Opinión

Todos los seres son inteligentes

Escribe desde Taiwan:

Fernando Rey Boullón

Fernando Rey Boullon

Durante siglos se nos ha enseñado que la gran diferencia entre el ser humano y las demás especies vivientes es la “inteligencia”. El hombre es superior, por su inteligencia.

Cuando leemos “pienso, luego existo” nos estamos apoyando en el razonamiento básico de este principio. El hombre es, porque piensa, y si no piensa, ya no existe: serás inteligente o no serás nada.

Este principio se basa en la idea de que las demás especies no piensan, y que son ignorantes de su existencia. No existen, por lo tanto, porque no piensan, o no se piensan. El mono no piensa, el elefante no piensa, la tortuga tampoco y el loro habla pero dice pavadas incongruentes y sin sentido.

¿Es realmente que no piensan o que, por el contrario, no expresan sus pensamientos al modo humano, pero si piensan a su propio modo?

Cuando el león ruge, ¿que expresa? Cuando la vaca muge, ¿por qué lo hace? ¿Y cuando el perro mueve la cola?

Hay algunos que se sorprenden al entender que las ballenas se comunican entre ellas, y que hay un lenguaje de gestos en todas las especies, como cuando la paloma infla su pecho y “baila” alrededor de su posible pareja para cortejarla. Si hay lenguaje de gestos, tiene que haber inteligencia para determinar cuales son los gestos apropiados y cuales no. Conoce, analiza y comprende el entorno y la situación. Nunca veremos a una paloma cortejando a una estatua.

Sobre la base de que el hombre posee esta clase de existencia, se apoyaron las teorías de Hitler, entre otros, sobre “La raza superior”, la raza que todo lo sabe,  todo lo puede y reinará sobre los otros seres humanos, los que no son tan inteligentes y, por lo tanto, inferiores, ya que si hay una raza superior habrá otras inferiores. Cuanta más inteligencia más “superioridad”, por lo tanto, más derechos y predominancia sobre las otras razas humanas inferiores y sin derechos, salvo la obligación de obedecer a estos seres maravillosos.

Leemos en el diccionario sobre inteligencia:

 

o    f. Facultad de conocer, analizar y comprender: destacaba por su inteligencia superior a la media.

o    Habilidad, destreza y experiencia: si actúas con inteligencia conseguirás de él lo que te propongas.

o    inteligencia artificial INFORM. Conjunto de técnicas que, mediante el empleo de la informática, permite la realización automática de operaciones hasta ahora exclusivas de la inteligencia humana.

“Tener” inteligencia, ¿es “ser” inteligente?

¿Es el “tener” lo que hace al “ser”? ¿No será que: lo que hagamos con la inteligencia es lo que nos hace inteligentes?

¿Es solamente la cantidad de inteligencia lo que nos hace distintos?

Si tuviéramos tres piernas, ¿seriamos caminantes superiores? Si el perro tuviera cuatro colas, ¿tendría “felicidad superior” al ver a su dueño? Si tuviéramos dos cabezas, ¿seriamos aun más superiores?

Es gracioso al ver que cuando se representa a un extraterrestre, supuestamente de inteligencia superior, se lo hace con una gran cabezota, casi al limite de lo que un cuello puede soportar.

¿De dónde proviene la inteligencia? ¿Quien la otorga? ¿Se puede producir inteligencia de la nada?

Todos sabemos que el proceso intelectual se produce en el cerebro, y que depende de la interconexión entre las neuronas. Cuantas más neuronas estén involucradas en el proceso, mayor será la complejidad del mismo, por eso al hablar de inteligencia se menciona la “materia gris del cerebro”. Cuando el cerebro se daña, se interrumpen las facultades intelectuales. Tanto la materia gris como el resto del cerebro y sus accesorios son otorgados por la naturaleza; nacemos tal como somos. ¿Será, entonces, la naturaleza inteligente?

La superioridad no depende de la cantidad de inteligencia que tengamos, no es la cantidad de algo el único modo de diferenciarse.

La diferencia entre el ser humanos y las demás especies depende de otro factor fundamental.

Entonces podríamos decir que el tener no hace al ser. Que el tener es la base de donde surge el ser, tal como la tierra se pone a nuestros pies, pero el caminar erguidos depende de nosotros. Nos apoyamos en el tener para desarrollar al ser.

Tenemos un hermoso cerebro, pero eso no nos hace distintos. Tener más de algo no nos hace diferentes.

¿Y cuál es ese factor definitivo, que es aun superior a la inteligencia y distintivo de la especie humana?

¿“Pienso, luego existo” o “hago, luego existo”? La existencia de algo encerrado en una cajita de hueso, es demasiado poco, para definir al ser. El filosofo que dio a conocer estos pensamientos, los dijo, luego los escribió, luego los imprimió en un libro. Es la acción del pensamiento lo que profundiza la existencia del ser humano. No es “pienso, luego existo” es “pienso, hago, hablo, escribo, publico, luego existo”. Una existencia encerrada en la cajita de hueso carece de libertad, por lo tanto, es demasiado triste para ser vivida.

El hombre es, entonces, diferente del mono porque puede cuidarlo. El mono no puede.

El hombre es distinto del árbol, porque puede plantarlo, el árbol, no.

El hombre es distinto de las hormigas, porque puede estudiarlas y comprender su comportamiento. Las hormigas no.

El hombre es diferente de los leones, porque puede curar sus heridas y prevenir sus enfermedades. Los leones, no.

El hombre es superior a las  aves, porque puede maravillarse con sus colores, formas y estilos de vuelo.

El hombre es superior a la luna, porque puede escribir poemas sobre ella y emocionarse. La  fría  luna, no.

Es la acción voluntaria, basada en la inteligencia, que posee una dirección hacia el bien común.

Somos superiores porque somos responsables de todos ellos y de nosotros mismos.

La raza superior es la raza responsable de todas sus acciones. Para ello hace falta mucha inteligencia, pero fundamentalmente “voluntad”, “perseverancia”, “solidaridad”, Y el conocimiento de nuestro rol en el universo.

Somos la raza superior de todo el universo, a partir del descubrimiento de que somos responsables. Somos los que llevamos la carga más pesada. Si somos responsables, seremos superiores.

Somos superiores a las otras especies porque podemos mejorar nuestro entorno, amando profundamente a cada una de ellas, tratando de cuidar sus vidas y darles un mejor futuro.Las demás especies vivientes… nos están esperando.

Ricardo Gómez ricardomardel@yahoo.com.ar

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3 replies »

  1. Existe una inteligencia autónoma y una heterónoma, o podemos decir conciencias autónoma o heterónoma. La inteligencia autónoma funciona por su poder de decisión propia, las heterónoma funciona por un principio incorporado, como el mundo mineral, vegetal y animal. Los animales, aquellos más desarrollados, si bien tienen más libertad de movimiento y de decisión, siempre tienen acciones repetitivas, resultado de un programa ya establecido. De los sistemas menores a mayores, los programas van pasando de un sistema legal a aun sistem autónomo. Mientras más avanzados sean la especies, los sistema van obteniendo un mayor grado de autonomía, sujetividad e indepenencia, hasta llegar al hombre que es la expresión total. Aquí incluimos la responsabilidad, pero, de igual manera debe actuar de acuerdo a principios y leyes universales, no puede actuar en forma deliberada. Hola Fernano, saludos a ti y tu familia.

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