballo, todos crecimos montando caballos. A través de esta experiencia una de las cosas que aprendí acerca de los caballos es que son controlados por un cabestro, y también con un freno, y por la forma en que flexionan y presionan las piernas en el caballo, según las diferentes direcciones que desean que el caballo se dirija. Hay una gran cantidad de centros de mando sobre el caballo que operan al mismo tiempo.

A los caballos que lo hacen muy bien o que tienen una unidad misteriosa con el jinete le llamamos el reining ear (La traducción más cercana sería que se gobierna a los caballos por el oído muy fino que ellos tienen) Para los jinetes este término significa que: “Sí, al caballo se le da la orden de ir a la izquierda, a la derecha, ir rápido o ir lento, o detener con un cabestro y con freno, porque una parte del conductor lo controla con la broca y la brida. Pero, al mismo tiempo, algunos caballos están tan capacitados y son tan competentes para hacer las cosas con el jinete de una manera tan uniforme que los dos se mueven casi como un solo cuerpo. Esos caballos utilizan el reining ear.

Esto significa que un oído del caballo está siempre en sintonía con la voz del maestro o del entrenador. Así que, aunque haya un montón de ruido y una gran cantidad de direcciones externas, y aunque los comandos se les estén dando a través del cabestro, el freno y las piernas para decirle al caballo lo que debe hacer, el caballo deja un oído abierto para escuchar constantemente la voz del amo.

A menudo, la voz o la dirección del maestro se le dice con una muy pequeña y apacible voz. Muchas veces es sólo un sonido, tal vez unos pocos toques, que le dicen al caballo hacer esto o aquello. El maestro y el caballo tienen su lenguaje propio, y el oído del caballo está siempre abierto y sensible a la voz principal que dice lo que el caballo exactamente tiene que hacer. Así que incluso si la brida o la broca dicen una cosa, o la pierna dice otra, si el reining ear oye: “Disminuye la velocidad un poco más”, o simplemente, “Espera”, o “Ten cuidado”, entonces el caballo se ajusta lo que está oyéndole a esa voz.

Así también ocurre con nosotros. En el curso de nuestras vidas, muchas de las presiones externas tratan de conformarnos y nos presionan para que hagamos muchas cosas diferentes. Al igual que el caballo, estamos recibiendo una gran cantidad de diferentes direcciones a través de una gran cantidad de centros de mandos diferentes. Entonces, también como el caballo, nosotros, como hijos e hijas divinos de Dios, debemos tener el reining ear abierto, dejar nuestro corazón abierto y sensible a la voz, a menudo una voz muy pequeña, que nos dice lo que el Padre Celestial y la Madre Celestial quieren compartir con nosotros.

En el curso de mi vida, Dios me ha hablado de muchas maneras diferentes, pero una de las maneras en que Él y Ella me han hablado es a través de las canciones, como estas tres canciones, en estos tres diferentes episodios o fases de mi vida. Por lo tanto, me he dado cuenta una vez más que mis propios prejuicios o expectativas pueden no ser exactamente lo que a veces termina siendo lo más inesperado, o lo menos esperado, o la más tranquila de las maneras en que Dios nos habla. De esta manera, Dios puede hacernos saber que somos amados y cuidados, que quiere que hagamos nuestro mejor esfuerzo, y que seamos los agentes de cambio para marcar el comienzo del nuevo milenio.

Así como cuando vi a mi padre desaparecer en la distancia cantando una de sus canciones favoritas de Corea, de nuevo, era una canción para mis oídos, y Dios me habló: “¿No es éste una bella imagen? Esto es tan diferente de lo que imaginabas que el Mesías debía ser, ¿verdad?” Eso es lo que Dios me dijo. Y de nuevo sentí una increíble calidez, amor y una energía que me llevaría de vuelta a casa a continuar haciendo lo que hago todos los días.

Me di cuenta que, al igual que la Biblia ha dicho: “No es el viento. No es el terremoto, y no es el fuego” En otras palabras: “No busques las cosas grandes, la superficialidad de la vida, la voz fuerte, las cosas que te hacen temblar. Sino mira en lo profundo y mantiene tu reining ear abierto, porque cuando lo hagamos, vamos a escuchar la guía maestra de nuestro Padre Celestial, quien siempre nos guía, y siempre nos ama.

Hermanos y hermanas, de esta forma, mantengan sus reining ear abiertos a nuestros Padres Verdaderos, porque ellos están aquí guiándonos, liderándonos y queriendo lo mejor para nosotros como hijos e hijas eternos de Dios.
Hay un montón de estática en el aire todo el tiempo. Mucha gente está diciendo un montón de cosas tontas. Tengan el reining ear abierto. Mantengan sus corazones abiertos y sensibles a los misteriosos caminos de Dios, y si lo hacen, si lo hacemos, descubriremos que Dios nos está hablando todo el tiempo.
Así que, Dios los bendiga, tengan una gran semana. Gracias.

Fuente

Traducción no oficial, solo para Unificacionistas:

Ricardo Gómez, Argentina

Ricardo Gómez      ricardomardel@yahoo.com.ar

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7 replies »

  1. Hermoso sermon, siempre me siento indentificada con los sermones de los HsVs, el curso que ellos han pasado y pasan se parece al que nosotros pasamos, Gracias y Bendiciones

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  2. Muchisimas gracias. Me ha hecho llorar en varias ocasiones porque me he sentido identificada con ella en algunos momentos. Ha sido inspirador. Gracias de todo corazón.

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